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Las acciones argentinas sufrieron este lunes el efecto MSCI. Tras el feriado del viernes en Wall Street, los ADR de empresas locales se derrumbaron hasta 9%, lideradas por los bancos.

Se trató de una rueda en rojo también para el Nasdaq y el S&P 500, que retrocedieron 1,32% y 0,37%, respectivamente.

Los papeles argentinos sufrieron el viento de frente global y el revés de MSCI, que mantuvo a la Argentina como mercado standalone.

Banco Supervielle cayó 9,3% en Wall Street, seguido por Galicia, que retrocedió 5,4%. Del otro lado, las únicas acciones que subieron fueron Tenaris y Ternium, que treparon 1,6% y 0,7%, respectivamente.

En la plaza local, el Merval medido en dólares cayó 3,1% hasta los u$s 2140, mientras que en pesos retrocedió 0,5 por ciento.

Ian Colombo, asesor financiero de Cocos Gold, remarcó que impactó que MSCI, la calificadora de riesgo internacional, no dejara en lista de revisión a la Argentina. “Las acciones esperaban una buena noticia y un ingreso de u$s 4000 millones si había un guiño hacia el país”, aseguró a El Cronista.

“Las caídas son parte de la volatilidad de mercado. Estamos entrando en un trimestre más volátil”, consideró Juan Martín Yanzón, socio de Cono Sur Investments.

Los inversores volverán hoy a poner bajo la lupa cada punto y coma que publique MSCI, ya que difundirá un informe global que podría poner a la Argentina bajo revisión anual para recategorizarla en 2027 o 2028.

“Morgan Stanley advierte que el camino a Emerging Markets es más probable para 2028 y que una eventual reclasificación a Frontier podría ser vista negativamente por el mercado: hay muy pocos fondos indexados a ese universo, lo que implicaría escasos flujos adicionales y potencial presión vendedora de fondos que hoy operan en categorías superiores. Lo que importa no es la etiqueta sino la apertura del proceso: si MSCI abre consulta formal, es una señal de que el camino hacia la normalización institucional tiene calendario”, aseguran desde Guardian Capital.

Si bien eso no implica una recalificación y las objeciones continúan siendo las mismas -fundamentalmente el cepo cambiario a empresas-, implicaría un guiño hacia el proceso de estabilización macroeconómica y normalización financiera que impulsa el Gobierno.

Bancos y petroleras, en rojo

El impacto en los bancos fue aún mayor porque la morosidad aumentó en abril, según los últimos datos publicados por el Banco Central. “El crédito y la morosidad no terminan de mejorar. Falta un driver para los bancos”, explicó Colombo.

El impacto también lo sintieron las compañías energéticas, en una rueda donde el barril de petróleo cayó por la distensión en Irán. El WTI retrocedió 1,84% y operó a u$s 75, mientras que el crudo Brent se negoció a u$s 77. “Del lado de las petroleras, la guerra prácticamente está terminada y eso hace que el petróleo esté prácticamente un 20% abajo de lo que estaba hace un mes”, concluyó Colombo.

Riesgo país, más cerca de 400 puntos

Los bonos soberanos, en tanto, resistieron al sell off global y subieron levemente. El GD46 ganó 0,18% y lideró a los títulos en dólares.

El riesgo país retrocedió 1,9% y operó a 421 puntos básicos.

Cerca de concretar un nuevo REPO con bancos internacionales, con garantías de bancos multilaterales, el Gobierno de Javier Milei ya tendría los dólares para pagar a los bonistas los vencimientos de deuda del 9 de julio.

“Un REPO y el pago a bonistas deberían influir poco en el riesgo pais, que hoy se ve afectado por factores externos, la tasa de los Estados Unidos, pero con un piso rígido por el riesgo electoral de 2027. Los pagos de los próximos 18 meses están mayormente descontados”, afirmó Nicolás Guaia, CEO de Max Capital Asset Management.