Besalú es uno de los municipios de Girona que mejor conserva la huella de su pasado medieval. Situado entre las comarcas de l’Alt Empordà, el Pla de l’Estany y La Garrotxa, el pueblo está atravesado por los ríos Capellada y Fluvià y conserva calles empedradas, murallas, iglesias y construcciones que permiten recorrer parte de su historia.
Su patrimonio arquitectónico se remonta al reinado de Guifré el Pelós, a finales del siglo IX, cuando Besalú se convirtió en un condado independiente y llegó a ser uno de los más importantes de Cataluña. Hoy, la industria y el turismo son sus principales actividades económicas, mientras que sus vistas, monumentos y entorno natural atraen a visitantes durante todo el año.
Dónde está Besalú y por qué conserva su aspecto medieval
Durante la época medieval, el territorio de Besalú se extendía desde los valles de Camprodon hasta Banyoles y Figueres, por lo que se convirtió en un núcleo central de un territorio que reunía tierras agrícolas y comerciales con pastizales.
Uno de los elementos más representativos es el Puente Viejo, que cruza el río Fluvià y cuenta con ocho arcos. Es una construcción de piedra de estilo románico, levantada entre los siglos XII y XIV, que daba entrada a la fortificación de la villa condal y está declarada Bien Cultural de Interés Nacional.
Al atravesarlo, el visitante se encuentra con las calles empedradas y los monumentos del casco antiguo, que constituyen una de las principales muestras de arquitectura medieval de Cataluña. El conjunto conserva además restos de las antiguas murallas, portales y construcciones religiosas y civiles.
Qué ver en Besalú: puente, judería, monasterio y castillo
El Puente Viejo y el Mirador de Besalú: la entrada al casco medieval
La visita puede comenzar por el Puente Viejo y continuar por la calle del Puente Viejo hasta la calle del Rocafort, donde se encuentra el Portal de Rocafort, una antigua entrada al municipio. Desde la muralla también se puede acceder al Mirador de Besalú, desde donde se contemplan las tierras que formaban parte del antiguo condado y el trazado de la villa.
La judería de Besalú y los baños judíos con el antiguo Micvé
Otro de los puntos destacados es la Judería o Call Judío, donde se estableció esta comunidad antes de su expulsión en el siglo XV. Allí se encuentran la Placeta de los judíos, los restos de la antigua sinagoga medieval y los baños judíos con un Micvé. El conjunto está protegido como Bien Cultural de Interés Nacional.
Monasterio de Sant Pere, iglesias y edificios románicos que ver en Besalú
El recorrido continúa por la calle Mayor hasta la Plaza de la Libertad o Plaza Mayor, donde se encuentra el Ayuntamiento. Cerca de allí están la Església-Hospital de Sant Julià, del siglo XII, y el Molino Harinero d’en Subirós, construido en el año 977 y utilizado para moler grano mediante la fuerza hidráulica del agua.
En la Plaza Prat de Sant Pere se encuentra el Monasterio de Sant Pere de Besalú, de arquitectura románica y con campanario gótico. También destacan la Casa Cornellà o Casa Llaudes, uno de los edificios románicos mejor conservados de Cataluña; la Iglesia Sant Vicent de Besalú, que combina elementos románicos y de transición al gótico; y la iglesia de Santa Maria de Besalú, de la que solo se conserva parte del ábside.
El castillo de Besalú y las torres medievales
El castillo de Besalú, del siglo X, se construyó sobre la colina donde se conservan restos de Santa Maria. En la zona todavía pueden verse los cimientos de la Torre Redonda, del siglo XI, y la Torre Lardera, de unos 9 metros de diámetro. También se encuentra una vivienda medieval descubierta durante trabajos arqueológicos, además de la Iglesia de Sant Martí de Capellada, una capilla de los siglos XI-XVII.
Tren turístico, Circusland y rutas junto al río Fluvià
Para completar la visita, el municipio cuenta con un tren turístico que recorre las calles empedradas y los principales atractivos medievales. También se puede visitar Circusland, un museo dedicado al circo situado en la Plaza Prat de Sant Pere, y recorrer el anillo verde y los itinerarios junto al río Fluvià.
Qué comer en Besalú y cuáles son sus principales fiestas
La gastronomía de la Garrotxa está marcada por los productos de la zona, caracterizada por sus tierras volcánicas, lluviosas y fértiles. La cocina de montaña incluye alimentos como las setas, los caracoles, las especias y los cereales.
Entre los productos más conocidos están los fesols de Santa Pau, el farro y las farinetas de fajol. También destacan la butifarra y el jamón de Olot y Castellfollit, mientras que algunas pastelerías ofrecen el Tortell entorxat d’Olot. La bebida típica es la ratafia, un licor elaborado con nueces y aguardiente, especialmente vinculado a la Garrotxa.
En septiembre se celebra Besalú Medieval, una feria que transforma el centro histórico y arquitectónico del municipio con decoración, tiendas y actividades para todas las edades. En diciembre, durante el Puente de la Purísima, se celebra la Feria de la Ratafia, con degustaciones, venta de ratafias catalanas y un mercado de productos típicos y artesanos.
Cómo llegar a Besalú en coche desde Girona, Barcelona y Lleida
- Desde Girona: unos 38 minutos por la carretera C-66.
- Desde Olot: aproximadamente 20 minutos por la A-26.
- Desde Barcelona: alrededor de 1 hora y 30 minutos por la AP-7.
- Desde Lleida: unas 2 horas y 20 minutos por la C-25.
- Hacia los Pirineos: se puede utilizar el Eje Pirinenc/N-260.
Besalú también dispone de conexión en autobús mediante una línea de TEISA que realiza el trayecto Girona-Olot y pasa por Banyoles, Besalú y Castellfollit de la Roca, entre otros municipios.