

El juez Juan Carlos Peinado volvió a convertirse este lunes en el centro del debate político después de citar a Begoña Gómez y a su asesora Cristina Álvarez para el próximo miércoles con el fin de que entreguen sus pasaportes.
La decisión desató una tormenta en la que el Gobierno, sus socios de coalición y los partidos de izquierda cargaron contra el magistrado, mientras que el PP remarcó su respeto a las decisiones judiciales y al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
El propio CGPJ, a través de su comisión permanente, ordenó estudiar si el juez incurrió en una falta disciplinaria grave al insinuar en el auto que los escoltas de Gómez podrían ayudarla a huir del país.

Por qué el Gobierno considera que Peinado “no tiene límites”
Moncloa consideró que la citación de Gómez para entregar el pasaporte es un paso más en lo que califica de persecución contra la mujer del presidente y evidencia que el juez “no tiene límites”. El Gobierno ya había denunciado el pasado sábado, tras la decisión de juicio y la adopción de medidas cautelares, la “persecución, obsesión y desproporción” del magistrado.
Este lunes las fuentes del Ejecutivo añadieron otro argumento: la citación coincide con la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso para informar de la situación política tras los casos judiciales que afectan al PSOE, una coincidencia que la portavoz socialista Montse Mínguez subrayó al asegurar que los socialistas no son “ingenuos” ante estas circunstancias.
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, fue más explícito: la instrucción del juez “está siendo insólita” y “muy anómala desde cualquier punto de vista”. La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, reclamó que los órganos superiores de la judicatura “pongan orden” en el procedimiento y lo calificó de “errático, anómalo y que nadie comprende”.

Qué dijeron Sumar y Podemos sobre el caso Peinado
La portavoz de los comunes dentro de Sumar, Aina Vidal, aseguró que espera “poco o nada” del juez Peinado y del CGPJ, y acusó al magistrado de estar “riéndose de todos” con sus decisiones. “Es lamentable la situación en la que jueces como el señor Peinado han dejado a la Justicia”, añadió.
La secretaria política de Podemos, Irene Montero, fue más allá y acusó a la “derecha judicial” de “hacer más política con las togas que el Gobierno desde las leyes”, sin presentarse a las urnas y con un “carácter golpista”. No obstante, lamentó que el CGPJ se haya reunido para abrir un expediente disciplinario a Peinado por sus acusaciones a la Policía, tras años de lo que denominó “lawfare”.
Qué posición adoptó el PP ante la citación de Begoña Gómez
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, marcó distancias con el tono del Gobierno y remarcó que respeta tanto la decisión del CGPJ como las del juez. Sin embargo, advirtió que la apertura de un expediente disciplinario “no convierte a Begoña Gómez en inocente”.
Sobre el párrafo del auto en el que Peinado insinuó que los escoltas podrían facilitar la huida de Gómez, Feijóo reconoció que se puede “discutir la proporcionalidad de alguno de los párrafos”, pero remarcó que ni el CGPJ ni el auto cuestionan los presuntos delitos cometidos por la investigada. Y defendió la coherencia del PP: “Cuando una sentencia o una resolución te gusta, se apoya, y cuando no te gusta, se critica”, en alusión directa a la actitud del Gobierno.
La posición de Vox: acusan al Ejecutivo de usar el CGPJ para atacar a Peinado
Vox adoptó la posición contraria al Gobierno y acusó al Ejecutivo de impulsar un “ataque” contra el juez Peinado utilizando al CGPJ como instrumento. El portavoz nacional del partido, José Antonio Fúster, insistió en que Sánchez “está dispuesto a atacar a los jueces” para “perpetuarse en el poder” y consideró que el CGPJ ha incurrido en una “ilegítima intromisión” de competencias, ya que en su opinión corresponde a la Audiencia Provincial de Madrid analizar las actuaciones del magistrado.
Con información de: EFE














