El riesgo país sube y los bonos caen, haciendo que la renta fija local se aleje de los máximos. Si bien el mercado esperaba que la compra de dólares logre llevar a los bonos hacia nuevos máximos históricos, lo cierto es que la deuda opera a la baja, a pesar de la acumulación de dólares por más de u$s 3200 millones este año.
Cuáles son los factores que afectan a la deuda local y dónde ven oportunidades los analistas en medio del ajuste.
Deuda opera a la baja
El viernes el BCRA volvió a comprar dólares y acumuló 48 jornadas consecutivas de compras de divisas.
En la ultima jornada de la semana pasada se llevó u$s 45 millones, llevando al acumulado en marzo a u$s 568 millones, totalizando u$s 3298 millones en el año.
Con esta racha alcista, lleva adquirido el 16,20% del total operado en el Mercado Libre de Cambios (MLC) en el 2026.
Pese a este importante ritmo de compras y acumulación de divisas, los bonos han operado a la baja, haciendo que el Riesgo País se ubique casi 100pbs por encima de los mínimos de enero de 2026.
Los analistas coinciden en que tal dinámica negativa en los bonos en el corto plazo se ha dado producto de en gran parte de la incertidumbre internacional.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, remarcó que pese a que el catalizador de la acumulación de reservas del BCRA se sostiene, el corto plazo estará afectado por la dinámica internacional.
“Las tasas internacionales se vieron presionadas en el volátil contexto actual, presionando por sobre la renta fija mundial. Si a eso le sumamos que la curva de Globales es líquida y además tiene efecto beta en caso de presión sobre emergentes, el resultado es que la compra de dólares del BCRA actúa más como amortiguador de caída que de impulsor de valuaciones”, explicó Franco.
Rodrigo Benítez, economista jefe de MegaQM, advierte que el riesgo país sube a pesar de la compra de dólares por más de u$s 3000 millones y de haber aprobado Reformas Estructurales.
“El riesgo país no baja pese a tales datos posiblemente sea una mezcla de un nivel todavía bajo de reservas, una posición técnica desfavorable por una sobrecarga de activos en pocos inversores a que descargan apenas ven buenos precios de mercado y un riesgo político que no se terminará de despejar hasta las elecciones de 2027”, indicó.

Los Globales se han desplazado a la baja en las últimas semanas y el contexto de volatilidad global hizo que los bonos soberanos argentinos muestren retrocesos, alejándose desde los máximos.
La renta fija local experimenta una baja de más del 3% en el último mes a causa de la mayor volatilidad a nivel global.
Todos los tramos de la curva operan a la baja, con caídas de 1,2% en el Global 2029 en el último mes, y de un retroceso de 0,6% en el Global 2030 en el mismo periodo.
En el tramo medio de la curva se ven descensos de 2,6% en el último mes, mientras que en el tramo más largo, las bajas rondan el 2,95% y 3,1% en los últimos 30 días.
Los analistas de Baires Asset Management detallaron en que los factores globales están actuando como un techo, mientras que los drivers locales funcionan como un piso sólido sobre los bonos locales.
En cuanto a las variables globales, desde Baires Asset Managemente remarcaron que afectan las expectativas de tasas de la Fed:
“La persistencia de la inflación en EE. UU. ha retrasado las expectativas de baja de tasas. Esto fortalece al dólar a nivel global y drena liquidez de los mercados emergentes. Cuando el contexto global es incierto, los inversores institucionales desarman primero las posiciones en países de calificación “B” o inferior (como Argentina), independientemente de la micro local”, dijeron desde Baires Asset Management.
En relación a la tendencia de los bonos locales, los analistas de Baires indicaron que la deuda argentina se ha movido en línea con sus pares.
“Si se mira el EMB (ETF de bonos emergentes), se observa que muchos países similares han sufrido caídas. Los Globales argentinos no logran “despegarse” de esa tendencia general a pesar de la buena acumulación de reservas”, indicaron.

Bajo este escenario, desde Baires Asset Management indicaron que ahora, los bonos están en una etapa de “wait and see”:
“Creemos que Argentina está haciendo los deberes en lo fiscal y monetario (compra de dólares), pero está navegando en un mar global agitado. Los bonos en dólares parecen estar en una fase de consolidación, esperando que el escenario internacional aclare o que el Gobierno dé el siguiente paso en la normalización cambiaria para romper la inercia actual”, sostuvieron.
Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, advierte que el contexto internacional se tensó, afectando a la deuda local.
“Si bien el BCRA viene mostrando un buen ritmo de compra de dólares y el frente macro local muestra señales de mayor orden que en años anteriores, el mercado internacional está atravesando un momento de mayor aversión al riesgo. La tensión en Medio Oriente, la volatilidad el petróleo y la incertidumbre sobre la trayectoria de tasas en EEUU hace que los inversores tienden a reducir exposición a activos emergentes de mayor riesgo, como es el caso de la deuda argentina”, explicó.
En ese contexto, Waitzel remarcó que los bonos soberanos en dólares vienen moviendo más en línea con el clima global que con las noticias locales, lo que explica en parte por qué no logran acelerar pese a algunos datos macro positivos.
La compra de dólares sigue siendo un driver
Si bien los bonos soberanos locales se han desplazado a la baja, incluso a pesar de la racha de compras histórica por parte del BCRA, lo cierto es que el mercado sigue viendo a tal proceso de acumulación de divisas como una variable clave para mantenerse optimistas sobre el futuro de la renta fija local.
Esta lógica se explica por el hecho de que si el BCRA y el equipo económico cuentan con mayor cantidad de recursos para hacer frente a sus compromisos financieros, los riesgos de incumplimiento tienden a ser menores.
De esta manera, el mercado percibiría a la renta fija argentina como más segura, haciendo que el riesgo país suba menos ante un contexto adverso a nivel global, tal como el actual.
Por ello, los analistas coinciden en que, en tanto y en cuanto el BCRA mantenga su racha compradora de dólares, este tipo de bajas podría ser visto mas bien como una oportunidad de compra, manteniendo el potencial alcista de la renta fija local.
Los analistas de Research Mariva mantienen su visión optimista sobre la deuda local justamente basándose en el proceso de compra de dólares por parte del BCRA,
“Mantenemos una sobreponderación en bonos soberanos, respaldada por rendimientos atractivos, la continua acumulación de reservas por parte del Banco Central y el impulso político a favor de las reformas estructurales. En conjunto, estos factores deberían impulsar una mayor compresión del riesgo soberano desde los niveles actuales”, afirmaron.
En relación al potencial alcista, desde Research Mariva estimaron que, en un escenario de tres meses en el que la curva soberana se normaliza a una calificación crediticia B- con rendimientos cercanos al 8%, los bonos GD35 y GD41 ofrecen el mayor potencial alcista, en torno al 11%.

Desde Adcap Grupo Financiero consideran que, si los bonos soberanos argentinos pasasen a rendir como los de Ecuador, deberían subir entre 4% y 8% en los distintos tramos de la curva.
Y para que rindan como El Salvador, las subas deberían ser de entre 5% y 16%.
A su vez, los analistas de Adcap Grupo Financiero, explicaron que a medida que las presiones de risk-off se moderaron, el tramo largo de la curva volvió a mostrar un mejor desempeño que el tramo corto.
En este escenario, resaltan la importancia de la compra de dólares por parte del BCRA para seguir viendo una buena performance en los bonos soberanos.
“Cabe destacar que el Banco Central mantuvo su política de comprar al menos el 5% del volumen del mercado, incluso en un contexto de presión sobre el tipo de cambio y los activos financieros, reforzando un marco de política estable que, de sostenerse, debería terminar favoreciendo una compresión de spreads en paralelo y beneficiar a los bonos de mayor duración”, afirmaron.

El hecho de que los bonos soberanos hayan operado a la baja hizo que los rendimientos de los bonos se desplacen al alza.
El tamo mas corto de la curva vuelve a operar por encima del 8% en dólares, con el Global 2029 y el Global 2030 rindiendo 8,05% y 8,65 respectivamente.
En el tramo medio y largo, las tasas de los bonos se ubican en 9,7% y 9,8%, rozando el 10%
En lo que respecta a la curva de ley local, toda la curva ronda en torno al 10%, con títulos como el AL29 y el AE38 rindiendo 10,5%.
Los analistas de Criteria también siguen viendo potencial en los títulos de deuda en dólares de argentina, en tanto y en cuanto se sostenga la compra de divisas.
“Mantenemos una visión constructiva sobre la deuda soberana en dólares, apoyada en la continuidad del proceso de acumulación de reservas por parte del BCRA. Vemos atractivo en extender la exposición a lo largo de la curva de ley local, combinando nuestra preferencia por el AL30 con posiciones en el AE38”, dijeron.

Sin sufrir más que los pares
Lo importante a señalar en este contexto es que la deuda local no tuvo una performance peor que sus pares, sino que la baja en los títulos argentinos estuvo en línea con la tendencia global.
De esta manera, tener buenos fundamentals y mantener el ritmo de compras actual resulta importante para que los bonos argentinos sigan teniendo una performance igual (o mejor) que sus pares.
Desde Sailing Inversiones explicaron que la baja de los bonos en dólares a pesar de la compra de divisas, en parte esto responde a que hoy pesan más las variables globales que los factores locales.
“La suba del petróleo y las expectativas de inflación en Estados Unidos han llevado a una postergación en las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, lo que mantiene elevados los rendimientos de los bonos del Tesoro y endurece las condiciones financieras internacionales. En ese contexto, los activos emergentes tienden a moverse con mayor cautela y Argentina no queda al margen de esa dinámica”, indicaron.
Para los analistas de Sailing Inversiones, y más allá de este ruido externo, la dinámica local sigue mostrando algunos fundamentos positivos, con un Banco Central que continúa acumulando reservas y un frente fiscal más ordenado.
“Los bonos argentinos todavía necesitan tiempo para consolidar una compresión adicional de spreads, especialmente después del buen recorrido que habían tenido en meses previos. Por ahora vemos un mercado más selectivo, donde los inversores priorizan esperar señales más claras del contexto global antes de volver a tomar duration en deuda soberana argentina”, detallaron.
Pablo Lazzati CEO de Insider Finance, agregó que la volatilidad global afecta la posibilidad de que la Argentina regrese a los mercados globales.
“En el contexto de la volatilidad global generada por los conflictos geopolíticos en Medio Oriente, es probable que ese proceso se postergue y que la vuelta más activa a los mercados internacionales de deuda recién se vea hacia el segundo semestre del año”, afirmó.
Además, agregó que “el Gobierno aún no está saliendo al mercado internacional a refinanciar o renovar deuda y que la estrategia parece ser esperar una mayor compresión del riesgo país hacia niveles de 300 a 400 puntos para poder acceder a financiamiento a tasas más convenientes que las actuales”.

Potencial alcista
En medio de la compra de dólares, los analistas plantean posibles objetivos para la deuda local en base a lo que rinden otros títulos de mercados comprables.
Con el desplazamiento alcista en la curva, el potencial alcista de los bonos locales ante un escenario de compresión de spreads vuelve a crecer.
Es decir, dado el recorte en los títulos de deuda en dólares, para que la renta fija local apunte a niveles de tasas de un digito, los bonos deberán subir más para lograrlo, representando una posible oportunidad de compra.
Hoy la curva soberana argentina opera con tasas por encima de sus comparables, tales como Ecuador, Nigeria, Angola, Egipto o El Salvador.
Por lo tanto, la hipótesis del mercado es que, la permanencia en la compra de divisas podría hacer que los bonos evidencian subas suficientes que permitan que la deuda cotice con tasas similares a sus comparables, en torno al 5% en el tramo corto y 8% en el tramo largo.
Pese a que los bonos en dólares no pudieron acelerar pese a la compra de divisas, Franco considera que el BCRA deberá continuar con sus compras en el MULC, en la antesala de la cosecha gruesa donde se espera pueda acelerar el ritmo de compras.
De esta manera, bajo este contexto, Franco prioriza bonos más largos.
“Nuestros bonos favoritos en el espacio de Globales siguen siendo GD35 y el GD41, en especial tras los dichos recientes del gobierno de que no se buscaría realizar una operación de canje de Globales/Bonares cortos, algo que podría haber impulsado su valuación relativa”, dijo Franco.
En cuanto al posicionamiento, el socio de AT Inversiones favorece títulos más largos.
“Mirando la curva, donde seguimos viendo mayor valor es en el tramo largo. Bonos como AE38, AL35 o incluso AL41 ofrecen hoy mayor potencial de compresión de riesgo país en un escenario donde el programa económico continúe consolidándose”, afirmó.















