

El aumento sostenido de la demanda de baterías ha llevado a la comunidad científica a examinar con rigor la viabilidad de extraer litio del mar. En contraste con los yacimientos terrestres que enfrentan presión y procesos extractivos de alto impacto ambiental, los océanos se presentan como una reserva colosal aún sin explotar a escala industrial.
No obstante, convertir esa abundancia en un recurso accesible ha resultado ser un desafío considerable hasta el momento. En este contexto, investigadores chinos han desarrollado un sistema que promete mejorar significativamente la captación de litio del mar y, simultáneamente, producir agua desalinizada.
Para figuras del sector tecnológico como Elon Musk, que dependen del suministro estable de materias primas para vehículos eléctricos y almacenamiento energético, ampliar las fuentes de litio se ha convertido en una cuestión estratégica.
El litio del mar y su importancia ante la demanda de baterías
La investigación fue publicada en la revista Device y aborda un problema central: la producción actual de litio no basta para cubrir el crecimiento acelerado del mercado de vehículos eléctricos y de los sistemas de almacenamiento en red.
Los océanos contienen alrededor de 230.000 millones de toneladas de litio. La cifra es elevada, pero la dificultad radica en su baja concentración: apenas 0,2 miligramos por litro de agua marina. Frente a ello, la concentración de sodio supera los 12.000 miligramos por litro, lo que convierte la extracción de litio del mar en un reto técnico complejo.
Según los autores, la capacidad existente difícilmente podrá satisfacer las necesidades futuras si no se desarrollan métodos alternativos. El litio del mar aparece así como una opción estratégica ante el aumento del consumo global.
Las técnicas ensayadas en los últimos años, como la intercalación electroquímica, la nanofiltración o la extracción líquido-líquido, han mostrado limitaciones importantes. La presencia masiva de iones de sodio interfiere en los procesos de separación y reduce la eficiencia hasta niveles poco viables para una aplicación industrial.
Extractor basculante solar: funcionamiento del innovador sistema para extraer litio del mar
La propuesta desarrollada en China recibe el nombre de extractor basculante solar, conocido por sus siglas en inglés SPSE. El dispositivo presenta una arquitectura en forma de sándwich: una capa hidrófila capaz de adsorber litio situada entre dos capas hidrofóbicas con propiedades fototérmicas.
El rasgo diferencial del sistema es su inclinación inicial de 30 grados. A medida que se acumulan sales en la parte superior, el peso provoca un movimiento basculante similar al de un balancín. Cuando el extremo cargado se sumerge, las sales se disuelven y el dispositivo recupera su posición inicial.
El funcionamiento se basa en la evaporación impulsada por la luz solar. La capa superior transforma la radiación en calor y acelera la evaporación del agua marina. Este proceso genera un flujo capilar que transporta los iones hacia la capa central, donde el litio del mar queda retenido.
Los investigadores explican en el estudio: “En el SPSE, la estera nanofibrosa hidrófila funciona como bomba capilar para el transporte de iones y como depósito para la captura de Li+. Se llena de agua mediante flujo capilar, lo que permite el transporte continuo de iones junto con la evaporación”.
Según los autores: “La configuración de balancín permite que el Li+ se eleve y se concentre a través de la evaporación para superar la cinética de adsorción lenta, mientras que la formación de incrustaciones de sal asociada se elimina mediante el movimiento”.
Gracias a este mecanismo, el sistema logró aumentar en 15,5 veces la concentración local de litio del mar. Además, la separación entre litio y sodio superó un factor de 370.000, un dato relevante para la viabilidad del proceso.

Resultados y desafíos del litio en el agua potable del mar
El equipo sugiere sustituir estos materiales por tamices basados en titanio, con mayor estabilidad estructural. También será necesario adaptar el sistema para funcionar en condiciones reales de océano, donde el pH y la composición química pueden variar.
Otro aspecto destacado es el subproducto del proceso. Con ajustes adicionales, el agua resultante puede alcanzar estándares de potabilidad. Los investigadores describen el sistema como un modelo de producción simultánea de litio del mar y desalación de agua marina.
Para evaluar el rendimiento, el equipo comparó el modelo basculante con otro completamente sumergido. Tras 120 horas de ensayo, el extractor tipo balancín mostró una captación de litio del mar un 69% superior respecto al sistema de inmersión tradicional.
Pese a los resultados obtenidos en laboratorio, el dispositivo todavía presenta limitaciones. Los tamices basados en manganeso mostraron una degradación del rendimiento del 21,6% tras 30 ciclos de uso, lo que plantea interrogantes sobre su durabilidad.
La mejora se atribuye a la combinación de evaporación solar y autolimpieza mecánica. Mientras los métodos convencionales sufren obstrucciones por acumulación de sal, el movimiento oscilante del SPSE reduce ese riesgo y permite una operación más continua.
Reducir la necesidad de modificaciones del pH será clave para que la extracción de litio del mar mediante energía solar pueda consolidarse como alternativa sostenible frente a la minería terrestre.












