Repsol actualiza sus métricas operativas y financieras para el periodo 2026-2028, “al margen de la volatilidad provocada por el conflicto en Oriente Medio”, con un plan de inversión de entre 8500 y 10.000 millones de euros hasta 2028. De esta cifra, un 55% se destinará a España y Portugal y un 34%, a Estados Unidos. Las iniciativas bajas en carbono supondrán un 30% del total.
Asimismo, la petrolera prevé una generación de flujo de caja de 6500 millones de euros en 2028, un 20% más que en 2025, impulsado principalmente por los negocios de Exploración y Producción, Industrial y Cliente.
La empresa explica que para ellos se centrará por un lado en el crecimiento de todos sus negocios y en seguir mejorando su rentabilidad; y, por otro, en la ejecución de su cartera de proyectos, priorizando los más rentables y modulando el ritmo inversor a la evolución del mercado.
“Este modelo”, sigue, “dota a Repsol de mayor flexibilidad para seguir creciendo y evolucionando como compañía multienergética, manteniendo el compromiso de alcanzar las cero emisiones netas en 2025″.
Por otra parte, la empresa que lidera Josu Jon Imaz, destinará entre el 30% y el 40% del flujo de caja de las operaciones a retribuir a sus accionistas, incluyendo dividendos y recompra de acciones. En concreto, prevé distribuir alrededor de 3600 millones de euros en dividendo en efectivo hasta 2028, cifra que se completará con recompras de acciones para alcanzar el rango de retribución comprometido.
Para los siguientes dos años, el compromiso es incrementar un 3% anual la cantidad total destinada al dividendo en efectivo, hasta 1233 millones de euros en 2028. “Este crecimiento, junto con el plan de recompras de acciones, permitirá hacer crecer el dividendo por acción en más de un 6% al año”, afirma en el documento presentado esta mañana.
Inversiones en upstream
Repsol prevé realizar inversiones netas de entre 2600 y 3000 millones de euros, de las que en torno al 80% se destinarán a Estados Unidos, país que lidera el crecimiento a corto plazo, a través de proyectos en Alaska, en activos no convencionales y en la costa sur.
La empresa, además, cuenta con una cartera atractiva de proyectos en otros países, como Reino Unido, donde se estima alcanzar una producción neta de 55.000 - 60.000 bepd en 2026 a través de Neo Next+, la joint venture con NEO Energy y TotalEnergies UK en el Mar del Norte.
En Brasil, Raia (BM-C-33), en la cuenca de Campos, tiene potencial para convertirse en una de las fuentes de gas natural más importantes del país, cuya puesta en operación se espera en 2028 y que llegue a una producción de 40.000-50.000 bepd netos en 2030.
Asimismo, la previsión es alcanzar una producción neta de entre 580.000 y 600.000 bepd en 2028, entre un 6% y un 10% más que en 2025. Cerca del 40% provendrá de Estados Unidos. Punto seguido destaca que estas proyecciones a 2028 podrían verse incrementadas por una potencial mejora de la situación en Venezuela, donde las nuevas licencias emitidas por las autoridades estadounidenses permiten retomar operaciones de petróleo y gas en el país caribeño.
Área industrial
Este segmento, que es clave en el modelo de negocio de la compañía, durante el periodo 2026-2028, las prioridades del negocio Industrial continuarán alineadas con la Actualización Estratégica presentada en 2024. El negocio de Trading tendrá un papel creciente, impulsado por la expansión de su presencia global y de su cartera de productos.
En concreto, Repsol prevé inversiones netas de entre 3900 y 4100 millones de euros en el área Industrial hasta 2028, de las que el 40% se destinará a iniciativas de bajas emisiones, como la producción de combustibles e hidrógeno renovables.
Así las cosas, la empresa se posiciona como el principal productor de diésel renovable y combustible sostenible de aviación (SAF, por sus siglas en inglés) de España y Portugal y uno de los líderes en Europa, con más del 70% de la cuota de producción en ambos países y más del 10% en la Unión Europea (UE).
En cuanto al negocio Cliente, Repsol se consolidó como un referente en España y Portugal, con entre 1400 y 1600 millones de euros. Repsol dispone de más de 3800 estaciones de servicio en España y Portugal.
Otro negocio en crecimiento es el de lubricantes, con la ambición de consolidar su liderazgo nacional e impulsar su presencia internacional, para lo que prevé duplicar su tamaño en 2030.
En cuanto al mercado de gas y electricidad en España y Portugal, en el que Repsol ya es el cuarto operador, con más de tres millones de clientes, el objetivo es impulsar el crecimiento orgánico y superar los 4 millones en 2028.
Por último, descarbonización, la compañía cumplió su objetivo de 2025, con una reducción del 15% de su indicador de intensidad de carbono respecto a 2016. De cara a 2030, la empresa fija una meta de reducción del 25%, con un margen de más/menos un punto, y mantiene su ambición de alcanzar las cero emisiones netas en 2050.