Israel eliminará a cualquier nuevo dirigente designado por el régimen iraní, afirmó este miércoles el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, en medio de la creciente incertidumbre sobre quién reemplazará al ayatolá Alí Jameneí tras su muerte.
“Cualquier líder designado por el régimen terrorista iraní para continuar liderando el plan de destruir a Israel, amenazar a Estados Unidos, al mundo libre y a los países de la región y reprimir al pueblo iraní, será un objetivo inequívoco de eliminación”, dijo Katz en un comunicado.
“No importa cuál sea su nombre ni dónde se esconda”, añadió el ministro, quien además señaló que él y el primer ministro Benjamín Netanyahu instruyeron al Ejército para utilizar “todos los medios” con el objetivo de debilitar, junto a Estados Unidos, las capacidades del régimen iraní y avanzar hacia su caída.
Las declaraciones de Katz se producen mientras en Teherán se acelera el proceso para designar al nuevo líder supremo.
El hijo de Alí Jameneí, Mojtaba Jameneí, surgió como uno de los principales candidatos para tomar el lugar de su padre asesinado como líder supremo de Irán, con sectores leales al régimen respaldándolo pocas horas después de que altos clérigos se reunieran para elegir a un sucesor.
La agencia semioficial iraní Mehr citó el miércoles a Ahmad Khatami, miembro de la Asamblea de Expertos, quien afirmó: “Se han identificado opciones de liderazgo y estamos cerca de seleccionar al líder”.
La agencia Fars, cercana al poderoso Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, señaló que la decisión sobre el próximo líder podría tomarse la semana próxima.
Sin embargo, después de que miembros de la Asamblea de Expertos, el órgano clerical encargado de elegir al líder supremo, celebraran el martes una reunión en línea, partidarios del régimen recurrieron a las redes sociales para promover a Mojtaba como el sucesor elegido.
Hatef Salehi, periodista con vínculos con el establishment político, publicó una foto de Mojtaba en X y pidió en árabe que Dios salve a “nuestro líder, el imán Jameneí”.
Un familiar de Jameneí declaró al Financial Times: “No es definitivo todavía, pero sus posibilidades son muy altas”.
“Las sesiones se realizan en línea. Están discutiendo y ya están casi en las fases finales de la decisión”, añadió. Mojtaba, dijo, está “ligeramente por delante”.
La promoción de Mojtaba como posible sucesor se produjo mientras el conflicto en Medio Oriente entraba en su quinto día, con Israel lanzando una “extensa” ola de ataques contra Teherán y contra Hezbollah en el Líbano, e Irán continuando sus ataques de represalia.
Israel bombardeó el martes el edificio de la Asamblea de Expertos en Qom, aunque las agencias iraníes informaron que el edificio estaba vacío.
El destino y paradero de Mojtaba no se conocen desde que su padre —que gobernaba Irán desde 1989— así como su madre, su esposa, su hermana, su cuñado y su sobrina murieron el sábado en ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra el complejo del líder supremo.
Mojtaba, quien cultivó estrechos vínculos con la poderosa Guardia Revolucionaria, había mantenido un perfil bajo antes del conflicto.
El religioso de 56 años ha sido considerado durante casi dos décadas en círculos políticos iraníes como un posible sucesor, aunque su rol político exacto nunca fue explicado formalmente.
Algunos analistas iraníes habían especulado previamente que, si Mojtaba sucediera a su padre, podría implementar amplias reformas en estrecha cooperación con la Guardia Revolucionaria, aunque no hay indicios sobre cuáles serían sus políticas si asumiera el poder.
Otros, sin embargo, sostienen que si se convierte en líder supremo marcaría un retorno a la tradición de política dinástica en Irán y seguiría la visión de su padre, lo que haría menos probable el cambio que muchos iraníes desean para poner fin a las crisis recurrentes de la república.
“Su principal debilidad es su apellido”, dijo un analista reformista. “Por lo demás, es mejor que otros candidatos potenciales. Ha estado en el centro de los asuntos del país durante décadas”.
Sanam Vakil, directora para Medio Oriente de Chatham House, señaló que todavía podrían estar considerándose otros candidatos dentro del opaco y complejo sistema político iraní, donde compiten distintas facciones.
“Ha vuelto a aparecer como candidato bajo consideración. Creo que el régimen tendrá que dirimir esto internamente. No pensaba que estuviera en la lista corta antes, porque la república no es un sistema hereditario”, explicó.
“Socava la naturaleza ideológica que sustenta al régimen. Si lo eligen, será por las condiciones actuales. Hay personas compitiendo por posiciones; es más abierto de lo que parece”, agregó.
Otros aspirantes incluyen a Alireza Arafi, un clérigo de alto rango que forma parte de un consejo interino de tres miembros designado tras la muerte de Jameneí y a Hassan Khomeini, nieto del fundador de la república islámica, según analistas.
Vakil advirtió que nombrar ahora a un líder supremo es “sumamente arriesgado: inmediatamente se convierte en un objetivo”.
Estados Unidos e Israel han matado a varios altos funcionarios y comandantes iraníes desde el inicio de la guerra. El presidente estadounidense Donald Trump dijo a periodistas el martes que “49 personas fueron eliminadas en el primer ataque” del sábado.
Añadió que hubo “otro ataque [el martes] contra un nuevo liderazgo y parece que también fue bastante significativo”, en lo que pareció ser una referencia al bombardeo israelí contra la ciudad santa de Qom.
Trump dijo esta semana que la administración había identificado posibles líderes para el período posterior a la guerra, pero afirmó que el bombardeo estadounidense-israelí del sábado “eliminó a la mayoría de los candidatos”.
“No va a ser nadie en quien estuviéramos pensando porque todos están muertos. El segundo o tercer lugar está muerto”, declaró a ABC.
La agencia Fars, citando a un funcionario no identificado, indicó que la próxima sesión de la Asamblea de Expertos, integrada por 88 clérigos, se celebrará la semana próxima “bajo los niveles más altos de seguridad”, después de las procesiones y el funeral de Jameneí.
