Los bonos CER y los títulos a tasa fija operan ahora con tasas más altas, haciendo que dichas curvas muestren una pendiente más plana. Qué implica este comportamiento del mercado y por qué se dio la suba de tasas.
El mercado sigue viendo valor en la deuda en monda local aunque los analistas remarcan que las oportunidades no son generalizadas. Hay una clase de bonos que encantan al mercado. Cuales son y qué potencial tienen.
Inversiones en pesos
Gracias a la merma en la inflación, las tasas reales se están desplazando al alza y esto lo están notando las curvas de bonos en pesos.
Tanto en la curva a tasa fija como en los bonos que ajustan por CER, las curva se aplanaron en las últimas semanas, es decir, perdieron pendiente.
El tramo corto de la deuda CER estuvo bajo presión, haciendo que los rendimientos se desplacen al alza.
En el tramo corto los bonos con vencimiento en 2026 rinden en promedio CER +0,1%, mientras que el segmento 2027 se ubica en torno a CER +4,3%.
A partir de allí, la curva exhibe rendimientos que oscilan entre CER +6% y CER +8,6%.
Estos son niveles bastante mas elevados de tasa respecto de los -15% de tasa real que se supo registrar semanas atrás.
Del mismo modo, la curva a tasa fija también se aplanó, producto de un deslizamiento al alza en la parte más corta de la curva, que paso de niveles de 21% (TNA) a 25% (TNA) en las últimas semanas.
Parte del movimiento al alza en las curvas se debe a un contexto de tasas reales menos negativas, explicadas por una baja en la inflación.
El último dato de inflación fue mejor de lo esperado y permitió anclar expectativas hacia adelante.
El IPC de mayo registró una variación mensual de 2,1%, consolidando la desaceleración iniciada en marzo, cuando el índice había alcanzado su pico en 3,4%. El IPC núcleo avanzó 1,9% mensual, los precios regulados 2,4% y los estacionales marcaron el mayor incremento con 3,5%.
Con una inflación más baja, y manteniendo el nivel de bonos constante, la tasa real se torna más elevada y se hace menos negativa.
Esto estuvo provocando un desplazamiento al alza en la curva de tasas reales CER y también estuvo generando presión alcista en la curva a tasa fija.
Con estos niveles de tasa de interés en las curvas en pesos, el mercado evalúa cuales son las mejores alternativas de inversión hacia adelante.
Alejandro Fagan, Estratega en Balanz, detalló que el aplanamiento de la curva de tasa fija responde principalmente un escenario en el que las expectativas de inflación apuntan gradualmente a la baja, dado que la curva de tasas reales aún muestra una pendiente positiva.
Bajo este escenario, Fagan indicó que favorece los bonos duales, en particular el dual a junio de 2030 (TXMJ0).
“Este bono permite aprovechar el mayor carry del tramo largo, a la vez que ofrece cobertura ante subas en las tasas cortas. Pensando en un horizonte temporal más largo, el dual brinda cobertura ante distintos escenarios electorales: con controles cambiarios y alta inflación (tasa real negativa, pagaría CER) y con menos controles y tasas reales positivas (pagaría TAMAR)”, sostuvo.
Rumbo a la licitación y menos compras de dólares
Otra justificación que podría darse para entender el reciente desplazamiento al alza en las curvas en pesos es a partir de que el tesoro deberá enfrentar un desafiante vencimiento esta semana.
El Tesoro enfrenta vencimientos el viernes por $20 billones, siendo el compromiso más abultado en 3 meses y el de mayor volumen hasta diciembre, por lo que es considerada una parada desafiante.
Por lo tanto, se cree que, de cara a dicha licitación, los inversores estuvieron armando posiciones en pesos, desarmando inversiones en bonos en moneda local y buscando generar liquidez para volcarla en la licitación.
Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI), detallaron que, en la antesala de la licitación, la curva CER mantuvo el sesgo ofrecido y continuó registrando una ampliación de rendimientos respecto de los niveles previos a la última subasta.
Según entienden desde PPI, “esta presión puede explicarse por el tamaño la licitación”, consideraron.
Además, un factor adicional es que el BCRA viene comprando menos dólares, por lo que también estuvo emitiendo menos pesos.
Al haber una restricción monetaria, esto provoca un desplazamiento al alza en las curvas de bonos en pesos.
Los analistas de Max Capital indicaron que en un contexto de mayor demanda de dinero de cara al pago del medio aguinaldo y a la licitación del Tesoro de esta semana, las tasas de mercado aumentaron 400pb en el tramo corto.
“Estamos observando el mecanismo de tasas más altas, con menores compras de dólares y operaciones de mercado abierto que reducen la expansión monetaria para contener el tipo de cambio, endureciendo implícitamente la política monetaria”, detallaron.
Evaluando los break even
El mercado ve un proceso de menor inflación hacia adelante, luego de haber alcanzado el pico de 3,4% en marzo pasado.
Hacia los próximos meses, el mercado, plasmado en los break even de inflación, espera una inflación de 1,8% a 1,9% promedio mensual hasta fin de año.
Algo similar proyecta el REM, el cual también está marcando una expectativa de inflación de 2% hasta julio y cayendo a 1,9% promedio hasta octubre y bajando a 1,7% hasta noviembre.
Ante tales expectativas de inflación a la baja, las curvas en pesos ajustan y operan con rendimientos nominales más elevados, provocando también una suba en las tasas reales.
Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, agregó que el movimiento de las últimas ruedas se explica principalmente por cierto reacomodamiento de las tasas de interés reales en el tramo corto de la curva CER, que naturalmente arrastra también a los instrumentos a tasa fija.
“La tasa de interés real a un plazo de 6 subió casi 3pp en las últimas 2 semanas, similar al desplazamiento que tuvo la curva de tasa fija”, dijo.
Bajo este contexto, Yarde Buller entiende que luce razonable tener posiciones de bonos CER y tasa fija de manera diversificada.
“Después de algunos meses de caída en las expectativas de inflación implícitas en la curva pesos, vemos que la curva de tasa fija vuelve a estar razonablemente valuada en relación a nuestras proyecciones de inflación para este año y el primer semestre del año que viene. Esto justifica mantener una exposición equilibrada entre CER y tasa fija”, sostuvo.
Pensando en un escenario de tasas reales al alza, desde Max Capital indicaron que ven valor en los bonos duales.
“Mantenemos nuestra recomendación en los Duales más largos, diciembre de 2029 y 2030, que cotizan baratos en términos relativos. Las break-even permanecen ajustadas, aunque en gran medida alineados con nuestra visión para 2026, con break-evens anuales de 30% para 2026, 19% para 2027 y 17% para 2028” dijeron.
En ese sentido, remarcaron que ven valor en los Bonos Tamar por valor relativo.
“Nuestra visión apunta a que las tasas reales se ubicarán por encima de las tasas forward actuales hacia el primer trimestre de 2027, antes de un período en el que los riesgos electorales ejercerán presión sobre el tipo de cambio, obligando al banco central a convalidar tasas superiores al 25%”, dijeron.
Los analistas de Research Mariva consideran que la continua desinflación, la menor volatilidad cambiaria, respaldada por mayores flujos de exportación y entradas de capital, y la disciplina fiscal sostenida, deberían contribuir a un escenario más favorable para la curva de bonos en pesos.
En este contexto, desde Research Mariva entienden que la curva LECAP de tasa fija aún ofrece valor y en el que los break even de inflación no están mostrando del todo el escenario bajista en la inflación que esperan desde la compañía.
“Los precios actuales no reflejan completamente el escenario de desinflación, por lo que esperamos que las tasas de inflación de equilibrio impliquen una inflación de alrededor del 29% para 2026, todavía por encima de nuestro pronóstico base del 25,0%. A medida que la desinflación se consolide, esperamos que las tasas nominales bajen, favoreciendo el extremo a largo plazo de la curva Lecap”, detallaron.