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El proyecto de reforma laboral impulsa un esquema más flexible para determinar y liquidar las remuneraciones. En detalle, la propuesta introduce el concepto de "salario dinámico“, lo que permitiría habilitar pagos en dólares.

El sistema tiene la intención de cambiar la percepción de los ingresos por parte de los trabajadores por una opción más variable y negociable con el empleador. A su vez, buscan incentivar la formalización del empleo, la eficiencia y la competitividad.

Salarios en dólares: la propuesta que impulsa la reforma laboral del Gobierno

A partir del nuevo articulado, el salario podrá fijarse no sólo por tiempo o por rendimiento, como ya contempla la legislación vigente, sino que también se explicita que podrá pagarse en moneda nacional o extranjera, en especie, en habitación o en alimentos.

Esto implica que empleadores y empleados podrán pactar salarios en dólares u otra moneda, algo que actualmente está limitado por la normativa argentina. Asimismo, se podrán depositar en bancos o en billeteras virtuales autorizadas por el Banco Central, como Mercado Pago.

Otro cambio relevante es que los aumentos de sueldos estarán ligados al mérito del trabajador y a la situación económica de la empresa o del sector. De esta forma, las empresas podrán ajustar pagos en base a resultados.

El salario de Nueva York aumentó un dólar en 2025. Fuente: Archivo.
El salario de Nueva York aumentó un dólar en 2025. Fuente: Archivo.arsenisspyros

Estos componentes podrán surgir de negociación colectiva o de acuerdos individuales y, a diferencia de los adicionales tradicionales, no generarán derecho a continuidad, ni estarán sujetos a ultraactividad ni a la costumbre, independientemente del tiempo que hayan sido abonados.

En paralelo, la propuesta introduce topes a ciertos beneficios considerados no remunerativos. En particular, los montos destinados a comidas, refrigerios o subscripciones deportivas no podrán superar el 10% de la remuneración mensual del trabajador.

La norma también apunta a instaurar las paritarias por empresa. Con el nuevo modelo, los convenios de empresa podrían tener prioridad sobre el convenio colectivo, permitiendo adaptar las condiciones laborales y salariales a la realidad de cada organización o región.

Salarios dinámicos: cómo son las remuneraciones atadas a la productividad en el mundo

Aunque la idea de un salario flexible no es nueva, ningún país desarrollado o latinoamericano aplica un modelo donde el convenio sea un “techo” del que se pueda descontar si la producción o la venta no es acorde a lo esperado. Siempre se trata de algo que se paga por encima de los pisos.

En Alemania, por ejemplo, las remuneraciones se negocian en dos niveles: los convenios sectoriales fijan pisos mínimos, y luego cada empresa puede sumar bonos por productividad o participación en ganancias. La flexibilidad se da por arriba, no por abajo.

En Estados Unidos, la remuneración variable es muy común, especialmente en ventas y finanzas, pero está sujeta a normativas diferentes.

Una parte significativa de la compensación puede provenir de comisiones por ventas o bonos por desempeño. Sin embargo, los empleados no exentos deben recibir al menos el salario mínimo federal o estatal (el que sea mayor) por todas las horas trabajadas, independientemente del rendimiento.

La ley Fair Labor Standards Act (FLSA) garantiza un salario mínimo por hora. Si las comisiones de un empleado por hora caen por debajo de esa tasa en un período de pago determinado, el empleador debe compensar la diferencia.

En los Países Bajos, como en otros países europeos, tienen salarios mínimos altos y permiten cierta flexibilidad.

El gobierno establece un salario mínimo legal obligatorio que se actualiza periódicamente y funciona como un piso inamovible. La mayoría de los trabajadores están cubiertos por convenios colectivos (CAO) que a menudo establecen salarios por encima del mínimo legal.

En Brasil y México, la flexibilidad salarial también existe, aunque con un esquema claro: el salario base está protegido por ley, y los pagos variables —como premios o bonificaciones— se agregan según metas de productividad o resultados.

El sistema, por otra parte, está ampliamente difundido en niveles gerenciales de todo el mundo, inclusive en Argentina. En ocasiones, las directivas consiguen bonos que sobrepasan en mucho lo que se paga por salario. Se han dado casos de empresas al borde de la quiebra que han pagado cuantiosos beneficios.