El Central monitorea el dólar liqui como el rating minuto a minuto

La mesa del BCRA tiene la misión de evitar que el contado con liquidación se dispare más de $ 4 en una sola jornada, por eso llevan un control del precio durante toda la rueda

El gabinete económico está contento con la actual pax cambiaria, pero saben que esta tranquilidad se basa en fundamentos endebles. De ahí que una de las tareas de la mesa de operaciones del Banco Central (BCRA) sea monitorear el precio del contado con liquidación (CCL) minuto a minuto. ¿El objetivo? Que su cotización no se dispare más de $ 4 en un solo día.

Para ello cuentan con diversas municiones. La más efectiva, vender bonos en dólares para controlarlo. La premisa que tiene la mesa es evitar una disparada en una misma jornada, no importa cuánto tenga que salir a vender. La pax cambiaria es fundamental de cara a las elecciones de octubre, ya que una suba del dólar financiero provoca un alza en el blue y se va a precios.

Los primeros 30 minutos de mercado suelen ser tan volátiles que no sorprende que se observe un spread de $ 4 entre las puntas. La escasa profundidad del mercado hace que, incluso con pocas operaciones, los saltos sean bruscos. Por otra parte, hay una diferencia de precio entre los distintos CCL: con una acción puede estar hasta $ 5 más caro que con el AL30, que se ha convertido en una suerte de bono subsidiado por el organismo para hacer operaciones de "liqui".

En ese contexto se explica que la Comisión Nacional de Valores (CNV) haya impuesto un cepo que impide operar más de 100.000 nominales semanales, lo que es el equivalente a 37.000 dólares.

Dentro del organismo monetario no ignoran que esta poca profundidad del mercado argentino posibilita que cualquier disrupción pueda mover el precio del CCL. Y dado que su cotización luego repercute en el precio del blue, el monitoreo del dólar financiero durante la rueda es constante.

En la entidad también presienten que dentro de unas semanas volverá la presión. Prevén la misma que hubo en diciembre y en enero, con muchos ahorristas retail yendo al dólar MEP. Gracias a este monitoreo, esa presión no se notó, el BCRA logró controlarla, .

"Por más que el CCL baje y esté más barato que el dólar solidario no te podés relajar. Al ser un mercado tan chico, de la nada puede subir $ 7 en un día", reconocen en el oficialismo.

Si bien los funcionarios del equipo económico tienden a desestimar la relevancia de los movimientos del dólar blue, la calma que viene exhibiendo la cotización del dólar paralelo no deja de ser un motivo de tranquilidad.

Pero también son conscientes que abril y mayo son los meses fuertes de importaciones, por lo que habrá mucha presión. De ahí las trabas que están poniendo desde ahora para cuidar cada divisa que hay en el Tesoro.

La contracara es que la mayoría de los insumos que utiliza la industria están dolarizados, ya que provienen de otros países, por lo que un cepo a las importaciones provoca un límite al crecimiento de la industria.

Dentro del oficialismo también hay críticas hacia el Banco Central por no haber acumulado más reservas el año pasado, aprovechando que la Argentina tuvo superávit comercial y considerando el viento de cola que significó que el precio de la soja escalara a u$s 500 la tonelada. El bajo nivel de reservas líquidas, en tanto, es otro factor de presión al que están atentos los inversores.

Desde este mes y hasta agosto hay importantes vencimientos de capital que ajusta por CER. En algunas plazas, más de 20% está en manos de tenedores del exterior. En abril hay pagos de renta y vencimientos de capital de bonos CER por el equivalente a u$s 1835 millones a valor de contado con liquidación. El próximo bono bajo riesgo será el TX21, con vencimiento en agosto. "Prevemos la dolarización de renta de las distintas series CER. La presión sobre el CCL continuará todo el mes", proyectan los mesadineristas.

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