Dado que la Argentina tiene superávit fiscal, el Gobierno no se ve apurado en colocar deuda en Wall Street. Caputo pone paños fríos en las emisiones en el mercado global y busca cuidar la posición técnica de los bonos.
Lo que no quiere Caputo es inundar de bonos en dólares el mercado internacional. Esto permite que las empresas coloquen a tasas más bajas. Esta semana, Comafi colocó a 4,75% a un año. Qué esperan los analistas sobre el futuro de la deuda en dólares.
Postergando la salida a Wall Street
El ministro de Economía, Luis Caputo, señaló que no espera salir al mercado inmediatamente y que buscará otras vías de financiamiento para hacer frente a los compromisos de deuda del Gobierno.
Lo que busca Caputo es que los dólares disponibles para la Argentina no vayan (por ahora) al soberano y que los mismos se redireccionen a los créditos corporativos.
Esto les permite a las empresas hacerse de dólares a un costo cada vez más bajo.
Por ejemplo, esta semana colocó Banco Comafi a 12 meses al 4,75%, lo cual son solamente 130 puntos básicos mas que los bonos del tesoro americano.
“La Argentina no tiene ninguna intención de salir al mercado internacional. La Argentina en su historia siempre tuvo déficit y el Estado se llevaba todo el crédito y no le dejaba nada a las empresas para financiar sus proyectos productivos”, dijo.
En esa línea, agregó que “Ahora tenemos un efecto de crowding in en el cual se cancela deuda y los fondos que reciben dólares quieren reinvertirlos en deuda argentina, financiando empresas y provincias. Esto es mejor para todos los argentinos porque genera más empleo y mejores salarios”.

Cuidando la posición técnica
El hecho de que Caputo no quiera colocar deuda, lo que está buscando es cuidar la posición técnica de la deuda argentina.
Tal concepto está relacionado con la cantidad de bonos soberanos argentinos que tienen los fondos, por encima o por debajo de sus preferencias.
Si los fondos terminan demandando mas bonos argentinos de los que buscan tener en sus carteras, esto termina atentando contra la Argentina ya que, ante un aumento de la volatilidad, o cambio en las condiciones económicas y financieras, los fondos buscaran vender esos bonos rápidamente, haciendo que el riesgo país suba.
Actualmente, los fondos internacionales no han demandado bonos soberanos argentinos, lo cual hace que la posición técnica de los fondos sea reducida.
En el pasado, durante la gestión de Macri, el déficit fiscal se financió con emisión de deuda.
Por lo tanto, ante semejante deuda emitida, el mercado internacional se inundó de deuda soberana argentina, haciendo que la posición técnica de Argentina sea muy elevada.
Esto jugó en contra de los bonos soberanos ya que, ante cualquier suba, los bonos buscaban vender títulos argentinos, haciendo que el riesgo país se sostenga al alza y manteniendo elevada el nivel de volatilidad financiera.

De esta manera, hoy con superávit fiscal, lo que busca Caputo es no volver a inundar de bonos argentino a Wall Street, haciendo que estos escaseen y que no se genere una superposición de bonos locales en los fondos globales.
Así, todos los dólares que hay en el mercado quedan para las compañías, permitiéndole a estas pagar menos tasa por los dólares que toma.
Ahora bien, el hecho de que Caputo decida no salir al mercado, esto no implica que el Gobierno no regrese a colocar deuda en Wall Street. De hecho, dado el perfil de vencimientos, muy probablemente tanga que buscar colocar deuda.
El perfil de vencimientos de Argentina es abultado al contemplar los vencimientos con privados y con organismos internacionales de crédito.
En 2026 restan más de u$s 10.000 millones para pagar deuda, mientras que tales compromisos saltan por encima de u$s 26.000 millones hasta 2032. Desde 2033 hasta 2035 vencen entre u$s 23.000 millones hasta u$s 15.000 millones por año.
Esto significa que el Gobierno deberá recurrir al mercado global para hacer frente a tales compromisos, a pesar de que se quiera cuidar la posición técnica de los bonos.
De esta manera, el gobierno piensa pagar intereses con superávit primario y rollear vencimientos de capital con el mercado u otras vías de financiamiento, como REPO, venta de activos del Estado, etc.

Ventana abierta
A la hora de colocar deuda en el mercado internacional, el Gobierno deberá evaluar si la ventana se muestra abierta, es decir, si están dadas las condiciones para que la Argentina pueda emitir en Wall Street.
Esta ventana depende del nivel de tasas global, la demanda de activos emergentes y en especial de Argentina, así como la volatilidad en el mercado local e internacional y el valor del riesgo país.
Daría la sensación de que actualmente está abierta la ventana para que la Argentina pueda colocar deuda en el mercado, teniendo un riesgo país en niveles de 500 puntos básicos y toda la curva soberana operando en niveles de 9% o debajo.
Además, el apetito global parece a favor de los créditos emergentes ya que Ecuador logró captar u$s 4000 millones la semana pasada
La emisión se estructuró en dos tramos, colocando u$s 2000 millones a 2034 a una tasa del 8,75% (implicó un premio de 0,76% en la licitación primaria frente a las cotizaciones del mercado secundario).
El segundo tramo fue por u$s 1800 millones a 2039 a una tasa del 9,25%, con un premio de 1,89%.
Lo más importante de la colocación es que Ecuador recibió ofertas por más de u$s 18.000 millones, lo cual da cuenta de la demanda que existe actualmente sobre los mercados emergentes y que podría representar una oportunidad para el Gobierno para colocar deuda.
Los analistas de MegaQM indicaron que existe una ventana de oportunidad para que Argentina logre emitir deuda a mercado.
Sin embargo, consideran que posiblemente a esa ventana todavía le falten algunas semanas en las que es importante que se mantengan los fundamentos.
“El disparador pendiente es el waiver del Fondo Monetario (FMI), que tiene valor no solo por lo que implica en términos de aprobación del organismo, sino que libera flujo de dólares y aumenta la disponibilidad de divisas para el pago de deuda”, afirmaron.
En esa línea, señalan que para fin de febrero podría ser el momento en el que la Argentina regrese a los mercados.
“El acuerdo técnico con el FMI debería darse entre fines de febrero y mediados de marzo. A partir de allí, posiblemente no se justifique esperar un recorte adicional de tasas en Estados Unidos, porque el foco es el tramo medio de la curva del Tesoro (T-notes) y no el corto. Eso implica que en las próximas semanas estaremos atentos a los avances con el FMI y a que el BCRA siga acumulando reservas. Si secumplen esos dos factores, cada vez estaremos más cerca de lograr reacceder al mercado de capitales”, comentaron desde MegaQM.

Según cálculos de Delphos Investments, estandarizando los montos colocados por Ecuador al PIB de Argentina (u$s 683.000 millones), la emisión de Ecuador equivaldría a que Argentina capte unos u$s 21.000 millones.
A su vez, con un exigente perfil de vencimientos por delante, Argentina enfrenta pagos en moneda extranjera por u$s 6350 millones para lo que resta de 2026 y u$s 15.000 millones para 2027 con privados, por lo que desde Delphos remarcan que las necesidades de refinanciamiento son evidentes.
“Aun habiendo dejado casi el 80% de lo ofertado sin adjudicar, Ecuador debió convalidar un premio de 27 pb. en el tramo largo. En consecuencia, creemos que el Mecon sabe que deberá otorgar premios significativos sobre la curva para poder estirar la duración de su deuda soberana en dólares”, advirtieron.

La curva soberana
Actualmente la curva soberana argentina opera con tasas debajo del 9,5% en todos los tramos de la misma.
El tramo mas corto opera con rendimientos de 7,7% en el Global 2029 y de 8,5% en el Global 2030.
En el tramo medio, los bonos a 2035 y 2038 operan con tasas de 9,1%, de igual manera que en los bonos a 2041 y 2046.
Los analistas de Adcap Grupo Financiero indicaron que favorecen mayor posicionamiento en bonos en dólares, respaldado por la continua acumulación de reservas en divisas y la perspectiva de una compresión del riesgo país.
En ese sentido, entienden que la curva soberana argentina podría comprimir a niveles de 8,2% desde los 8,6% que opera hoy en el tramo medio si se replica el caso de Ecuador, mientras que el tramo más largo podría comprimir hacia 8,6% desde los 9% actuales.
“Tras la recompra, el país podría emitir un monto similar en nuevos bonos bullet bajo ley de Nueva York con vencimientos en 2029 y 2035, en línea con la reciente emisión 2029 bajo ley argentina. Suponiendo una compresión de 50 puntos básicos, los nuevos bonos generarían una ganancia inmediata de +1,8% y +3,6%, respectivamente, dejando margen para nuevas operaciones en un contexto de mercado más favorable”, estimaron desde Adcap Grupo Financiero.

Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, explicó que la colocación mostró que hay apetito global por emisores de alto riesgo, si el plan de reformas es claro.
En esa línea, Yarde Buller entiende que queda abierta la puerta para que Argentina siga en la lista de las colocaciones de deuda.
“Luego de Ecuador, el candidato natural para recuperar el acceso al mercado es Argentina. Replicar una estrategia como la de Ecuador tendría beneficios sustanciales para Argentina. Ajustando por los bajísimos cupones de los bonos argentinos a 2029 y 2030, una operación como la de Ecuador aliviaría el perfil de vencimientos en más de u$s 13.000 millones hasta 2030”, estimó Yarde Buller.
Además, agregó que incluso cuando el perfil de vencimientos luce ma-nejable para los próximos años si Argentina logra sostener su actual sendero de políticas, el ejercicio deja en claro que una operación de liability management podría ser un acelerador importante en el camino de normalización financiera.

El futuro de los bonos
Hoy el riesgo país de Argentina se encuentra muy cerca de los niveles de Ecuador.
En particular, Ecuador tiene un riesgo país de 485 puntos, mientras que el argentino es de 515 puntos.
De esta manera, es esperable que los bonos locales tengan un comportamiento similar si Caputo replicase la estrategia de Ecuador sobre la deuda local.
Lo importante para la deuda argentina es qué es lo que puede ocurrir con los bonos si es que el Gobierno decide ir por ese camino.
Los bonos de Ecuador siguieron mejorando una vez que se llevó a cabo la operación.
Por lo tanto, la deuda argentina podría seguir mejorando si es que se decide llevar a cabo una operación en el mercado de deuda “a la Ecuador”.

Los analistas de Criteria se mantienen optimistas con los bonos soberanos argentinos.
“Continuamos favoreciendo la exposición a la curva hard d ollar local, donde identificamos un mayor potencial de compresión de spreads , especialmente en AL30 frente al comportamiento reciente de los Globales de similar duration”, dijeron.
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, coincidió en que la acumulación de reservas del BCRA, junto a la debilidad del dólar a nivel global y la colocación soberana de Ecuador, llevaron a que el Riesgo País caiga a mínimos desde 2018.
Hacia adelante, Franco entiende que será clave continuar apuntalando valuaciones mediante el catalizador de la acumulación, tan requerido por el mercado durante tantos meses.
“El potencial exportador de Argentina al mediano plazo, junto a la normalización de cuentas públicas llevan a que no sea descabellado pensar en una vuelta a los mercados internacionales que, junto a alguna operación de recompra de bonos y/o manejo de pasivos, logre reducir las necesidades financieras en dólares de Argentina de los próximos años”, sostuvo Franco.
En cuanto a los bonos con mayor potencial, Franco resaltó que mantiene al GD35 y al GD41 como los bonos de mayor potencial.
Sin embargo, advierte que podría haber oportunidades en el tramo corto si es que el Gobierno replica la estrategia de Ecuador.
“En el corto plazo pareciera haber atractivo en pasar de estos bonos hacia GD30, mirando la performance relativa. Además, deberá considerarse que, en una eventual emisión y manejo de pasivos “a la Ecuador”, los bonos cortos podrían ganar momentum”, dijo Franco.
Finalmente, y en términos de precios, Maximiliano Tessio, asesor financiero, también consideró que aun resta unos cuántos puntos básicos de baja del riesgo país antes de que la Argentina coloque deuda en el mercado.
“Aunque el apetito que mostró la licitación ecuatoriana fue considerable, el mercado exigió un premio en el tramo largo superior a los 27 p.b. En este contexto, consideramos que el Gobierno esperará una compresión adicional del riesgo país, con el objetivo de salir a los mercados a un spread sobre treasuries, neto de premio, en el rango de 400 a 500 puntos”, dijeron.
A su vez, resaltó que “con el nuevo esquema de acumulación de reservas ya en marcha y un contexto externo que vuelve a validar el apetito por crédito emergente, Argentina se encamina a una compresión adicional en el riesgo país, lo que acerca el posible regreso al mercado internacional de deuda soberana en dólares”.
















