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El mercado de crédito corporativo argentino arrancó con fuerza el año y ya acumula emisiones por más de u$s 1096 millones en lo que va de enero, tras la colocación internacional de Telecom Argentina por u$s 600 millones a una tasa del 8,6% este miércoles.

El desglose de las colocaciones incluye a Pan American Energy (PAE), que emitió u$s 375 millones, John Deere por u$s 80 millones, Scania por u$s 41 millones, y ahora Telecom, que concentró más de la mitad del volumen del mes. En el proceso se encuentra Banco Macro y Cresud.

La operación de Telecom es relevante no solo por el monto, sino por el acceso al mercado internacional en condiciones que, si bien se mantienen exigentes, muestran una normalización progresiva del costo financiero para créditos de alta calidad. La tasa de 8,6% se ubica en línea con referencias recientes y valida el apetito por riesgo corporativo argentino fuera del mercado local.

El comportamiento del mercado también sugiere una reducción del “ruido” financiero y mayor previsibilidad, menor volatilidad en la ejecución y capacidad de absorber volumen sin dislocaciones. Colocar más de u$s 1100 millones en enero, con antecedentes de compresión en emisiones previas y un emisor grande marcando referencia, refuerza esa lectura.

Juan Barros Moss, Director Advisory & Capital Markets en Balanz, dijo a El Cronista que, este miércoles se registran transacciones de Cresud.

“El pipeline para la próxima semana sigue cargado, con varios emisores que preparan colocaciones tanto en el mercado local como en el externo”, dijo Barros Moss.

De cara a 2026, la visión es positiva: “Se espera que el nuevo Congreso y un contexto internacional todavía favorable habiliten la canalización del ahorro argentino hacia más y mejores inversiones por parte de las principales empresas del país”.

Los precios se toman una pausa

Por su parte, Walter Stoeppelwerthm, CIO de Grit, comentó que el mercado de crédito corporativo arrancó el año con firmeza, aunque en las últimas ruedas los precios entraron en una pausa, “principalmente por el impacto de la nueva oferta.

El volumen de emisiones se aceleró en pocos días y empezó a influir en la dinámica de precios “más por cuestiones técnicas que por un deterioro de fundamentos”, advirtió.

Stoeppelwerthm comentó que el calendario de colocaciones se activó con operaciones relevantes: “Banco Macro salió a testear el mercado con una indicación de tasa de 8,% a 8,5%, PAE colocó un bono largo a 11 años por u$s 375 millones con una TIR de 7,90%, y Telecom concretó hoy una emisión internacional con TIR de 8,62% y cupón estimado en torno al 8,5%”.

Con esta mayor oferta de instrumentos, señaló el experto, los bonos corporativos operan de forma mixta, con algunas bajas puntuales. “El movimiento responde a la rotación típica de carteras: los bonistas venden posiciones existentes para hacer lugar a las nuevas emisiones, lo que introduce presión de corto plazo en el secundario”, aseguró.

A nivel internacional, deslizó Stoeppelwerthm, se observa cierta saturación de demanda en emisores de petróleo y gas, mientras que el apetito se mantiene robusto para colocaciones de empresas de otros sectores de la economía, donde la competencia por papel es menor.

Y advirtió: “El dato estructural es que las compañías buscan financiamiento a plazos cada vez más largos y el mercado lo acepta. Más allá de la pausa en precios, el acceso a crédito y la validación de duraciones extensas confirman un escenario de normalización gradual del financiamiento corporativo”.

Tras un 2025 récord, el mercado de crédito extiende el buen momento

Lautaro Casasco Herrera, analista de Research en PPI, comentó que 2025 fue un muy buen año para el crédito corporativo con emisiones tanto locales como internacionales.

Casasco Herrera explicó que en bonos corporativos se emitieron u$s 6364 millones en el mercado local y u$s 9021 en el offshore. “Ahora, en lo que va del 2026, por ahora tenemos u$s 125 millones en el plano local, con los resultados de las dos licitaciones de Cresud todavía pendientes”.

Por otro lado, deslizó el experto, en las emisiones internacionales, quedó la de PAE por u$s 375 millones y la de Telecom. Queda pendiente Banco Macro (este jueves por un monto máximo de hasta u$s 500 millones). De cara a este año, el estratega espera que la tendencia siga en esta línea.

“Con tan solo unas pocas ruedas de este 2026, el mercado exterior ya muestra que sigue con apetito por el crédito local”, concluyó.

Por último, Gustavo Araujo, Head of Research de Criteria, comentó que las primeras dos semanas del año muestran un buen nivel de actividad, con emisiones de relevancia.

“Este dinamismo inicial consolida un punto de partida favorable para la deuda corporativa en el año en curso y refuerza la idea de continuidad respecto del ciclo observado durante 2025”, aseguró.

Para Araujo, con un frente político despejado y condiciones financieras domésticas relativamente más estables, el mercado aparece bien posicionado para sostener e incluso extender el proceso de emisiones privadas. “La señal es clara: hay oferta, hay demanda y el canal de financiamiento sigue abierto”, comentó.

En el plano internacional, dijo el estratega, la continuidad del proceso de recorte de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed) y un mayor apetito global por riesgo configuran un entorno propicio para la compresión de spreads y para nuevas colocaciones de emisores argentinos en el exterior.

Sin embargo, este escenario positivo está condicionado al cumplimiento de supuestos clave: “La preservación de las anclas del programa económico —monetaria, cambiaria y fiscal—, el avance efectivo de las reformas estructurales y la consolidación de la baja del riesgo país”, advirtió Araujo.

Bajo estas condiciones, aseguró el experto, el mercado de capitales seguir ejerciendo un rol central en el financiamiento del sector corporativo, al habilitar mayores niveles de inversión y profundizar el desarrollo del mercado de deuda, tanto local como internacional.