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Después de meses de un tensionado diálogo entre los sectores hegemónicos partidarios, el PJ bonaerense encaminó la negociación y acordó que Axel Kicillof sea el sucesor de Máximo Kirchner en la conducción política del espacio.
Por primera vez en días, la confirmación del entendimiento llegó esta mañana desde el espacio del gobernador bonaerense, el que siempre había sido más cauteloso para confirmar avances en el diálogo.
“Encaminado. Axel presidente, Verónica (Magario) vicepresidente. El Congreso (que elige autoridades en marzo) a cargo del sector de Máximo”, señaló a El Cronista una persona de íntima confianza del gobernador.
El peronismo bonaerense elude, así, una interna en las urnas que para algunos hubiera sido “fraticida” y, para otros, “algo necesario para saber quién conduce”.
Ayer, un consultor que trabaja en la órbita del gobernador abonaba la segunda teoría: si bien el partido ahora estará más alineado con la política del gobernador, la interna no se resuelve de cara a 2027, cuando haya que elegir, entre otras cosas, las candidaturas a presidente y a gobernador.
Desde La Cámpora sostienen que la conducción de Máximo Kirchenr siempre acompaño a Kicillof: “Nosotros estuvimos cuando Milei habló de intervenir la provincia y para aprobar las leyes que pedía Axel, aun cuando no las compartíamos como con el desdoblamiento electoral del año pasado”, señalaron.

Las negociaciones previas
El entendimiento llega después de semanas de negociaciones cruzadas, desmentidas públicas y versiones contradictorias que mantuvieron en vilo al justicialismo bonaerense. Hasta hace pocos días, en ambas orillas del PJ se insistía en que no había acuerdo cerrado y se advertía sobre el riesgo de una interna partidaria que, según reconocían incluso los propios protagonistas, podía ser “fratricida” y dejar heridas difíciles de cerrar.
En ese escenario, la discusión no se limitaba a la sucesión de Máximo Kirchner al frente del partido, sino que funcionaba como un anticipo de una disputa más profunda por la conducción política del peronismo en la provincia y, por extensión, por el armado hacia 2027. Mientras algunos sectores presionaban para que una elección interna definiera “quién manda”, otros advertían sobre los costos políticos y económicos de llevar a las urnas una pelea sin un claro ganador.

Fuente: NA
Las conversaciones estuvieron monitoreadas de cerca tanto por Kicillof como por Kirchner, aunque el diálogo cotidiano quedó en manos de delegados de peso territorial y político. Del lado del gobernador, participaron Gabriel Katopodis, Mariano Cascallares, Verónica Magario y Andrés Larroque; por el camporismo, los intendentes Mariel Fernández y Leonardo Nardini, junto a Facundo Tignanelli, además de figuras consideradas claves para sostener puentes, como Federico Otermín.
Durante esos días, incluso circularon versiones de un acuerdo inminente que fueron desmentidas como “globos de ensayo” por el propio kicillofismo. La confirmación de hoy, proveniente justamente del sector que había sido más cauto, marca así un punto de inflexión: el PJ bonaerense logra evitar la interna en el corto plazo, aunque la discusión por el liderazgo y las candidaturas futuras queda, una vez más, postergada.














