Los fondos T+1 muestran retornos por encima de la inflación, tanto en 2025 como en el inicio de 2026.
Los gestores diversifican sus posiciones en pesos, buscando alternativas para ganarle a la dinámica del IPC. Las carteras de estos fondos invierten en bonos soberanos, sub soberanos y corporativos, así como activos a plazo y devengamiento.
Cuales son las estrategias que aplican hoy los fondos para ganarle a la inflación.
Ganarle a la inflación
Si bien la nominalidad de la economía argentina cayó significativamente respecto de los valores que se observaba en el pasado, los inversores igualmente buscan evitar que los pesos se licuen y pierdan contra la inflación.
La dinámica inflacionaria del 2025 dejó un IPC caminando por encima del 30% y se espera que para 2026, los precios se sostengan con una suba por encima del 20%.
El mercado sigue esperando una dinámica inflacionaria del 2% para los primeros meses del año, cayendo a niveles de 1,7% para el segundo semestre.
Para el mes de enero, el mercado espera que la inflación se ubique en 2,4% mensual y que luego la dinámica inflacionaria converja al 1,5% para mitad de año.
Una alternativa atractiva y eficiente que han encontrado los inversores para ganarle a la inflación es a través de los fondos comunes de inversión T+1, los cuales ofrecen retornos por encima de los T+0, los cuales son instrumentos de liquidez inmediata.
Cuando se compara la inflación esperada con las tasas en pesos, se evidencia que el inversor hoy tiene alternativas para ganarle a la inflación y que los pesos no se licuen.
Una alternativa atractiva y eficiente que han encontrado los inversores para ganarle a la inflación es a través de los fondos comunes de inversión T+1, los cuales ofrecen retornos por encima de los T+0, los cuales son instrumentos de liquidez inmediata.
Tomando en lo que va del año, y aun sin conocer el dato de inflación de enero, los fondos T+1 le vienen ganando a la inflación esperada de 2,4%.
El fondo T+1 de Gainvest es el que mayores retornos acumulados en 2026 presemta, con una ganancia de 3,43%.
Le sigue Schroder Renta Plus (3,25%) y Schroder Crecimiento (3,3%).
A su vez, otros fondos T+1 como el Balanz Capital Ahorro, MegaQM Ahorro, Delta performance, IEB Ahorro Plus, SBS Gestión Renta Fija, Galileo Ahorro y Adcap Renta Plus, muestran retornos de entre 2,86% y 3,07% en el año.
La lista de fondos T+1 que le ganan a la inflación de enero y en lo que va del año es aún más extensa, lo cual demuestra que esta clase de vehículos resulta eficiente para que los pesos trabajen y no pierdan contra la dinámica de precios.

Cecilia Mariani, Portfolio Manager en Fondos Fima, resaltó que los inversores están buscando opciones un poco mas largas en el mundo de pesos.
“Tras las elecciones, en un contexto en el que el mercado priorizó la dolarización de carteras a la espera del resultado y, en pesos, posiciones ultra conservadoras como money market y plazo fijo, resulta lógico que los inversores comiencen a pensar en horizontes algo más largos que un día y en estrategias con mayor flexibilidad de flujos”, dijo.
En este sentido, Mariani remarcó que los fondos T+1 se presentan como una excelente alternativa para alargar duration en posiciones en pesos.
“Las estrategias disponibles en el mercado son muy variadas y su elección dependerá fundamentalmente de la tolerancia al riesgo de cada inversor. Con una amplia gama de instrumentos a tasa fija, tasa CER y tasa variable (TAMAR), las carteras dejaron de ser un commodity y hoy exhiben una marcada diversidad en sus composiciones”, comentó.
Alternativa en el cash management
Los fondos T+1 invierten en bonos del tesoro, así como también una parte en instrumentos a devengamiento.
A diferencia de los fondos de extrema liquidez, es decir, los money market (T+0), los T+1 invierten en activos de mayor riesgo y con mayor volatilidad ya que tienen incorporado activos que cotizan en el mercado.
Estos fondos pueden cerrar a la baja en algunos días en los que el mercado haya operado en rojo, algo que no ocurre en los fondos T+0.
Si el inversor necesita de los fondos invertidos, el capital lo obtendrá en las 24 horas, y no de manera inmediata, tal como ocurre con los T+0.
De esta manera, los fondos T+1 han servido como un vehículo para hacer cash management y para aquellos inversores que busquen hacer rendir mas sus pesos de corto plazo.
Tomando los rendimientos de 2025, los fondos Money market rindieron 32,5%, mientras que los T+1 rindieron 38,5% en promedio. Entre ellos se encuentran los fondos de Lecap, que rindieron 39,1% en el año pasado, los fondos balanceados que rindieron 38% y los fondos corporativos de corto plazo, con un 42,4% de retorno.

Rodrigo Benítez, economista jefe de MegaQM, detalló que los fondos T+1 son el instrumento más largo dentro del abanico de fondos de cash management.
“Los T+1 están pensados para aquellos excedentes de caja que tienen un horizonte de inversión un poco más largo, en general superan los 20 a 30 días. Se trata de fondos que invierten en activos a tasa de interés, en general son activos del rango medio de la curva de tasa fija, buscando un equilibrio entre rendimiento y volatilidad”, sostuvo.
Además, Benítez explicó que la gestión de estos fondos se enfoca en elegir el posicionamiento óptimo dentro de esa curva optando por la duration adecuada y entre tasa fija, tasa variable e inclusive activos CER corto.
“El driver que define el posicionamiento del fondo es la expectativa con respecto a las tasas de interés. En la actualidad, con la curva de tasa fija levemente invertida y con la curva CER con pendiente positiva, se va buscando el posicionamiento óptimo en términos de tasas reales, que son todas positivas y le están dando a estos activos un rendimiento real atractivo”, indicó.
En lo que va del año el fondo MegaQM Ahorro (T+1) rindió 3,6%, muy por arriba de la expectativa de inflación de enero que se ubica en torno a 2,5% mensual.
Según explicó Benítez, eso lo ha logrado con una cartera que tiene una duration promedio de 4,5 meses, es decir bastante corta para lo que son las opciones de renta fija, lo cual le da menos volatilidad en contexto como el actual donde la tasa de interés a 1 día ha tenido fluctuaciones muy marcadas.
“En términos de clase de activos, hoy se ha priorizado la opción de tasa variables (Tamar) con el 45% de la cartera con esos activos, el 35% en tasa fija y el 15% en CER. Siempre priorizando el tramo corto y medio de esas curvas para lograr la duration menor a 5 meses”, afirmó.
El año pasado, los inversores rescataron fondos en pesos, con los T+0 viendo salidas por $3,8 billones y los fondos T+1, con rescates netos en el año por $1,82 billones.

Nicolás Merea Vega, Portfolio Manager de Mariva Fondos, resaltó que, en lo que va del año, los fondos T+1 de Mariva acumulan rendimientos del 3,6% y 3,8%, frente a una inflación acumulada del 3,1%, lo que los posiciona dentro del top ten de la industria en términos de performance relativa.
De cara al inicio del mes de febrero, y bajo el escenario de una progresiva normalización en la demanda de dinero, Merea Vega consideró que, a un horizonte de un mes vista, los fondos T+1 orientados al cash management se presentan como los vehículos más eficientes para la administración de excedentes transitorios en pesos.
Los fondos T+1 de Mariva Asset Management son dos y en los que en uno de ellos (MAF Pesos Plus) está orientado a inversores conservadores que buscan un rendimiento superior al de los fondos money market, con baja volatilidad y evitando rendimientos negativos.
Por otro lado, cuentan con un segundo fondo T+1 (MAF Ahorro) que presenta una mayor volatilidad asociada a una duration más extensa, pero con un rendimiento esperado superior.

Curva a tasa fija
Actualmente, la curva de pesos a tasa fija se encuentra invertida.
Esto significa que los bonos del tramo corto se encuentran ofreciendo rendimientos más elevados que los tramos más largos.
Por lo tanto, ante tal escenario, los gestores de los fondos buscan arbitrar posiciones para que las carteras rindan más de modo de poder ofrecerle mayores rendimientos a la cartera.
A su vez, los gestores tienden a comparar los rendimientos a tasa fija con las demás curvas, tales como los bonos CER y TAMAR, de modo de poder optimizar el rendimiento de la cartera.
La curva a tasa fija opera con tasas debajo del 2,8% en todos los tramos de la curva. Dado que los fondos T+1 invierten intensivamente en activos de corto plazo a tasa fija, los gestores deben arbitrar sus posiciones en otra clase de activos, rotando sus carteras de manera activa.

Javier Martínez Serra, Portfolio manager en SBS Asset management, coincidió en que los rendimientos de fondos T+1 están bien a la par de lo que pudiera ser una sorpresa negativa en el dato de inflación de enero, como adelantó Luis Caputo en un nivel similar al de diciembre (2,8%)
Martínez Serra afirmó que su posicionamiento actual ha tenido un mayor sesgo hacia los bonos duales y bonos CER.
“Con la intención de sumar cobertura y obtener mejores rendimientos que tasa fija estuvimos rotando desde Lecaps y Boncaps del tramo corto a bonos duales cortos, con breakevens de Tamar desde un 28% TNA. También nos posicionamos en el Boncer de marzo (TZXM6 )que mostraba un breakeven de inflación del 2%, casi convirtiéndose a tasa fija con el próximo dato de inflación de enero ya que se toma el índice CER hasta el 16 de marzo”, indicó.
La curva CER también evidenció una compresión de tasas, sobre todo en el tramo corto de la curva.
Hoy la curva CER opera con tasas de 5% en el tramo corto y de 7% en el tramo medio y largo, estos son niveles inferiores a los evidenciados hace una semana atrás.
Finalmente, Mariani consideró que actualmente, los instrumentos ajustados por CER y TAMAR resultan más atractivos.
“Estos bonos presentan spreads interesantes y un mayor potencial de upside, aunque es importante destacar que suelen exhibir una mayor volatilidad en el mercado secundario. Para perfiles conservadores de muy corto plazo, recomendamos carteras con una mayor ponderación en instrumentos a tasa fija de plazos cortos, lo que permite obtener un rendimiento moderado (superior al de un money market), con mayor flexibilidad que un plazo fijo y con riesgo acotado por la baja duración de los activos”, detalló.

Esperando el dato de inflación
En medio de posibles oportunidades en bonos CER, esta semana se conocerá también el dato de inflación, variable que impacta directamente sobre los títulos ajustables.
La semana pasada, el BCRA difundió el ultimo REM de enero y en la que la mediana de los analistas relevados anticiparon una inflación de 2,4% mensual en enero, es decir, unos 0,4pp por encima de lo esperado el mes previo.
Para el resto de los meses individuales relevados, incrementaron su previsión respecto al REM anterior.
Esperan para 2026 una inflación de 22,4%, es decir, unos 2,3pp por encima de lo esperado el mes previo.
La mediana de los analistas elevó su proyección de inflación hasta 22,4% en 2026, (por encima del 20,1% estimado el mes pasado) y al 15% en 2027, por encima del 12,7% del REM anterior.
De esta manera, la clave pasa por determinar la inflación esperada y su posible impacto en las curvas en pesos y consecuentemente, sobre los fondos T+1.

Los analistas de Adcap Grupo Financiero también favorecen los bonos que ajustan por CER.
“Una vez disipadas las tensiones financieras de octubre y tras agotarse el impulso inicial de la recuperación —que suele favorecer a la tasa fija—, los Boncer vuelven a mostrar su ventaja relativa”, dijeron.
Hacia adelante, desde Adcap Grupo Financiero esperan que los bonos ajustados por inflación continúen superando al resto, en particular en los próximos meses, ya que los datos de inflación podrían arrojar sorpresas negativas.
“Mantenemos nuestra posición a lo largo de la curva Boncer. En este informe, además, detallamos nuestras proyecciones de retorno para los bonos soberanos bajo las distintas clases de activos”, afirmaron.
Los analistas de Criteria afirmaron que ven oportunidades en ambos segmentos de bonos en pesos, aunque de manera selectiva.
“En pesos, para perfiles conservadores, dada la estabilidad cambiara seguimos priorizando la parte más corta de la curva a tasa fija, destacando T13F6 y S27F6. En el caso de la curva ajustada por CER, preferimos una exposición selectiva en instrumentos de corta y media duración, como el Boncer a junio (TZX26) y la Lecer a mayo (X29Y6)”, indicaron.
Finalmente, los analistas de Cohen indicaron que la mayor estabilidad del tipo de cambio nominal, apoyada en una mayor liquidación del agro y en la oferta de divisas asociada a colocaciones de deuda corporativa, configura en el corto plazo un marco más favorable para estrategias de carry trade.
Sin embargo, advierten que el proceso de desinflación continúa mostrando resistencia, lo que nos lleva a priorizar los instrumentos CER frente a la alternativa a tasa fija dentro de este tipo de estrategias.
“Reforzamos el posicionamiento en bonos CER, con foco en el tramo medio de la curva. El TZX26 (CER +8%) y el TZXD6 (CER +8,6%) resultan atractivos al descontar una inflación implícita promedio del 1,8% m/m entre febrero y abril y del 1,6% m/m entre mayo y octubre de 2026”, sostuvieron desde Cohen.















