Los bonos soberanos locales se vieron beneficiados del boom de demanda de deuda emergente que hizo que las tasas de algunos países de la región se ubiquen en mínimos.

Si bien la renta fija local se benefició, al mismo tiempo la deja en valuaciones elevadas. Cuál es la expectativa del mercado sobre la deuda y que bonos recomiendan los analistas.

En mínimos

Los bonos soberanos argentinos se han beneficiado por varios factores y que han permitido llevar a los precios hacia nuevos máximos.

Entre tales factores se destacan algunos domésticos y otros externos.

Entre los locales, el resultado de las elecciones de octubre primero y la acumulación de dólares del BCRA luego, fueron motivo suficiente para que la deuda evidencie un fuerte rally, haciendo que el riesgo país se desplome desde los 1100 puntos hasta los 510 puntos actualmente.

En lo que respecta a los factores globales, se ha dado un boom de demanda de activos emergentes, lo cual derramó sobre los activos locales como el tipo de cambio y los bonos en dólares.

De esta manera, en los últimos meses se evidenció una muy fuerte compresión de spreads de bonos emergentes en general y de Latam en particular.

Los spreads de emergentes se ubican hoy en 220 puntos, siendo este su nivel más bajo en más de 20 años.

En línea con ello, los spreads de deuda de bonos de Latam se ubican en 280 puntos, siendo este el valor mas bajo desde 2020 y en valores similares a los de 2014.

Marcos Diaz Leal, Portfolio Manager de Mariva Fondos, indicó que los spreads de emergentes, cerca de 220 pb, están en zona de mínimos históricos y habla de un mercado muy constructivo, pero también de que gran parte de ese escenario ya está en precio.

Además, detalló que en bonos investment grade (IG), el tramo BBB es el que más “caro” se ve.

“El diferencial contra los bonos de calificación A se comprimió muy por debajo de sus promedios históricos y, además, una parte relevante del universo tiene outlook soberano negativo, con el riesgo de terminar empujando migración de rating. Puede haber algo más de compresión, pero el espacio parece limitado”, indicó.

Además, agregó que “si queda “nafta” para seguir comprimiendo, suena más probable en bonos BB que en grado de inversión, donde los fundamentals ya quedaron bastante descontados”.

Impacto local

El hecho de que la deuda emergente cotice en spreads tan bajos hace que las valuaciones de los bonos se encuentren ajustadas, es decir, en precios elevados.

Esto de alguna manera beneficia a los bonos soberanos, permitiendo que el riesgo país pueda apuntar a niveles inferiores y favoreciendo a que la Argentina pueda en algún momento colocar deuda en Wall Street a tasas más bajas.

Sin embargo, al mismo tiempo implica un riesgo para los inversores ya que el potencial de suba adicional se muestra más limitado luego de la importante suba que mostró la renta fija local.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, detalló que las variables globales habrá que monitorearlas para especular con mayores subas en los bonos.

“Consideramos que la continuidad en la comprensión de spreads de emergentes estará vinculada a la dinámica de commodities, con un precio más alto que impactará positivamente en exportadores, entre ellos Argentina. A nivel local, los deberes domésticos como robustecimiento de reservas continuo (con muy buenas compras en enero y febrero), sumado a reformas pro oferta que dinamicen la macro, serán clave.”, afirmó Franco.

Los analistas de Cohen detallaron que, si bien siguen manteniendo una visión constructiva sobre los bonos soberanos, ya se por variables locales como globales.

“El escenario global continúa siendo favorable para los mercados emergentes, con una Fed que proyecta dos recortes de 25 pb a lo largo del año y un dólar que se muestra más debilitado a nivel global. En lo local, las comprar divisas sin generar presiones cambiarias, al tiempo que refuerza las reservas internacionales”, afirmaron.

Sin embargo, advierten que el hecho de haber alcanzado la zona de los 500 pb de riesgo país acota el potencial de upside y vuelve relativamente más atractivas otras alternativas de inversión en dólares.

“Dada la estructura de flujos de los bonos soberanos, se vuelve más relevante el riesgo de reinversión. Con la curva soberana rindiendo entre 6,5% y 9,5% de TIR, priorizamos instrumentos que ofrezcan retornos comparables, pero con cupones más elevados y estructuras de amortización tipo bullet o con pagos concentrados hacia el vencimiento”, dijeron.

De esta forma, resaltaron que los bonos corporativos bajo legislación extranjera ganan atractivo como alternativa de inversión en dólares.

“Además de ofrecer cupones más elevados y estructuras de amortización más favorables, presentan perfiles crediticios sólidos, con calificaciones elevadas”, indicaron.

Finalmente, desde IOL resaltaron el proceso que favoreció a la deuda local.

“El entorno financiero global se mantuvo benevolente para los créditos de países emergentes durante 2026; especialmente países de LATAM. Es tan así que el EMBI LATAM se ubica en 285 puntos básicos, mínimo desde 2013. Con este “viento en popa”, Ecuador volvió a los mercados internacionales”, dijeron.

En esa línea, resaltaron que la Argentina no escapó a esta dinámica y, junto a las compras persistentes del BCRA, el Riesgo País comprimió hasta los 500 puntos básicos.

Sobre el futuro de la deuda, desde IOL se mantienen positivos en torno a la curva soberana local.

“Entendemos que, mientras el BCRA continúe con el proceso de acumulación, los spreads soberanos podrían continuar a la baja. En nuestro escenario base contemplamos una compresión de 50 pbs adicionales, aunque no descartamos mayores bajas de darse una liberación total de la cuenta financiera”, indicaron.

La compra de dólares y el potencial de los bonos

Las compras de dólares del BCRA es una variable clave que observa el mercado ya que era una demanda de los inversores, así como también el FMI.

En lo que va del año el Central ya lleva comprados más de u$s 2500 millones, sumando 34 jornadas seguidas de compras, su segunda mejor racha en 10 años.

Por lo tanto, el hecho de que el gobierno haga delivery de tal reclamo genera una sensación de mayor confianza sobre la renta fija local, permitiendo que el riesgo de default de la misma sea menor.

Esto conlleva a un riesgo país mas bajo, todo ello en un entorno positivo para los mercados emergentes.

Alejandro Fagan, Estratega en Balanz, señaló que en las carteras en dólares siguen favoreciendo el tramo largo de la curva ya que su escenario base es de una convergencia gradual hacia niveles consistentes con una calificación B- (400 a 450pbs), lo que debería beneficiar principalmente a los bonos largos.

“Vemos mayor potencial de compresión y mejor relación riesgo-retorno en el tramo más largo. Mantenemos la recomendación en GD38, que nos permite capturar upside si la curva continúa normalizándose, con un nivel de carry atractivo mientras esperamos ese proceso”, sostuvo.

En relación al impacto local, Diaz Leal consideró que, con spreads soberanos alrededor de 520 pb, el crédito local está en un momento bisagra.

“La suba de reservas por casi u$s 2300 millones en lo que va del año, junto con un esquema cambiario que viene funcionando mejor de lo esperado y la chance de volver al mercado internacional arman una historia razonable de compresión. El punto es el timing: hoy el apetito por riesgo en emergentes es muy bueno y la liquidez está a pleno, pero eso no es eterno”, detalló.

Díaz Leal resaltó que su escenario base contempla una consolidación de los spreads soberanos en la zona de 400 puntos básicos, impulsada por la continuidad en la acumulación de reservas, la convergencia cambiaria y el eventual retorno al mercado internacional de deuda.

“En los portafolios en dólares, recomendamos sobreponderar el tramo largo de la curva soberana vía GD35D y GD41D, que ofrecen mayor convexidad para capturar esa compresión”, dijo.

Por último, en cuanto a los bonos preferidos de IOL se destacan el Global 2041 (GD41).

“Dada su elevada sensibilidad frente a una compresión significativa del Riesgo País, y el Bonar 2029 (AN29), donde se vería beneficiado ante una compresión de spreads de legislación que impulse una mayor pendiente en la curva”, dijeron.

El objetivo de u$s 10.000 millones luce alcanzable

Contemplando la magnitud de las compras en lo que va del año, el mercado percibe que los objetivos de u$s 10.000 millones planteado por el Gobierno el año pasado lucen alcanzables.

El mismo podría alcanzarse sobre todo contemplando que aún no se ingresó en el ciclo más alto de liquidación del agro, combinado con la expectativa de que los flujos por ingresos de dólares de emisiones corporativas y provinciales podría mantenerse y fortalecerse hacia adelante.

Los analistas de Adcap Grupo Financieros consideran que el objetivo de acumulación de reservas por u$s 10.000 millones parece estar al alcance.

En esa línea, mantienen una expectativa positiva sobre la deuda en dólares.

“Seguimos favoreciendo la exposición a activos en moneda dura, apoyados en la acumulación sostenida de reservas internacionales y en la expectativa de una compresión del riesgo país”, afirmaron.

Desde Adcap Grupo Financiero tienen una expectativa de mayor compresión de spreads en los bonos soberanos.

Según sus cálculos, en el caso en el que la deuda argentina pase a operar con tasas similares a las de El Salvador, los bonos soberanos podrían avanzar entre 10% y 12% en el tramo corto y entre 19% y 20% en el tramo largo.

Ante la posibilidad de que los bonos rindan como Ecuador, el avance luce mas moderado, con ganancias de entre 8% y 13% en los distintos tramos de la curva, según cálculos de Adcap Grupo Financiero.

Los analistas de Research Mariva indicaron que sus proyecciones monetarias para el año muestran margen para la acumulación neta de reservas de al menos u$s 6300 millones.

“Dado el déficit de cuenta corriente y la negativa del Gobierno a recurrir al mercado de deuda soberana, estos fondos deberían provenir de inversión extranjera directa del sector privado, nueva deuda del sector privado nacional con el resto del mundo, nueva deuda del Gobierno con inversores institucionales; y desahorro del sector privado nacional”, estimaron.

Bajo el actual esquema de acumulación de dólares, desde Research Mariva esperan mayores subas para los bonos en dólares.

“Mantenemos una sobreponderación en bonos soberanos, respaldada por los atractivos rendimientos, la continua acumulación de reservas por parte del Banco Central y el impulso político a las reformas estructurales. Estos factores deberían impulsar una mayor compresión del riesgo soberano desde los niveles actuales”, dijeron.

En cuanto al potencial de la deuda desde Research Mariva estimaron que bajo un escenario a tres meses en el que la curva soberana se normaliza a una calificación crediticia B- con rendimientos cercanos al 8%, GD35 y GD41 ofrecen el mayor potencial de crecimiento, en torno al 10%”, afirmaron.