

La ciudad de Cádiz se prepara para decir adiós a uno de sus referentes culturales más emblemáticos. La Librería Jaime, conocida por ser la más antigua de la capital gaditana, anunció que cerrará sus puertas en el primer trimestre de 2026 tras un largo camino que comenzó en 1968. El cierre cierra un capítulo importante en la vida cultural y comercial de la ciudad, que en las últimas décadas ha visto cómo disminuye el número de librerías abiertas al público.
El anuncio fue realizado por el actual responsable del establecimiento, Antonio “Nono” Jaime, quien explicó que el proceso de cierre será gradual y se extenderá durante los meses posteriores a las festividades de Navidad y Reyes. El local permanecerá abierto mientras se vacían las estanterías y se liquida el fondo bibliográfico, que incluye miles de títulos, según apuntan desde el Diario de Cádiz.
El cierre de la Librería Jaime, un punto de inflexión para Cádiz
La Librería Jaime, con casi 60 años de historia, se ha convertido en un símbolo de la lectura en Cádiz desde que abrió sus puertas el 10 de diciembre de 1968. En sus orígenes, el espacio donde ahora estaba la librería era un taller de reparación y alquiler de bicicletas y motos. Con el paso del tiempo, ese local se transformó en un punto de encuentro para lectores y apasionados de la cultura.
La decisión de cerrar responde a múltiples factores. El propietario ha señalado que no existe una nueva generación familiar dispuesta a continuar con el negocio, lo cual, sumado a las dificultades económicas y el descenso de ventas, ha hecho insostenible la continuidad. Además, la llegada de grandes cadenas comerciales a centros comerciales cercanos ha aumentado la competencia y afectado a las ventas tradicionales de libros.

¿Por qué cierra una de las librerías más antiguas de la ciudad?
La pregunta que muchos se hacen es simple: ¿Qué ha provocado el cierre de la Librería Jaime después de tantos años? La respuesta apunta a varios elementos combinados que han modificado el panorama del comercio local.
En primer lugar, el propietario ha señalado cuestiones de salud personal y falta de relevo generacional, lo que ha pesado tanto como los retos económicos. La librería llegó a tener un fondo bibliográfico de más de 75 000 volúmenes y se especializaba en una amplia oferta de géneros, desde narrativa hasta temas gaditanos e historia, que con el tiempo se hizo más difícil de sostener.
Además, las nuevas formas de consumo cultural, como el auge de la lectura digital, plataformas de entretenimiento online y la compra de libros a través de internet, han reducido el flujo de clientes habituales en tiendas físicas. El aumento de costes de funcionamiento, tasas y logística también ha generado presión adicional sobre este tipo de negocios independientes.
Un contexto más amplio: el declive de librerías tradicionales
El cierre de la Librería Jaime se enmarca dentro de una tendencia más amplia de desaparición de librerías independientes en muchas ciudades españolas. Cádiz, que otrora contaba con una mayor densidad de estos espacios, hoy tiene apenas una docena de librerías abiertas. Esta reducción refleja un cambio en los hábitos de consumo cultural y comercial.
Durante décadas, las librerías han sido también centros de discusión, cultura local y encuentros sociales. Su declive no es exclusivo de Cádiz, sino que se observa en diversas capitales donde los modelos de negocio enfrentan desafíos para adaptarse a competidores más grandes y a un público que diversifica sus formas de acceso a los libros.














