Pasaron casi dos años. En noviembre de 2024, tres buques con bandera estadounidense no pudieron atracar en Algeciras. Llevaban carga militar con destino a Israel. Ahora, Washington pasó la factura.
La Comisión Marítima Federal de Estados Unidos (FMC, por sus siglas en inglés) propuso cobrar 200.000 dólares -unos 180.000 euros- por cada viaje de un buque con bandera española que entre en un puerto estadounidense. Inclusive, también plantearon restringir la importación de varias categorías de productos españoles.
No es todavía una sanción. Es una propuesta. La FMC abrió un período de comentarios públicos y anunció que ofrecerá al Gobierno español una audiencia antes de tomar una decisión definitiva. No hay fecha para esa resolución. Y nada garantiza que las medidas entren en vigor tal como fueron anunciadas.
Tres barcos, una investigación
El origen del conflicto tiene nombre y apellido. Según el informe de la FMC, citado por El Español, España impidió el atraque de tres buques en las terminales de APM en Algeciras: el Maersk Denver y el Maersk Nysted, el 9 de noviembre de 2024, y el Maersk Seletar, cinco días después. Los tres navegaban bajo bandera estadounidense y eran operados y abastecidos por Maersk Line Limited.
Hay que tener en cuenta que el puerto de Algeciras, ubicado en la provincia de Cádiz, es para EEUU una ruta marítima estratégica clave para su comercio exterior y exportaciones.
No eran barcos cualquiera. Transportaban carga en el marco del Programa de Seguridad Marítima de la Administración Marítima de Estados Unidos (MARAD), que asegura la disponibilidad de buques mercantes para necesidades comerciales y, sobre todo, estratégicas. Es decir, material de defensa.
En diciembre de 2024, la FMC abrió una investigación. Quería determinar si España estaba creando condiciones desfavorables para el transporte marítimo vinculado al comercio exterior estadounidense.
Mientras tanto, la postura española se endureció. En septiembre de 2025, el Gobierno de Pedro Sánchez prohibió el atraque en puertos españoles (y la entrada al espacio aéreo) de barcos y aviones que transportaran armas o combustible militar con destino a Israel, según informó la agencia Reuters.
La conclusión de la FMC llegó ahora. El organismo asegura haber encontrado “pruebas concluyentes” de que España negó el acceso a sus puertos a buques estadounidenses. Y sostiene que esas decisiones “tienen graves consecuencias para la eficiencia y fiabilidad de la cadena de suministro del transporte marítimo internacional”.
También, agrega, para su capacidad de “impulsar una flota de buques de línea con bandera de EEUU capaz de satisfacer las necesidades de seguridad nacional”. Acá está el tema: para Washington no es solo un tema comercial.
El precio de cada viaje
La propuesta tiene dos partes. La primera es la tasa. “Se aplica una tarifa de 200.000 dólares cada vez que un buque español entra en cualquier puerto de los Estados Unidos procedente de cualquier puerto o lugar extranjero”, dice el informe, según recoge El Español.
Alcanza a todos los barcos con bandera española, sin importar qué transporten. La FMC no precisó cuántos buques ni cuántos viajes anuales quedarían alcanzados.
Y podría haber sido peor. Según el mismo medio, la normativa permitía sanciones de hasta 2,3 millones de dólares por viaje. Es decir, Washington eligió el rango más bajo. Al menos, por ahora.
Del aceite a la cerámica
La segunda parte apunta a los productos. Las categorías mencionadas por la FMC son perfumería y cosméticos; aceites y grasas; cerámica; artículos de piedra, y azúcar y productos de confitería.
La lista es amplia. Los detalles, en cambio, escasean. El organismo no precisó qué partidas arancelarias quedarían afectadas ni qué mecanismo usaría: si serían cupos, prohibiciones, requisitos adicionales u otro tipo de medida. Tampoco mencionó productos concretos ni empresas.
Pero hay una categoría que, en España, enciende alarmas: “aceites y grasas”. Dicho de otro modo, el aceite de oliva podría quedar en la mira. También sectores con fuerte presencia exportadora, como la cerámica, la cosmética y la piedra natural.
La magnitud de lo que está en juego es considerable. En 2025, las empresas españolas exportaron bienes a Estados Unidos por 16.716 millones, según datos del Ministerio de Economía citados por El Español.
Una vía que esquiva a Bruselas
Donald Trump amenazó en reiteradas ocasiones a España con sanciones y aranceles. Por negarse a subir el gasto en defensa al 5% del PIB. Y por su posición frente a Israel.
Hasta ahora, sin embargo, chocaba con un límite. La política comercial común de la Unión Europea. Los aranceles a un país del bloque son, en la práctica, aranceles a toda la UE. La vía de la FMC es distinta. Se tramita a través de un organismo federal, con un expediente propio, y apunta a medidas concretas contra un solo país. No pasa por la mesa de negociación con Bruselas. Esa, quizás, es la principal novedad. Y la que más debería preocupar en Madrid.
El expediente entró ahora en fase de audiencia pública. La FMC pidió comentarios de empresas, organizaciones y particulares sobre el alcance de las dos medidas. Después, la decisión final quedará en manos de la Administración Trump.
Por ahora, son 200.000 dólares en un papel. Si se convierten en una factura real (y de cuánto) dependerá de lo que ocurra en esa audiencia. Ahí sí, España tendrá la palabra.