

Un atentado con coche bomba contra un conjunto de edificios que albergan la cadena radial Caracol y la Agencia EFE, en plena zona financiera de Bogotá, dejó ayer nueve heridos y cuantiosos daños materiales, además de generar una gran conmoción entre los colombianos seis días después de la investidura del nuevo presidente Juan Manuel Santos, quien lo calificó de “acto terrorista y prometió “no bajar la guardia .
Al cierre de esta edición ningún grupo se había reivindicado la autoría, por lo que se desconoce si había un blanco preciso, pero las líneas de investigación decantaban básicamente en dos posibilidades: un ‘mensaje’ de las FARC destinado a mostrar que aun tienen capacidad de acción, o bien un ‘mensaje’ desde la extrema derecha contra la línea más negociadora que propuso Santos. En un principio se barajó también que podía estar dirigido a amedrentar a los medios de comunicación, ya que se produjo exactamente debajo de los estudios de Caracol Radio, del grupo español Prisa, y en el momento en que se emitía el programa dirigido por el periodista Dario Arizmendi, que en 2007 tuvo que exiliarse por las amenazas de muerte de parte de las FARC.
El ataque fue perpetrado con un auto Chevrolet Swift, cargado con 50 kilogramos de explosivo anfo y que, al parecer, fue activado a través de un celular.
A raíz del atentado, un juez ordenó la detención de cinco personas que negaron tener alguna responsabilidad. Se trata de dos hombres y tres mujeres que hace una semana, en víspera a la investidura de Santos, habían sido sorprendidas en el centro de Bogotá con casi 200 kilos del mismo tipo de explosivo que detonó ayer, pero que habían sido puestos en libertad “por errores de procedimiento en la detención.
La gran explosión se produjo
a las 5.30 hora local y dejó al menos 18 heridos, además de destruir vidrios y ventanales de los edificios de la zona. Desde octubre de 2006 no se producía un atentado con bomba en Bogotá.
El atentado conmocionó a todo el país ya que se produce apenas seis días después de la investidura de Santos como presidente de Colombia, en un claro mensaje también para el nuevo gobierno.
“Como todo acto terrorista, lo que quieren es perturbar, generar miedo en la población. Pero no lo van a lograr, todo lo contrario. Nos recuerda que no podemos bajar la guardia con la política de seguridad democrática. El país debe estar absolutamente tranquilo de eso , afirmó Santos desde el lugar del hecho.
Las reacciones de condena al ataque surgieron de inmediato tanto en Colombia como en el exterior. Estados Unidos abogó para que “los responsables sean llevados ante la Justicia , mientras la Cancillería argentina subrayó que el atentado constituye “una acción de carácter intimidatorio, en contra de las iniciativas anunciadas por el nuevo Gobierno colombiano encaminadas a promover la paz y la estabilidad en Colombia y en la región . También Venezuela, país con quien Colombia acaba de recomponer las relaciones diplomáticas, se hizo eco de la condena.










