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A sus 25 años, Fátima acumula veinte intentos de llegar a nado desde Fnideq, en el norte de Marruecos, al enclave español de Ceuta. “No me importa el riesgo, volveré”, afirma en declaraciones recogidas por EFE. Como ella, cientos de jóvenes se lanzan al mar sin que la seguridad marroquí lo impida en la mayor crisis migratoria de los últimos años.

Grupos de jóvenes recorren el centro de Fnideq, fronterizo con Ceuta, a la espera de su oportunidad. Casi todos llevan ropa ligera que no les impida nadar y proceden de pueblos del interior y de grandes ciudades como Casablanca, Fez o Marrakech, distantes cientos de kilómetros.

Entran al mar de día, confundiéndose con los bañistas, y también de noche o al amanecer, sin que los agentes traten de impedirlo.

Castillejos (Marruecos), 30/07/2026..- Miles de personas siguen llegando a la localidad marroquí de Castillejos con la intención de cruzar a la ciudad española, una marea humana de más de cinco kilómetros que ha terminado por desbordar a la policía marroquí. Las autoridades marroquíes han comenzado a emplear material antidisturbios, gases lacrimógenos y cañones de agua, para dispersar a la multitud congregada en los alrededores de la frontera con Ceuta. EFE/Mar Marín Fuente: EFEMar Marín

¿Por qué cientos de jóvenes se lanzan al mar rumbo a Ceuta?

El contexto de origen pesa en la decisión. Marruecos cuenta con cinco millones de emigrantes, más del 13 % de su población, y una tasa de paro juvenil que ronda el 40 %. “Tengo amigas que viven en España, lo han conseguido y yo también quiero ir, aquí no hay futuro”, asegura Fátima.

Entre quienes aguardan hay historias que reflejan la dureza de la situación. Abdul ha llevado a su hijo de 16 años, que ha intentado ya tres veces alcanzar el enclave. “Es muy duro, muy triste, pero no hay otra salida”, afirma mientras consuela a su hijo pequeño.

Otros llegan de muy lejos. Hanna vino con su hijo desde Casablanca en tren hasta Tánger. “Tengo una enfermedad de corazón y me tiene que ayudar”, confiesa. Yassin, de 32 años, trabaja cerca de Rabat con un sueldo “que no da para vivir tres días”.

La razón que repiten casi a coro los que esperan es la misma: “No hay trabajo, no hay futuro, no hay derechos, como sanidad, educación. No hay espacio para los jóvenes”.

Los motivos detrás del éxodo masivo a Ceuta por parte de los marroquíes.Fuente: EFEMar Marín

El papel de las redes sociales en la crisis migratoria

Las redes sociales tienen un papel determinante en este éxodo. Las imágenes de jóvenes haciendo el signo de la victoria tras llegar a Ceuta se han difundido con rapidez, y muchos quieren emular a quienes lo han conseguido. Ni la presencia policial ni el riesgo de ahogarse los disuade.

Algunos se lanzan porque tienen contactos en España; otros, porque creen que, tras la reciente decisión del Tribunal Supremo de prohibir las devoluciones en caliente de migrantes que lleguen a nado, será más fácil quedarse. Para la Instancia Democrática Marroquí de Derechos Humanos, la situación es fruto de “políticas públicas injustas que han profundizado las desigualdades sociales”.

El silencio oficial de Marruecos ante el éxodo

Ni el Ministerio del Interior marroquí ni otras instituciones consultadas por EFE se han pronunciado sobre esta crisis. Tampoco el rey Mohamed VI se refirió al asunto en su discurso por el aniversario de su entronización.

Ajena a todo ello, Maryam recoge en la playa los restos de lo que otros dejan atrás: zapatillas, camisetas y pantalones abandonados en la arena o devueltos por el mar. “Me busco la vida”, dice mientras reúne lo que encuentra para venderlo después. “No sé si está bien, pero la vida sigue”.

Con información de: EFE