La reciente volatilidad del real encendió alarmas en el tablero macroeconómico argentino. Con una cotización que pasó en pocos días de 4,97 reales por día a rozar los 5,60 antes de acomodarse en la zona de los 5,40, el impacto del tipo de cambio en el país vecino es seguido de cerca tanto por los operadores de la City como por sectores clave de la economía real.
Frente a este escenario, el analista financiero Salvador Di Stefano se refirió a las posibles consecuencias directas que una eventual devaluación en el país vecino provocaría en la Argentina.
El economista, también conocido como el “Gurú” del Blue, advirtió sobre un doble efecto: un drenaje en el turismo receptivo de la temporada de verano y una amenaza en la cotización internacional de las exportaciones del agro. “Si Brasil se pone barato, vamos a sufrir”, remarcó.
El peligro para el turismo local si se devalúa el real: la advertencia de Di Stéfano
Ante un dólar más fuerte en el país vecino, el costo de vacacionar en el exterior se reduciría drásticamente en términos relativos frente a los precios de los destinos turísticos locales.
“Si ellos devalúan, tu señora te llama y te dice: ‘Está más barato Río que Cariló’. Y bueno, ‘sacá pasaje para Río’, le decís”, ejemplificó en diálogo con Radio Continental.
El especialista remarcó que el consumidor argentino reacciona con rapidez a este tipo de movimientos cambiarios. “Hoy el argentino está sobreinformado en materia financiera. Es decir, donde pueda hacer una diferencia, la va a terminar haciendo”, expresó.
“Y esta devaluación del real favorece tomar vacaciones en agua calentita más que en agua fría. Ahora me van a odiar los de la Costa, pero esto es un arbitraje natural que hace cualquier familia argentina a la hora de tomar sus merecidas vacaciones”, remarcó.
En este sentido, advirtió que un diferencial de precios pronunciado dejaría expuesta a la Costa Atlántica y otros destinos nacionales. “Los argentinos tenemos una alta devoción por el agua calentita y lo barato, con lo cual, si Brasil sigue devaluando y se pone barato, la Costa va a sufrir”, sostuvo.
El “limbo” político: la oportunidad de inversiones para Argentina y Paraguay
En contraste con las tensiones que genera la paridad cambiaria en el comercio y el turismo, Di Stefano habló de una “oportunidad estratégica” para la plaza local: la captación de inversiones extranjeras directas que esquiven la parálisis política de Brasil.
Para el analista, el resultado de las urnas brasileñas generó un escenario de bloqueo institucional extremo, con Luiz Inácio Lula da Silva al frente del Poder Ejecutivo y el bloque de Flávio Bolsonaro dominando más del 50% de las bancas legislativas.
“Entrás en el limbo en Brasil, porque va a gobernar Lula y va a tener mayoría en las cámaras Bolsonaro. Eso va a generar rayos y centellas. La política de Bolsonaro es absolutamente distinta a la de Lula”, analizó.
Para describir la postura que adoptarán los inversores globales ante este cuadro de fragmentación, Di Stefano recurrió a una analogía. “¿Vos salís a comer con tu esposa con un matrimonio que se está por divorciar? No. Salís a comer y se pelean en la mesa, se enojan, te hacen pasar un mal momento. El inversor dice lo mismo: ‘No, mirá, yo no voy a meterme en un país en donde no se sabe quién va a gobernar y no sé quién tiene la sartén por el mango’”, sostuvo.
Bajo esa lectura, el analista concluyó que la incertidumbre en el gigante sudamericano redireccionará flujos de capital hacia la región del Cono Sur. “Con este tema de Brasil, de quién ganó, han sido Paraguay y Argentina, porque las inversiones van a terminar viniendo para este lado, que son países mucho más previsibles”, aseguró.