El Tesoro compró entre ayer y el miércoles unos u$s 2000 millones de los u$s 3000 millones del crédito repo que obtuvo el Banco Central este martes. Lo hizo con pesos que tenía en el Banco Nación (BNA). Es justo el monto que necesitaba para pagar los vencimientos de los bonos globales y bonares de hoy por casi u$s 4200 millones.
Así, a última hora transfirió el monto correspondiente a los acreedores extranjeros; el resto, lo de los locales, lo pagará a lo largo de la rueda de hoy y el mercado está enfocado en esa operación.
Se trata de unos u$s 2600 millones de extranjeros y unos u$s 1650 de locales, tal como sucedió en julio. Si no cambiaron las tenencias, esa debería ser la proporción. El BCRA pidió el repo, dado que tenía chances de conseguir una mejor tasa que el Tesoro y así logró captar u$s 3000 millones a 372 días de plazo con una tasa de alrededor de 7,4%.
Cómo compró los dólares Caputo
La gran incógnita era cómo los compraría dado que el ministro de Economía, Luis Caputo, no tenía demasiados pesos para hacerlo. “El Tesoro podía pagarle al BCRA con los pesos que tenía en la cuenta 2020, que es la cuenta del Tesoro en el BCRA, que, al 30 de diciembre eran el equivalente a unos u$s 2000 millones (o incluso un poco más)”, señaló a El Cronista el analista Christian Buteler.
Sin embargo, según pudo saber este medio, los pesos que usó vinieron de la cuenta del Tesoro en el BNA, los transfirió a la del Central e hizo la operación.
“Hubo movimientos de depósitos públicos en los últimos días y eso explica en parte la presión que se vio sobre las tasas, porque, al tratarse de montos elevados, afectaron la liquidez del sistema. Las primeras transferencias fueron el 29 de diciembre y en los últimos días siguieron, lo que evidencia de dónde vinieron los fondos”, detalló una fuente. Cabe mencionar que, al tipo de cambio de ayer, el Tesoro tuvo que desembolsar unos $ 3,5 billones.
Pocos pesos por la licitación
Lo cierto es que Caputo tenía varias opciones para captar los dólares del repo. Podía utilizar los depositados en bancos comerciales o hacer una transferencia de utilidades del BCRA al Tesoro, como ya hizo antes. Otra posibilidad era darle al regulador monetario letras intransferibles (LI) a cambio de los dólares, pero para muchos analistas de la City, esa hubiera sido una mala noticia.
“Con algo debían comprarle los dólares al BCRA pero hubiese sido negativo que usen LI, dado que es el instrumento con el que la anterior gestión le sacaba dólares al BCRA y que tanto criticó este gobierno”, analizó Buteler. De hecho, recordó que, “teóricamente, se le pidió el crédito al FMI para rescatar esas letras”.
“La verdad es que no tenían muchos pesos para comprarlos y, hacia adelante se les puede complicar cubrir la próxima licitación”, señaló Sebastián Menescaldi, economista y co director de Eco Go.
La próxima semana vencen unos $ 13 billones, con algo más de la mitad en manos privadas. El Tesoro canjeó 64% de las letras dólar linked por otras algo más largas, al 30 de enero, cuando vencen otros $ 10 billones.
Asimismo, Menescaldi indicó que, posiblemente, los u$s 1000 millones restantes del REPO que el Tesoro no compró ayer se destinen pagar u$s 840 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI) en febrero.
Mientras tanto, el mercado destaca que el Gobierno cumpla con su deuda y que no haya recurrido al swap o a las reservas del BCRA para hacerle frente, pero considera que el foco debe estar puesto en mejorar las credenciales crediticias de la Argentina. En ese sendero, acumular dólares es clave.
Un cambio de planes
“Por supuesto que cumplir en tiempo y forma con el vencimiento de deuda es positivo. Pero si nos retrotraemos a comienzos de noviembre, tras la euforia electoral, la principal idea que rondaba era la de acceder a los mercados internacionales y comenzar a rollear vencimientos con emisiones a plazos largos y tasas más bajas”, mencionó Fabio Rodríguez, economista y director de MyR Consultores.
La principal idea que rondaba era la de acceder a los mercados internacionales y comenzar a rollear vencimientos con emisiones a plazos largos y tasas más bajas.
Eso no ocurrió y tuvo Caputo tuvo que apelar al repo, pero los hechos reflejan que esto no repercute en una baja sustantiva del riesgo país, que subió entre ayer y antes de ayer. “Para ello, el programa tiene que encontrar un esquema cambiario sólido y creíble que permita acumular reservas”, apuntó Rodríguez al respecto.
Ese es el sendero ideal para llevar finalmente el riesgo país por debajo de 400 puntos, que es lo que realmente se necesita para volver al mercado internacional.
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