Etán pasando demasiadas cosas como para que todo siga como antes. La hiperconectividad, las crisis económicas, institucionales y políticas forman parte de un combo que repercutió en muchos ámbitos, incluyendo al laboral. Allí, los jóvenes no se desempeñan con la misma mentalidad con la que lo hacían sus padres. Ya no piensan en estar 40 años en la misma empresa. Ahora, se preguntan si ésa compañía es para ellos. Ellos deciden y, cuando lo desean, se marchan. Se trata de la denominada Generación Y: las personas nacidas entre 1982 y 1995 y que suceden, queriendo o no, a la Generación X (los nacidos entre principios de los ´60 y los 80).Un sistema en evoluciónJavier Casas Rúa, Territory Senior Partner de PwC Argentina, se refirió a esta realidad, donde mantener a los recién ingresados se presenta como un desafío. A veces, vienen jóvenes que luego de pasar las pruebas de admisión deciden irse, relató Casas Rúa. Hay un sistema que está cambiando, vivimos de catástrofe global en catástrofe global. Y hay un quiebre del paradigma de la certeza: antes, el futuro imaginado traccionaba al presente, pero hoy el foco está en el presente y en el futuro inmediato, comparó. Además, se puede agregar que, antes, había un pensamiento lineal y una minimización de los riesgos, mientras que, hoy, hay trayectorias múltiples y se apunta a la curiosidad, a la experimentación y al ensayo prueba-error.

Así, en esa línea, el ejecutivo comentó que lo opuesto de la certeza no es la deriva, sino el surf existencial. Con ello, surge una serie de preguntas a responder: ¿Por qué trabajar en esa empresa? ¿Por qué cumplir horarios? ¿Por qué tratar de usted al jefe? Si bien esas incógnitas no tienen, a priori, una respuesta concreta, Casas Rúa acercó, en el marco de su exposición un dato que da cuenta de la situación que deben vivir los directores de Recursos Humanos: el 54% de la gente joven dice que va a cambiar cinco veces de trabajo en su vida. Se despide así la vieja idea de hacer carrera en una empresa.

De todas formas, lograr que los jóvenes talentos se queden en la compañía no es una misión imposible. Según reflexionó Casas Rúa, existen políticas internas a aplicar para tender una red sobre los recién ingresados. Hay que fortalecer los vínculos internos de los recursos humanos, generando espacios para el desarrollo de la flexibilidad, curiosidad intelectual y reconocimiento para aquellos que toman el riesgo de descubrir y proponer algo nuevo, auguró el experto y sumó: Reemplacemos el trabajo cotidiano por proyectos que involucren el deseo, la pasión y el compromiso de las personas. Y agregó, con un tono de voz jocoso: Buscamos que los jóvenes encuentren atractivo ser contadores, auditores.Pasado vs. presente:Los cambios producidos en los últimos años presentan panoramas muy distintos, no sólo en el mundo oficinesco. Si se tomara, por ejemplo, el rol generacional, se vería que antes primaba el mundo adulto, mientras que ahora hay, de acuerdo con Casas Rúa, una juvenilización de lo social. Todos los cambios del planeta los están impulsando los jóvenes, dijo. Mientras tanto, en cuanto a la visión de la economía, antes se veía una lógica cartesiana de la vida y de la acumulación, y ahora una tensión entre la financiación del consumo y los emprendimientos a futuro.