

La consultora CB difundió una nueva encuesta que midió la imagen de todos los líderes de la América latina. El sondeo arrojó varios datos llamativos, tanto con relación a quién lidera el ránking como con respecto al posicionamiento del presidente argentino Javier Milei, en específico y en comparación con Lula da Silva, su par de Brasil y acaso principal rival ideológico a nivel regional.
Quiénes son los líderes con mejor y peor imagen de la región
En el tope de la tabla latinoamericana se ubican Claudia Sheinbaum (México) con 72,3% de imagen positiva y Nayib Bukele (El Salvador) con 71,8%, ambos con niveles de aprobación que más que duplican al presidente argentino.
El podio lo completa Luis Abinader de República Dominicana con 58,7%, precisamente el mandatario que registró el mayor crecimiento del período, con una suba de 3,9 puntos.
El piso del ranking lo ocupa José María Balcázar de Perú con apenas 25,2%, seguido por Delcy Rodríguez de Venezuela con 26,4% y Daniel Noboa de Ecuador con 33,5%.
La medición abarcó dieciocho naciones mediante la metodología CAWI, con cuotas por género, nivel socioeconómico, franja etaria y geolocalización, y un total de 40.530 casos relevados en toda la región. El nivel de confianza declarado por la consultora es del 95%.
En cuanto a Javier Milei, la imagen positiva del mandatario argentino retrocedió 4,5 puntos porcentuales en el último relevamiento, que se realizó durante la segunda semana de marzo.
La caída del libertario es la más pronunciada de todo el ranking latinoamericano y ubica a la Argentina en el puesto once entre los países analizados.
La encuesta, realizada entre el 10 y el 15 de marzo sobre una muestra de 2592 casos y con un margen de error de 1,9%, muestra que el 55,6% de los argentinos califica la gestión del Presidente de manera negativa, mientras que el 2,1% no se expidió.
Dentro de la imagen positiva, el 28,1% consideró que el desempeño de Milei es “muy bueno” y el 14,2% lo calificó apenas como “bueno”, señal de que la valoración favorable se concentra en los tramos más altos de aprobación pero no alcanza para compensar el rechazo mayoritario.
El contraste con el arranque de la administración Milei resulta notable.
En febrero el índice positivo había llegado a 46,8%, lo que significa que en apenas un mes el mandatario perdió casi cinco puntos de respaldo. La tendencia descendente lo aleja del grupo de los “seis mejores” del ranking regional y lo deja cerca del umbral que separa la zona “regular” de los últimos puestos.












