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Se espera que la carrera de Fórmula 1, que tendrá lugar en Madrid desde hoy hasta el domingo, tenga un impacto económico que oscila entre los 450 millones de euros anuales (según el Ayuntamiento de Madrid) y los 467 millones (según Ifema). Cifras que hay que multiplicar por diez para tener el impacto de la totalidad del contrato, por lo que ronda los 4.500 millones o 4.647, según la base que se tome.

A este dato, Bankinter añade que la organización del evento requerirá la reserva de unas 5.000 habitaciones hoteleras para el personal vinculado a su desarrollo.

Pero más allá del dato aportado por Bankinter, existe otro tan relevante como los anteriores y que tuvo muy poca repercusión: Madring se convirtió en un poderoso incentivo en el dinámico mercado inmobiliario de la ciudad, tanto en el segmento de alquiler temporal como de compra de vivienda en los barrios madrileños más exclusivos.

En efecto, desde Barnes, inmobiliaria de lujo con presencia a nivel internacional, explican que el efecto F1 está actuando como un potente acelerador de la inversión extranjera, atrayendo nuevos perfiles de compradores internacionales y disparando la rentabilidad de los modelos inmobiliarios más innovadores.

Las claves de las nuevas inversiones que atraerá la Formula 1 en Madrid.
Las claves de las nuevas inversiones que atraerá la Formula 1 en Madrid.

El incremento en los alquileres de hasta el 1000%

La inmobiliaria destaca que, aunque el circuito se encuentre en la zona de Ifema y Valdebebas, el verdadero impacto en el segmento residencial de lujo se está viviendo en los barrios prime de la capital (Salamanca, Chamberí, Chamartín o Jerónimos).

Así pues, el verdadero impacto de este fenómeno tiene que ver con los valores negociados. Según Barnes, la alta demanda de alojamientos de alto standing para los días de la carrera provocó que los precios de las viviendas en alquiler temporal de lujo se multipliquen por diez, registrando incrementos de hasta el 1.000% respecto a una semana normal.

“El aficionado que viene a la F1 con capacidad de compra no se aloja junto al circuito, sino en el centro y en los barrios de referencia de Madrid. El Gran Premio no crea esta demanda por sí solo, pero la acelera y la trae físicamente a la ciudad”, explica Alvise da Mosto, managing partner de Barnes en España,

Lo que puede resultar más relevante aún es que muchos de estos visitantes de carteras muy abultadas pueden mutar de arrendatarios temporales a propietarios. “En Barnes Madrid tenemos ya 23 visitas de compra agendadas para esta semana con clientes internacionales que aprovechan su viaje al Gran Premio para ver viviendas y, en muchos casos, para decidirse”, afirma Da Mosto.

El perfil de los inversores que más dinero inyectan en Madrid

En cuanto al perfil de los interesados, estamos en presencia de un hecho novedoso: la diversificación de las nacionalidades que están inyectando capital en Madrid. En este sentido, Barnes destaca que, mientras el mercado prime madrileño está tradicionalmente consolidado entre compradores latinoamericanos y europeos, la Fórmula 1 abrió la puerta a clientes de Oriente Medio, Asia y Norteamérica.

“Se trata de inversores de muy alto poder adquisitivo que siguen habitualmente el calendario del Mundial y compran propiedades en las ciudades que lo acogen, como Mónaco, Miami, Dubái o Singapur. Al llegar a Madrid, descubren un mercado con un nivel de vida equivalente a otras grandes capitales mundiales, pero con unos precios de entrada muy inferiores”, apuntan en la inmobiliaria.

La explicación está en que el inversor internacional busca, principalmente, un activo patrimonial a largo plazo o un “pied- à-terre”, esto es, una segunda residencia céntrica que se utiliza para estancias cortas en una ciudad. Así, quienes en estos últimos tiempos visitaron las oficinas de las agencias especializadas en inmuebles de lujo, lo hicieron con la intención de buscar una vivienda en Madrid no solo para disfrutar del Gran Premio y de la ciudad, sino como una inversión para rentabilizar cuando no la utilizan.

El caso del Hotel101 Madrid

Con todo, un nuevo modelo surgió entre las alternativas de inversión. Según Barnes, de forma paralela al mercado prime, Madring consolidó el éxito del formato de inversión en “condohotel”, un modelo inmobiliario en el que las habitaciones o apartamentos de un hotel pertenecen a propietarios individuales, pero de cuya explotación y gestión se encarga una empresa hotelera especializada.

Barnes pone como ejemplo de este negocio el Hotel101 Madrid, situado frente al nuevo circuito, que colgó el cartel de “sold out” al vender sus 680 habitaciones a fondos y particulares, y que actualmente mantiene una lista de espera ante la falta de disponibilidad.

Barnes, que comercializó las unidades destinadas a inversores particulares, explica que se trata tanto de operaciones individuales como de ventas en lote. De hecho, señala la compañía, un solo cliente llegó a adquirir diez habitaciones a un precio de unos 200.000 euros por unidad.

Las claves que explican la posición privilegiada del Hotel101 Madrid

Lo cierto es que el complejo se convirtió en el hotel oficial de alojamiento del GP de Madrid para el periodo 2026-2035, mediante un acuerdo con Match Hospitality, contrato que elimina de este negocio las curvas peligrosas, aumentando, de esta manera, su atractivo inversor.

La gestión inteligente del operador durante esta semana de Fórmula 1 es el mejor ejemplo de la alta rentabilidad del modelo. Aunque los propietarios disponen de diez noches de cortesía al año para uso propio, no las bloquearon para ver la carrera”, informan portavoces de la firma.

Da Mosto añade que, en este formato inmobiliario, el inversor participa de los ingresos brutos globales del hotel. Esta fórmula beneficia directamente al propietario, ya que la extraordinaria rentabilidad de estos días se reparte entre todas las unidades. “Pueden disfrutar del evento y maximizar su inversión en el fin de semana de mayor demanda del año”, señala.

Así las cosas, y dentro de este contexto, está ganando peso un turista de experiencias, dispuesto a viajar específicamente para asistir a eventos de primer nivel y que concentra buena parte de su gasto más allá de la propia entrada: alojamiento, restauración, transporte y actividades en destino.