

Las nuevas medidas de eficiencia energética de la Unión Europea afectarán a millones de hogares a partir de 2030. Estas normas pretenden conseguir, en menos de cuatro años, mejorar el rendimiento energético de los hogares españoles. Para ello ponen su foco de atención en las viviendas antiguas sin medidas de ahorro energético.
La Unión Europea pretende someter a renovación a todos los hogares españoles con una clase de energía baja con el fin de mejorar la sostenibilidad en el mercado de las viviendas. El mínimo de eficiencia energética exigido por la UE para este tipo de viviendas que necesitan renovación es una clase E.
Si el plan va bien, se espera que para el 2033, todas las viviendas españolas hayan alcanzado la clase energética D. Este objetivo obliga a acelerar las reformas en un parque inmobiliario envejecido y con grandes deficiencias estructurales.

viviendas que necesitan reforma por eficiencia energética en españa
De acuerdo con información proporcionada por el Ministerio de Transición Ecológica, una considerable cantidad de viviendas en España supera los 40 años de antigüedad, dado que su edificación se realizó antes de la implementación de las normativas energéticas en el país. En efecto, la edad promedio de los hogares españoles es de 43,5 años.
En el contexto español, aquellas viviendas que poseen una clasificación energética F o G están obligadas a ser renovadas. Esta categoría incluye hogares que carecen de aislamiento, presentan ventanas obsoletas y poseen sistemas de calefacción y refrigeración con un alto consumo energético. Asimismo, se encuentran aquejadas de problemas de moho y humedad en las paredes.
Entre las características más frecuentes de estas viviendas se encuentran las casas antiguas sin renovar construidas antes de 1980, las cuales cuentan con muros no aislados, puentes térmicos y sistemas de climatización obsoletos que las clasifican como clase G. También contribuyen a esta situación el elevado consumo energético, la insuficiente ventilación y la escasez de protección solar en regiones cálidas.
La medida se enmarca en la Directiva (UE) 2024/1275 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de abril de 2024, relativa a la eficiencia energética de los edificios (EPBD), que obliga a los Estados miembros a elaborar una trayectoria nacional para reducir el consumo energético del parque residencial y avanzar hacia un parque inmobiliario de cero emisiones antes de 2050.

Problemas comunes en viviendas de baja eficiencia energética
- Casas antiguas sin renovar: se refiere a aquellas viviendas edificadas antes de 1980 que presentan un aislamiento deficiente.
- Alto coste energético: se manifiesta a través de la rápida pérdida de temperatura en invierno y el sobrecalentamiento en verano.
- Problemas de humedad: incluyen la aparición de moho, consecuencia de una ventilación inadecuada o filtraciones.
- Falta de protección solar: esto resulta en un mayor uso de aire acondicionado en regiones cálidas.
- Ventanas obsoletas: carecen de doble o triple acristalamiento así como de un adecuado sellado.
- Sistemas térmicos antiguos: se manifiestan a través de calderas y electrodomésticos que consumen una alta cantidad de energía.
Ahorra con eficiencia energética: nuevas deducciones en el IRPF
El proceso de adaptación de las viviendas exigirá una inversión considerable por parte de los contribuyentes, aunque el Gobierno ya se encuentra elaborando mecanismos de financiación y beneficios fiscales. Al rendir cuentas ante Hacienda, los ciudadanos tendrán la posibilidad de acceder a deducciones específicas en el ejercicio del IRPF si demuestran una reducción real del consumo de energía no renovable tras la realización de las obras.
Según información publicada por el organismo oficial en su sitio web, dichas desgravaciones tendrán como objetivo compensar el desembolso inicial requerido para cumplir con la normativa europea de 2030. Por lo tanto, resultará crucial disponer del certificado de eficiencia energética tanto antes como después de las reformas.
Las viviendas que se encuentren en una situación de vulnerabilidad energética recibirán prioridad en la obtención de subvenciones directas de los fondos europeos. Esto permitirá mitigar el impacto económico en los hogares con menos recursos y facilitar el cumplimiento de los objetivos de eficiencia energética.
El calendario establecido por la directiva europea define hitos precisos que España debe integrar en su marco legislativo nacional. Los plazos establecidos para cumplir con las etiquetas energéticas mínimas son rigurosos y demandan una movilización sin precedentes en el sector.
Del 01 de enero de 2030 al 31 de diciembre de 2030 será mandatoria la clase energética mínima para los edificios residenciales. El objetivo subsecuente es lograr la clase D en el año 2033, consolidando así la transformación energética del parque inmobiliario.
Del 01 de enero de 2026 al 31 de diciembre de 2029 se llevará a cabo la fase de solicitud de ayudas y proyectos técnicos para la rehabilitación. Durante este intervalo, los propietarios deberán planificar las obras, la financiación y las certificaciones energéticas.












