
La desaceleración económica de China y las dificultades financieras en Estados Unidos pusieron freno al crecimiento en las ventas de Burberry en el primer trimestre de su año fiscal, que para la compañía terminó el 30 de junio. La marca británica de carteras y trenchcoats de lujo no cumplió con las estimaciones de los analistas.
Aunque la firma informó ayer un aumento de 11%, año sobre año, en sus ventas del período, para llegar a 408 millones de libras (u$s 632 millones), esto representa una desaceleración comparado con el incremento de 30% en las ventas informado el año pasado para el mismo trimestre. Los analistas calculaban que las ventas llegarían a 418 millones de libras.
Las acciones de Burberry cayeron 7,4% en Londres cuando se anunciaron las cifras.
Stacey Cartwright, CEO de Burberry, comentó que han lanzando un programa de limpieza destinado a terminar con las líneas de moda más baratas para elevar los precios promedio de venta. Entre las líneas a eliminar están las carteras más baratas, fabricadas en Asia. La idea es volver a poner énfasis en el made in England y fabricar más impermeables con telas fabricadas localmente, señaló la ejecutiva.










