

Sothebys es la segunda empresa más importante del mercado de subastas en el mundo. A diferencia del rival Christies es una compañía pública que cotiza en la Bolsa y presenta trimestralmente balances de sus actividades. Durante el primer semestre concretó operaciones por u$s 3500 millones con un aumento de sus ventas del 22% anual. Pero sus beneficios netos han bajado debido, sobretodo, a la baja de sus comisiones a los vendedores ya que para conseguir buenas obras para las ventas han tenido que reducirlas.
Dos de las obras vendidas -un Modigliani en u$s 157 millones y un Picasso en u$s 38 millones- no dejaron ganancia a la casa por los arreglos previos con los vendedores.
Los ingresos de las casas de subasta son la comisión que se les cobra a los compradores que fluctúa entre en 12% y el 25%. Es mayor cuando el lote es de bajo precio. Al vendedor se le cobra entre el 10% o nada, de acuerdo al interés de la subastadora de tomarlo en consignación para la venta. En el caso de las privadas, también se negocian ambas comisiones, tanto las del vendedor como las del comprador.
Aproximadamente, el promedio de los ingresos brutos es el 18% de los facturado antes del pago de impuestos, pero está bajando ante la competencia que hay por conseguir obras para la venta en un mercado que está muy demandante.
Sólo estas dos casas de subastas han vendido en el primer semestre u$s 7500 millones, frente a los u$s 5540 millones que habían vendido en el mismo periodo del año pasado. Pero eso no significa que sus ganancias hayan crecido un 35%, ya que han tenido que ceder porcentajes a los vendedores.
Hace una década sus comisiones eran de un promedio del 21%, en cambio hoy no creemos que sea del 17%. Eso hace que sus ganancias bajen y el pasado lunes anunciaron ganancia trimestral en Sothebys de u$s 57 millones frente a los 77 millones que habían conquistado hace un año en el mismo trimestre. Este resultado, producto de mayores ventas pero menores ganancias, hizo que la acción perdiera un 5%, actualmente vale u$s 49 y hace unos días había estado en los u$s 60.
Es muy fuerte el mercado de compradores asiáticos que se llevaron 8 de las 20 obras más caras vendidas en el año. Además un 28% de los compradores son nuevos y marca una tendencia importante y fundamental. Para el mercado de arte son decisivas la acciones de estas casas de venta, que han sido las que han motivado el crecimiento del volumen de ventas de arte en el mundo. Sus acciones de marketing son de gran calidad y están apostando a un crecimiento de ventas on-line con gran éxito. Sus catálogos son cada vez más destacados y se han convertido en una fuente de valorización extraordinaria. Sus departamentos investigan las obras que se ofrecen y dan seguridad y avalan la autenticidad de lo que ofrecen. Los marchands, galerías y artistas están pendientes de las ventas públicas y a partir de ellas buscan valorizar sus tenencias, también dan facilidades financieras a los compradores y vendedores y en la mayoría de las obras con valores muy altos, garantizan la venta a los vendedores, si la obra no alcanza el estimado se comprometen a comprarlas a dicho valor, asumiendo así el riesgo de la operación. Su porcentaje de importancia en el mercado de arte crece día a día y están desplazando a los vendedores privados en el mismo.
Ahora están planteando sus acciones a partir de septiembre y será en noviembre donde se realicen las mayores ventas, sus expertos viajan por todo el mundo buscando vendedores, ya que ante la demanda pareciera que los compradores ya los tienen asegurados.
En Buenos Aires se realizarán unas diez subastas durante este mes y se nota la falta de obras de gran precio a la venta, en el año la mayor venta fue una lindísima obra de Fernando Fader que se vendió en Bullrich en la suma de u$s 350.000, también fueron buenas ventas las obras de Quirós, Quinquela y Berni.









