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En distintos países del mundo, el emprendimiento se ha convertido en una opción cada vez más apreciada entre las salidas profesionales posibles. Son los jóvenes sobre todo quienes impulsan esta idea que prioriza la independencia laboral y la creación de proyectos propios.

En España, estas ideas se ven reflejadas en los autónomos, y la emigración para encontrar mejores opciones laborales también puede ser considerada como un tipo de emprendimiento. En cualquier caso, todas las personas decididas a emprender comparten algo en común: las ganas y el esfuerzo por sacar un proyecto adelante.

Esta es la historia de Rafael Cubero, un joven español emigrado a Suiza que utiliza sus redes sociales (@rafael_cubero) para compartir su experiencia con más de una década trabajando en la construcción en Suiza.

Uno de sus vídeos más virales es en el que cuenta qué pasó el día que lo despidieron: “Se me acerca el jefe y me dice que ya no puede seguir contando conmigo. Por la tarde ya tenía otras tres ofertas de empleo sobre la mesa”, relata.

La experiencia del albañil español en Suiza.Magnific

La situación laboral de Rafael en Suiza

Rafael explica que no tenía un contrato fijo. “Yo trabajo como temporero a través de una agencia de trabajo temporal”, cuenta, una fórmula que mantiene desde hace cinco años por decisión propia.

“Estoy bien así por motivos personales, porque me da más libertad”, justifica sobre su decisión. Al ser el único temporero de la empresa, le tocaba ser el primero en salir “en caso de que la cosa esté mal”.

Pese a ello, no se preocupó lo más mínimo, porque encontró trabajo el mismo día. Y no fue casualidad. El paro en Suiza fue del 3 % en agosto de 2026, según la Secretaría de Estado de Economía, y la construcción sigue buscando trabajadores, un contexto que juega a favor de quien tiene un buen perfil.

El paro en Suiza fue del 3 % en agosto de 2026.Magnific

¿Cómo el español en Suiza consiguió trabajo tan rápido?

La clave de esa rapidez, según él mismo, está en su formación y su experiencia. Rafael tiene hecha “la escuela de oficio de obra civil aquí en Suiza, que dura tres años” y habla varios idiomas: alemán, suizo-alemán (el dialecto de la Suiza germanófona, que domina “prácticamente” a nivel nativo), portugués, español, francés e italiano. A eso suma diversos cursos y su trayectoria en el sector.

“Por la mañana me quedo sin trabajo o me dan el despido y por la tarde ya tengo oferta. Yo pude elegir dónde ir”, resume.

Para él, esa es la gran diferencia de quien “tenga un oficio, tenga experiencia y sea bueno en ello”: “Puede ser mejor o peor que otros, pero al menos sabes hacer algo”.

La recomendación del joven español en Suiza

Rafael cierra su testimonio con una recomendación para quienes buscan estabilidad laboral. “Aprende un oficio. Albañilería, carpintería, electricidad”, aconseja, convencido de que la formación técnica es la mejor garantía frente a la incertidumbre.

Su historia se suma a la de otros trabajadores españoles que han encontrado en la construcción europea, y especialmente en Suiza, unas condiciones que no hallaban en España, en un sector con fuerte demanda de profesionales cualificados. Eso sí, como él mismo demuestra, la clave no está solo en emigrar, sino en llegar con un oficio, experiencia e idiomas que marquen la diferencia.