Expectativa por apertura

Qué va a pasar con el dólar después de las elecciones

El mercado espera que se empiece a acelerar la devaluación oficial. Algunos analistas se preguntan qué sucedería si Argentina adopta un desdoblamiento cambiario o bien un sistema de subastas similar al que implementó Islandia.

"¿Qué pasa con el dólar?" Esa pregunta recorre la economía argentina desde hace varias décadas, e incluso existen monólogos del genial Tato Bores disertando al respecto hace más de 50 años. Y ya concluida la votación, se reactiva con fuerza.

"Qué pasará con el dólar", también se lo pregunta, también, hoy el mercado. Las cotizaciones de la divisa llega a las elecciones con una enorme dispersión: $ 100,22, el mayorista; $ 184 el MEP en el cual interviene el Gobierno; $ 200, el blue; $ 217; los contado con liqui que se llevan a cabo con acciones o Cedear son algunas de las decenas de valores posibles que adopta la moneda estadounidense en los distintos segmentos de mercado.

Por lo pronto, los agentes buscan cubrirse de un salto discreto del oficial o bien de una aceleración en el ritmo de depreciación diaria y presionan sobre las tasas de futuros del Rofex (llevando el interés abierto a valores máximos del año) y de los bonos dólar linked. 

Ahora bien, ¿cuáles son los escenarios que prevén los analistas? Hay un punto en común en las proyecciones: la mayoría cree que habría que apurar un poco el ritmo de depreciaciones diarias del peso y que se debe realizar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para que no se descontrolen las variables.

Un informe reciente de la consultora Invecq señala que el Gobierno podría adoptar tres caminos para la economía: "un giro radional u ortodoxo", "una radicalización", o un punto intermedio al que denominan "aguantar". 

En base a este último escenario, al que Invecq connsidera de mayor probabilidad de ocurrencia, el documento señala lo que podría suceder con la divisa: "Esto implicaría en materia cambiaria ir hacia un crawling peg más rápido que el 1% mensual que observamos desde mayo pasado para hacerlo coincidir con la tasa de inflación mensual y que el tipo de cambio real deje de atrasarse (desde mayo cayó 12,5 por ciento". 

Por último, desde Invecq consideraron que en este potencial camino intermedio implicaría "un levantamiento de algunas restricciones cambiarias". También especulan que aquello "podría llevar a un desdoblamiento del mercado, con un segmento comercial controlado y un segmento financiero libre". 

Por otra parte, desde la consultora Equilibria destacaron que , si bien la moneda no está atradasa en términos reales como en 2013, "el stock de reservas netas para sostener el ritmo de crawling peg actual es muy limitado (u$s 4650 millones, con intervención mensual total (entre mercado oficial y financiero) por u$s 430 millones en el promedio del año)". 

En ese sentido, desde Equilibria sostuvieron: "Por ello creemos que el Gobierno tendrá que salir lo antes posibles del actual esquema de retraso cambiario y cabría esperar un aumento marginal de tasas para acompañar el proceso".

Es decir, bajo esta visión, el Gobierno y el Banco Central deberían acelerar la depreciación nominal diaria que tiene el dólar, de manera tal que no se siga apreciando el peso en relación al resto de las monedas con las que comercia Argentina. 

En tanto, a partir de los diversos rumores de desdoblamiento cambiario, un informe de Econviews señaló: "Eso tiene numerosos problemas. El Gobierno tendría que decidir quién accede a qué mercado. Es decir, que funcionarios van a pasar a definir quién gana y quién pierde. Uno de los grupos que perdería sería quien tomó protección cambiaria con el Rofex y/o compró bonos ajustados al dólar". 

Según Econviews, no se trataría de una quiebra contractual en el sentido jurídico de la frase, "pero si un quiebre (más) de confianza". 

"Le sería extremadamente difícil financiarse al estado en 2022 si le infringe pérdidas grandes al mercado. Dicho de otro modo, va a tener que pagar tasas muy altas para conseguir financiamiento", destacó la consultora.

Por su parte, el presidente de Wise Capital, Walter Morales, indicó: "Lo razonable sería que post elecciones y hasta diciembre de 2022 el dólar aumente entre 55% y 60% (22% + 2,25% mensual), lo que debería de producir una inflación adicional en torno a 16% a la ya observada. Si se avanza con una política cambiaria de éstas características, la brecha cambiaria se reduciría drásticamente". 

No obstante, Morales aclaró: "El BCRA podría plantarse en $140 (20% + 1,45% mensual), con lo que reduciría la brecha cambiaria a menos de 50% en el primer caso y en torno al 50% para el segundo". 

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