

Diego tenía edad para trabajar y lo hacía desde los 16 años. La noche del 5 de febrero de 2022 salió de casa a comprar empanadas para cenar. Antes de irse le dio un beso a su padre. A los pocos minutos, Pedro N.L.V. recibió una llamada de teléfono que no olvidará en el resto de su vida.
“Esa noche estaba en casa esperando a mi hijo. Me dio un beso antes de salir y a los pocos minutos, sobre las 22:40 horas, me llamó y me dijo ‘papá me mataron, estoy aquí atrás’. Esas fueron sus últimas palabras”, declaró este martes ante la Audiencia Nacional, en el juicio contra quince miembros de la banda juvenil Dominican Don’t Play (DDP).
“Yo le decía por el teléfono ‘háblame, háblame’ y cuando llegó la Policía su teléfono estaba aún descolgado”, añadió antes de romper a llorar, obligando al presidente de la Sala a interrumpir su declaración para darle tiempo a tranquilizarse.

Qué pasó la noche del crimen en el parque Carabelos
Diego L.C. estaba tomando algo en el parque Carabelos, en el barrio madrileño de Usera, con un grupo de amigos cuando llegó una veintena de jóvenes por todos los lados portando machetes. Según el testimonio de uno de los presentes, que declaró por videoconferencia con el rostro oculto por su condición de testigo protegido, el grupo huyó a la carrera, pero varios atacantes alcanzaron a Diego y le asestaron múltiples puñaladas.
El testigo identificó a Daniel I.A. como la persona que le dio varios machetazos a la víctima. Tres años después del crimen, ese mismo testigo aseguró al tribunal que sigue teniendo miedo a represalias.
El fiscal mantiene en su escrito de acusación que los miembros de los DDP se concertaron esa noche para realizar diversas acciones contra organizaciones rivales, principalmente los Trinitarios, entre ellas la cometida en el citado parque.

La novia de Diego: “Me dijo que nos amaba pero que no iba a vivir”
También declaró este martes Tatiana M.Q., la novia de Diego, que en el momento de los hechos estaba embarazada de seis meses de un hijo en común. Su testimonio fue igualmente desgarrador.
“Fue a por algo para la cena y a los diez minutos llamó a su padre, al que oí desde la cocina decir ‘¿cómo que te mataron hijo?’. Salí corriendo a la calle y al llegar al parque vi a Diego en el suelo, aún vivo pero sin moverse”, relató. “Yo le grité que no se podía morir y que no me podía dejar y me dijo que nos amaba pero que no iba a vivir”.
Tatiana describió los últimos momentos junto a él: “Yo le abrazaba, le cogía las manos y le decía que no se durmiera pero ya no abrió los ojos”. Tanto ella como el padre de Diego negaron que la víctima perteneciera a los Trinitarios ni a ninguna otra banda juvenil.
Qué pide el fiscal para los quince acusados
La Audiencia Nacional juzga a quince personas acusadas de pertenecer a la banda DDP. El fiscal solicita prisión permanente revisable para Daniel I.A., identificado como el presunto autor material del asesinato.
Los otros catorce acusados han reconocido haber pertenecido al coro de Seseña (Toledo) de los DDP —una agrupación local dentro de la banda—, han mostrado su arrepentimiento y han aceptado ser condenados con penas de entre un año y medio y cinco años y medio de prisión, tras pactar con el fiscal la aplicación de la circunstancia atenuante de confesión.
Quiénes son los Dominican Don’t Play
Los Dominican Don’t Play (DDP) son una de las bandas juveniles de origen dominicano con mayor presencia en Madrid y otras ciudades españolas. Como los Trinitarios, su principal banda rival, se organizan en coros que operan de forma semiautónoma dentro de la estructura general.
La Fiscalía los investiga como organización criminal por su implicación en ataques con armas blancas, extorsión y otros delitos violentos en los que las víctimas suelen ser jóvenes de entornos similares al de Diego, sin vinculación alguna con ninguna de las bandas.














