El programa económico del Gobierno atraviesa una etapa de transición donde los primeros resultados de la estabilización macroeconómica comienzan a consolidarse, aunque el traslado a la economía real aún presenta grandes asimetrías.

Mientras desde el equipo económico destacan la aparición de “brotes verdes”, el debate en el mercado y en el sector corporativo se centra en los tiempos que demandará la recuperación plena de la actividad, el consumo y el crédito privado en un contexto de fuerte cambio de régimen.

En este escenario, el economista y director de la Fundación Libertad y Progreso, Agustín Etchebarne, analizó la coyuntura y destacó que la magnitud de las reformas actuales diferencia a este proceso de intentos anteriores.

“Estamos pasando de una economía proteccionista, estatista, corporativista, a una economía mucho más abierta, todavía falta un montón, pero es más abierta, que está tratando de salir de ese esquema corporativo y, además, tenemos por primera vez superávit fiscal”, diagnosticó en diálogo con LN+.

Para fundamentar esta visión, el especialista subrayó el rápido saneamiento de las cuentas públicas y su impacto directo en la corrección de las variables financieras y monetarias.

“Saneaste un Banco Central que estaba quebrado. La inflación bajó de 211% a 22% que es la expectativa para los próximos 12 meses”, explicó, para luego agregar que “las tasas de interés reales, 22% contra 22% te da cero. O sea que la tasa de interés real que el año pasado fue un desastre, ahora da cero”.

Sin embargo, el economista advirtió que el derrame de estas mejoras hacia la calle se está dando a diferentes velocidades dependiendo de la geografía y la matriz productiva.

Presidencia

“Lo está haciendo pero de manera heterogénea. Vos tenés algunas provincias que están muy bien, las provincias mineras están mejorando mucho (...) En la propia provincia de Buenos Aires, no es lo mismo el conurbano que el interior de la provincia”, detalló.

Un dato particular que arrojó el análisis de Etchebarne sobre esta incipiente recuperación tiene que ver con la recomposición de los ingresos, donde el sector no registrado está mostrando una dinámica más ágil que el asalariado formal.

Al observar los números del primer tramo del año, indicó que “los ingresos informales, que son el 45% del empleo y que son los que han sufrido más históricamente, son los que más mejoraron”, y remarcó que esa curva salarial “viene mucho mejor que la inflación”.

Finalmente, más allá de los indicadores macroeconómicos, el director de Libertad y Progreso apuntó contra el sistema electoral vigente, al que consideró una barrera institucional para consolidar los cambios en el país.

“La lista sábana ha prostituido el sistema. En una lista sábana a vos no te elige el pueblo, te elige el jefe de la lista, entonces tu lealtad está con el jefe de la lista. Si, en cambio, te elige tu distrito, tu lealtad está con la gente. Ese sistema, a mi juicio, es totalmente inconstitucional”, concluyó