La Casa Rosada apuesta a cerrar esta semana tres frentes abiertos que arrastra hace semanas en el Congreso: la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, el Presupuesto 2027 y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA), uno de los proyectos más importantes para el presidente Javier Milei. “Tenemos todo cerrado para dictaminar”, aseguró una fuente de la Mesa Política ante El Cronista.
El cónclave que lidera la secretaria general, Karina Milei, no se reunirá como hace habitualmente esta tarde y, mientras tanto, el oficialismo buscará sellar los acuerdos más urgentes en una corta ventana de tiempo antes de la llegada del papa León XIV.
El apuro tiene una explicación concreta: la primera quincena de noviembre quedará prácticamente vacía en el Congreso por el viaje de legisladores a las elecciones de medio término en Estados Unidos y por la visita del Papa, y el Gobierno necesita llegar con los dictámenes firmados a la sesión que proyecta en Diputados para el 18 de noviembre.
Todo eso ocurre mientras el triunfo de Lula da Silva en Brasil y las diferencias con Patricia Bullrich tensionan la interna libertaria, un escenario que la ausencia de la Mesa Política de este martes evita exponer por ahora.
La primera prueba será la Ley Malvinas este martes, que acumula cuatro plenarios sin las firmas necesarias y vuelve esta tarde a las comisiones de Defensa Nacional, Legislación Penal y Relaciones Exteriores. Tal como adelantó en exclusiva El Cronista, el nuevo texto acota las sanciones a las empresas, tras los reparos de EE.UU.
Entre los cambios, deja afuera a los accionistas minoritarios y a los fondos de inversión pasivos, restringe el castigo a proveedores y preserva los negocios que los socios del infractor tengan en el país, incluidos los del RIGI. Son los puntos que había objetado Washington, cuyo pedido en la ONU para cerrar el Comité de Descolonización derivó en la suspensión del plenario anterior, el 19 de octubre.
Para sumar a los aliados, el borrador además garantiza la intervención del Congreso ante un riesgo de guerra, crea una comisión bicameral de control y reemplaza la figura de desinformación del artículo 111 por la de injerencia extranjera, con exclusión expresa del periodismo. El sábado, el vocero presidencial Adrián Ravier había anticipado en X que el Gobierno recibió “aportes del PRO, del MID e incluso del PJ”.
El Presupuesto 2027, por su parte, tendría dictamen en Diputados este miércoles a las 14, mientras que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, continúa en negociación con las provincias a la par de la reforma electoral. El punto central para conseguir las firmas estará en si el oficialismo cumple con el compromiso de trasladar el acuerdo de al Ley de Discapacidad, que ya tiene media sanción, al texto del Presupuesto.
Ese mismo día, cuatro horas antes, la reforma del BCRA tendrá su primera reunión en Diputados desde que volvió del Senado. Para el Gobierno es una de las leyes centrales del año: Milei la presentó por cadena nacional como la herramienta que terminará de “erradicar” la inflación, y su núcleo reescribe la relación entre la autoridad monetaria y el Estado.
El proyecto reemplaza el mandato múltiple que fijó la reforma de 2012, que sumaba el empleo y el desarrollo con equidad social, por una misión única: preservar el valor de la moneda. Además, deroga los adelantos transitorios al Tesoro, prohíbe que el Central preste fondos a la Nación, las provincias y los municipios, y limita la compra de títulos públicos en el mercado primario.
También cierra la puerta a las transferencias de ganancias contables: solo podrán girarse utilidades realizadas y líquidas, sin las originadas en la variación del tipo de cambio o del precio del oro, y lo que llegue al Tesoro deberá destinarse al pago de deuda. El texto se completa con un régimen para cancelar de manera progresiva las letras intransferibles que el Tesoro dejó en el balance de la entidad y con la protección expresa de las reservas frente a embargos.
Ese esquema no está en discusión; lo que define el debate en Diputados es el capítulo de autoridades que reescribió el Senado el 24 de septiembre, cuando aprobó el proyecto por 46 a 22 con el acompañamiento de la UCR, el PRO y los bloques provinciales.
Para reunir esos votos, el oficialismo cedió en el punto que más resistencia generaba: el presidente, el vicepresidente y los directores de la entidad monetaria tendrán mandatos de seis años y serán designados con acuerdo del Senado por mayoría absoluta, y su remoción deberá ser decretada por el Ejecutivo con la aprobación previa de la Cámara alta por la misma mayoría.
La versión que Diputados había votado en agosto exigía dos tercios en ambas cámaras para desplazar a las autoridades, un blindaje que el Senado reemplazó por una competencia exclusiva propia. Ahora, la Cámara baja solo puede aceptar los cambios o insistir con su texto original, y como los senadores aprobaron las modificaciones con más de dos tercios de los presentes, el artículo 81 de la Constitución le exige esa misma proporción para imponer su versión, un número que el oficialismo no tiene.
En la práctica, la vía más directa para que la reforma sea ley antes de fin de año es que Diputados convalide el texto del Senado, para lo cual alcanza la mayoría absoluta. La clave estará en si el peronismo de Diputados irá en contra de la iniciativa de UP en el Senado, que apoyó en particular esta modificación, para ganar nuevamente voz y voto en el BCRA.
Se trata más de una disputa entre Cámaras, y no de partidos, aunque los gobernadores buscaron también que, con la concentración del control en el Senado, tendrían mejores chances de negociación sobre los pliegos del BCRA. Ellos, por caso, habían querido negociar que se agreguen requisitos de “federalismo” para el directorio, algo que no prosperó.
El reloj aprieta también en el Senado, que tendrá apenas unas semanas para tratar el Presupuesto antes del cierre de las sesiones ordinarias, el 30 de noviembre, si Diputados cumple con la fecha del 18. En la Cámara alta cuentan con un obstáculo reglamentario que no tiene la Cámara baja: necesitan una semana entre dictamen y sesión obligatoriamente y, por ende, ante cualquier escenario deberán llamar a extraordinarias para completar con las sanciones.
Allí, Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, intentará abrir el recinto por primera vez en más de un mes: la reunión de Labor Parlamentaria del miércoles definirá si el jueves hay sesión con la reforma de la Ley de Salud Mental, el Tratado de Cooperación en materia de Patentes, que forma parte de los compromisos asumidos con Estados Unidos, y el Mercado Voluntario de Carbono.
La sesión que había proyectado para el 22 de octubre no se concretó, y en el propio oficialismo admiten dudas sobre esta convocatoria. La eliminación de las PASO, la otra prioridad de la Casa Rosada en la Cámara alta, quedó atada a la misma negociación con los gobernadores que define el Presupuesto y sigue sin asomar terreno.
En el oficialismo esperan que el impass legislativo por los comicios estadounidenses y la visita del Papa sirva para cerrar los acuerdos que hagan falta de cara a fines de noviembre. Algunos aseguran que el acuerdo para suspender las PASO con los 13 gobernadores que fueron a París por la Argentina Week ya está, y que lo que falta cerrar en realidad son los pormenores del resto de la reforma electoral que implican, en ese sentido, acuerdos electorales.
En esa clave se lee también la agenda presidencial. Milei viaja este martes a Catamarca, donde el miércoles inaugurará plantas de carbonato de litio de Rio Tinto junto a Karina Milei y Santilli y el gobernador aliado, Raúl Jalil. El sábado volverá a Neuquén, por segunda vez en menos de dos semanas, para la apertura del auditorio de la iglesia evangélica Jesús es Rey, que conduce el pastor Hugo Márquez, padre de la senadora libertaria Nadia Márquez -y posible candidata-.
Se espera la presencia del gobernador Rolando Figueroa, que el 19 de octubre lo recibió en la Argentina Oil & Gas Patagonia. Una semana después, el domingo 8, Milei recibirá a León XIV en Casa Rosada, en el arranque de una visita que se extenderá hasta el miércoles 11 con misas en Palermo y Córdoba y cierre en Luján.