

En esta noticia
- La dura advertencia de Cavallo a Milei sobre la calma cambiaria: “No debe entusiasmarse...”
- <b>Comprar reservas con emisión, el consejo de Cavallo a Milei para reactivar la economía </b>
- <b>Por qué Cavallo piensa que es peligroso que las tasas de interés en pesos se mantengan demasiado altas en términos reales</b>
- La fórmula de Cavallo para declarar al dólar moneda de curso legal
El exministro de Economía de Carlos Menem, Domingo Cavallo, hizo su primer análisis del rumbo de la economía argentina en 2026 centrándose en uno de los temas que más desvela al presidente Javier Milei junto con el control de la inflación y la estabilidad cambiaria a partir del nuevo esquema de bandas sobre el dólar: esto es, las reservas del Banco Central (BCRA).
Con el título “Re-monetización por compra de reservas, la mejor opción para reactivar la economía”, Cavallo dio a conocer su punto de vista el último día de enero, mes que el BCRA cerró con embolsos por un total de u$s 1158 millones en 20 ruedas consecutivas.
Tal como informó El Cronista, se trata de un dato positivo para el mercado: pese a que es un nivel por debajo de otros eneros, dado que en el mismo mes de 2025 había captado u$s 1600 millones y en 2024, u$s 3200 millones, se pone en perspectiva que se venía de 10 meses sin compras.
El otro dato a tener en cuenta es que las reservas brutas terminaron el mes en u$s 44.502 millones, un fortalecimiento que las llevó a trepar a niveles máximos desde 2021.
Sin embargo, el ritmo de acumulación de divisas podría mermar en febrero, cuando estacionalmente cae la demanda de dinero, lo que presionaría el tipo de cambio y, por lo tanto, disminuiría las compras del Central.
En paralelo, la euforia financiera de los últimos días de enero, marcada por un riesgo país que finalmente logró perforar la barrera de los 500 puntos básicos, convive con una advertencia estructural sobre la hoja de balance del Banco Central (BCRA). Porque pese a la calma cambiaria, la acumulación de reservas genuinas sigue siendo el talón de Aquiles para afrontar los compromisos de deuda.
La dura advertencia de Cavallo a Milei sobre la calma cambiaria: “No debe entusiasmarse...”
Para Domingo Cavallo, “la baja del riesgo país conseguida con compra de reservas por parte del Banco Central es una muy buena señal y esta política, si se acompaña con reformas cambiarias y financieras, puede transformarse en la mejor opción para reactivar la economía“.
Sin embargo, el exministro lanzó una dura advertencia al Gobierno: “No debe entusiasmarse con la calma cambiaria conseguida a través de fuertes diferencias entre las tasas de interés en pesos y el ritmo de ajuste del tipo de cambio nominal (carry trade), porque esa calma esconde tras de sí un clima recesivo en muchos sectores de producción de bienes y servicios para el mercado interno".

En ese sentido, recomendó que “para que las reformas estructurales que persigue el Gobierno puedan llevarse a la práctica, es muy importante que el 2026 sea un año de fuerte reactivación del mercado interno sin que tienda a aumentar sostenidamente la tasa de inflación, que a lo largo de 2025 osciló alrededor del 2% mensual".
Comprar reservas con emisión, el consejo de Cavallo a Milei para reactivar la economía
El exministro considera que “en la actual coyuntura económica, comprar reservas con emisión es la política monetaria más apropiada. Ya no deben quedar dudas de que la acumulación de reservas libres en el Banco Central ayuda a que baje la tasa de riesgo país. En la medida que este fenómeno continúe, se irá aproximando el momento en el que Argentina recupere el acceso al mercado internacional de capitales a tasas de interés que no excedan su ritmo potencial de crecimiento".
En este punto, evaluó que “hace bien el Gobierno en no aceptar ofertas de bonos externos a tasas de interés cercanas al 9% anual a 10 años. Se debe esperar que dicha tasa no exceda el 7% porque ésta es la tasa potencial de crecimiento de Argentina cuando el país esté en pleno proceso de crecimiento sostenido (5% de crecimiento real más 2% de inflación internacional)”.
Cavallo fue más allá al indicar que “no se debe confundir la compra de reservas para acumularlas en el Banco Central con la compra de divisas que necesitan hacer el Tesoro y las provincias para cumplir con el pago de intereses de la deuda externa".
Y aclaró: “Para la compra de divisas por parte de los Tesoros nacional y provinciales se necesita que generen superávit fiscal primario suficiente. Si no lo logran, tendrán que financiar esta compra de divisas con endeudamiento sin afectar las reservas del Central. Es decir, la responsabilidad de conseguir las divisas para pagar los servicios de la deuda es claramente del Tesoro nacional y provinciales. En otros términos, esta es una regla de política fiscal. Se trata de una suerte de reaseguro de la política de déficit cero, que habrá que mantener mientras no se consiga la estabilización completa de la economía".
De manera tajante, argumentó: “Para que la única emisión monetaria sea la destinada a acumular reservas en el Banco Central, es necesario que los vencimientos de intereses y capital de la deuda en pesos también se financien con superávit fiscal primario o con nuevo endeudamiento, pero nunca con emisión monetaria del Banco Central. Si se sigue esta regla, la demanda de liquidez de la economía alimentará la acumulación de reservas del Banco Central, porque ésta será la única fuente de emisión monetaria”.
Por qué Cavallo piensa que es peligroso que las tasas de interés en pesos se mantengan demasiado altas en términos reales
“En principio, si baja la tasa de riesgo país, es decir el costo del endeudamiento en dólares, deberían bajar también las tasas de interés en pesos en términos reales. La única razón por la que esto no está ocurriendo es porque el mantenimiento del cepo cambiario a las empresas y a los intermediarios financieros sigue dejando como espada de Damocles en el mercado cambiario la decisión, que en algún momento deberá tomarse, de disponer la completa libertad de movimiento de capitales, algo que se da en todas las economías bien organizadas y estables del mundo", consideró Cavallo.
Y opinó que “lo mejor que podría hacer el Gobierno en este momento es seguir acumulando reservas sin inducir carry trade sino avanzando rápidamente hacia la eliminación completa del cepo con garantías de que no va a ser reintroducido bajo ninguna circunstancia. Esto requeriría declarar al dólar como moneda de curso legal, derogar la ley penal cambiaria y liberalizar la intermediación financiera para permitir la expansión del crédito bancario, tanto en pesos como en dólares, a tasas de interés que en términos reales no superen la tasa de crecimiento potencial de la economía".
Respecto de qué pasaría con el tipo de cambio nominal si se adoptaran estas decisiones, Cavallo consideró que el aumento que podría darse del tipo de cambio nominal para que el tipo de cambio real encuentre su nivel de equilibrio será mucho menor que el que se daría más adelante si la eliminación del cepo se posterga muchos meses y se va deteriorando el superávit comercial muy favorable de este momento".

“Luego de este sinceramiento y contando con una baja acentuada del riesgo país, si se produce algún impacto sobre la tasa mensual de inflación será de escasa magnitud y muy transitoria. Por el contrario, con una economía que se irá reactivando por re-monetización y más bajas tasas de interés reales, tanto en pesos como en dólares, será mucho más fácil lograr estabilidad cambiaria porque ya no existirá el riesgo de una fuerte devaluación en el futuro", vaticinó.
La fórmula de Cavallo para declarar al dólar moneda de curso legal
Según el exministro Domingo Cavallo “se debe declarar al dólar moneda de curso legal, igual que el peso y se deben eliminar todas las restricciones para compra y venta de dólares de manera que el mercado cambiario sea totalmente libre. Habrá, por consiguiente, un solo tipo de cambio y las empresas y personas que decidan operar en dólares no incurrirán en ningún costo de transacción, fuera de los spreads normales entre tipo comprador y tipo vendedor y si se trata de una operación mayorista o minorista. El Banco Central sólo intervendrá comprando dólares para aumentar sus reservas según un plan que deberá ser preanunciado".
Detalló que “el Banco Central fijará el encaje legal sobre los depósitos en pesos, diferenciando los depósitos a la vista, que tendrán encajes altos, de todos los demás depósitos que tendrán un encaje mucho más bajo. Los bancos no tendrán limitaciones para prestar, comprar y vender bonos de los que existen en el mercado y de los que emitan la Nación, las provincias y las empresas del sector privado. También podrán prestar cualquier servicio de asistencia financiera al sector privado que este pueda demandar”.

Y propuso que “las mismas reglas se aplicarán a los depósitos en dólares en el sistema bancario con la sola diferencia de que, al menos inicialmente, los encajes legales serán más altos y se constituirán en efectivo o en depósitos líquidos en el exterior, no en el BCRA, para evitar que se confundan con las reservas propias del Central".
“La misma norma legal que organice el sistema cambiario y financiero deberá disponer la eliminación del impuesto a las transacciones financieras y prohibir a las provincias y municipios aplicar impuestos a los Ingresos Brutos, Sellos o de cualquier otra denominación que afecte el spread entre tasas de interés activas y pasivas. También deberá disponer la derogación de la ley penal cambiaria y la obligación de ingresar las divisas de exportación en plazos predeterminados”, planteó.
“El manejo tipo “inflation targeting” a la peruana o la dolarización completa de la economía con desaparición completa del Banco Central, como la proponía el presidente Milei en la campaña electoral, sólo será posible una vez que el Banco Central haya acumulado reservas propias en un porcentaje del PBI parecido al que representa la base monetaria".
Cavallo afirmó que “el efecto que tendrá esta reforma financiera y cambiaria sobre la competitividad de la economía será mucho más rápido y efectivo que el que pueda derivarse de una reforma laboral discutida y aprobada en un contexto de recesión en vastos sectores del mercado interno".
Y recordó que “por esa razón en mi informe anterior al hablar de la secuencia de las reformas insistí que esta reforma financiera y cambiaria debería preceder a las demás reformas estructurales, incluidas la laboral y la apertura de la economía".



















