

Los dos principales problemas que arrastra el negocio inmobiliario continuarán marcando la evolución del negocio en 2026. De acuerdo a las previsiones de BBVA Research, la compraventa de vivienda caerá un 7,3% en este ejercicio por la insuficiencia de oferta y la fuerte subida de los precios, aunque se recuperará un 0,6% en 2027.
Esta afirmación se desprende del último informe del departamento de análisis del banco sobre las perspectivas del sector inmobiliario. En concreto, sostiene el estudio, el desequilibrio entre oferta y demanda seguirá impulsando los precios, que crecerán un 12% en 2026 y un 5,7% en 2027.
El trabajo también advierte de que el déficit residencial continuará aumentando y señala la capacidad de la red eléctrica como otro de los factores que puede limitar la construcción de vivienda.
Si bien BBVA Research prevé que la demanda de vivienda continúe sustentada por unos tipos de interés relativamente bajos, el crecimiento del empleo y de los salarios reales, una intensa creación de hogares impulsada por la inmigración y el mantenimiento de una demanda extranjera relevante, considera que estos factores no serán suficientes para sostener el volumen de compraventas debido a la persistente falta de vivienda disponible.
Con todo, la oferta residencial continuará creciendo durante los próximos dos años. BBVA Research prevé que los visados de obra nueva aumenten un 10,1% en 2026 y un 12,6% en 2027, mientras que las viviendas iniciadas pasarán de 139.000 en 2025 a 153.000 en 2026 y 170.000 en 2027. “Este incremento impulsará la inversión en construcción residencial hasta el 5,7% del PIB en 2026 y el 6,0% en 2027”, afirma.
“No obstante”, continúa, “este ritmo de producción seguirá siendo claramente inferior al crecimiento de los hogares, estimado en 223.000 en 2026 y 217.000 en 2027”. “Como consecuencia”, añade, “el déficit de vivienda continuará aumentando y alcanzará unas 885.000 viviendas en 2027, concentrándose especialmente en las áreas con mayor presión de la demanda”.

Combinación negativa
La escasez de vivienda continuará siendo el principal factor que explique la evolución del mercado residencial. Así pues, BBVA Research prevé que la combinación de una demanda sólida y una oferta insuficiente seguirá presionando al alza los precios de la vivienda.
En este contexto, el precio de la vivienda crecerá un 12% en 2026 y un 5,7% en 2027, según las estimaciones de los analistas. El informe también advierte de que las tensiones comerciales internacionales representan un riesgo adicional, ya que un eventual encarecimiento de los materiales de construcción podría retrasar la respuesta de la oferta y reducir la viabilidad de algunos proyectos residenciales.
Por otra parte, el informe valora positivamente el Plan Estatal de Vivienda para el periodo 2026-2030, destacando la mayor dotación presupuestaria, la apuesta por consolidar un parque público permanente de vivienda y las medidas dirigidas a impulsar la industrialización, la urbanización de suelo y la transparencia del mercado.

Pero no alcanza
Sin embargo, BBVA Research considera que estos avances no serán suficientes para corregir el déficit acumulado de vivienda.
En concreto, el estudio señala que los recursos previstos siguen siendo limitados frente a un déficit estimado de unas 700.000 viviendas en 2025, y recuerda que persisten los principales obstáculos para incrementar la oferta, como la escasez de suelo finalista, la falta de mano de obra, la incertidumbre regulatoria y la complejidad de los procesos urbanísticos.
Además, sigue, la efectividad del Plan dependerá de la coordinación entre administraciones y de su capacidad para movilizar inversión privada.
La red eléctrica en el punto de mira
BBVA Research identifica la disponibilidad de capacidad en la red eléctrica como un factor que puede estar limitando el desarrollo residencial en algunas zonas. La ampliación de la red en grandes desarrollos urbanísticos puede requerir entre cinco y ocho años, mientras que más de 80.000 viviendas previstas dependen actualmente de nuevas infraestructuras eléctricas.
Asimismo, el estudio señala que el 88% de los nudos de distribución dispone de menos de un megavatio de capacidad libre, lo que limita la conexión de nuevos proyectos residenciales de cierta dimensión.
Así las cosas, y ante el avance de la electrificación de la economía, BBVA Research propone acelerar la inversión en redes eléctricas, mejorar la coordinación entre planificación urbanística y energética, optimizar la asignación de capacidad disponible e impulsar el almacenamiento y la flexibilidad del sistema para evitar que esta restricción ralentice aún más la construcción de vivienda.















