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Con el desarrollo de Vaca Muerta como emblema y la explotación de recursos y la apertura económica encarada por el Gobierno, la Argentina atraviesa una situación particular a nivel productivo, con fuerte concentración del crecimiento en las provincias aledañas al yacimiento.
En este contexto, el reconocido economista Sebastián Ludmer analizó la actualidad económica nacional y destacó el potencia del país de la mano de la explotación de recursos naturales.
El especialista, doctorado en Princeton y antiguo asistente de John Nash (matemático estadounidense premio Nobel cuya vida inspiró la película Una mente brillante), definió al presente de la Argentina como un “momento inédito”.
En diálogo con Pulso Financiero, por El Cronista Stream, el representante de Deutsche Bank en Argentina aseguró que el plan de estabilización “está funcionando”. Qué falta, según su mirada, para que el país pueda aprovechar esa actualidad y dar un “salto de desarrollo”.
De la mano de Vaca Muerta: cómo definió Ludner el potencial de la Argentina
“Estamos viviendo un momento súper interesante: ya llevamos tres años prácticamente de cuentas fiscales equilibradas, la inflación ha logrado ser contenida, con una dinámica donde ha dejado de ser una preocupación prioritaria de la opinión pública”, definió.
“El plan de estabilización está funcionando. Por supuesto que todavía necesita tiempo para llegar a niveles de inflación internacionales”, aclaró. Sin embargo, insistió en que la “expansión de la frontera de producción del país es inédita”.
En ese sentido, destacó como epicentro de esta posibilidad a lo que ocurre en Vaca Muerta. “Creo que no logramos terminar de dimensionar lo inédito que es. Realmente, Vaca Muerta, que es uno de los principales yacimientos de petróleo y gas no convencional en el mundo, hace tan solo 15 años o 20 años casi no se conocía. Y hace tan solo 10, no estaba claro si era comercialmente viable”, remarcó Ludmer.
“Entonces, de golpe ahora no solamente es comercialmente viable, sino que aparte es muy eficiente, y eso le agrega al país un mundo de posibilidades que no existía”, aseguró.
“Ni cerca de una dinámica de crisis”
Al ser consultado sobre el plan de estabilización del Gobierno de Javier Milei y, principalmente, su sostenibilidad en el tiempo, brindó una visión positiva. “No estamos ni cerca de una dinámica de crisis”, dijo.
“Para que sea sostenible, necesitamos ver que empiece a generar una reactivación o un crecimiento de la economía en general. Requiere tiempo y estabilidad. Argentina tiene un pasado, lamentablemente, inflacionario muy grande y cambiar eso, que todos los argentinos creamos que estamos en un régimen de baja inflación, toma tiempo”, expresó el economista.
“Ningún plan de estabilización va a ser fácil o inmediato. Ojalá logremos llegar a un punto de baja inflación de largo plazo sin haber tomado prestadas instituciones”, definió al hacer referencia a lo que, consideró, ocurrió en la convertibilidad en la década de 1990. “Sino con la reconstrucción de instituciones”, remarcó.
Qué hace falta para que la Argentina dé un “salto” de desarrollo, según Ludmer
En el mismo sentido, además del sostenimiento de la inflación a la baja y de las condiciones productivas, Ludmer se refirió a la oportunidad que, considera, debería aprovechar el país.
“El país tiene un acervo institucional y una calidad educativa que, lamentablemente, no es como en el pasado, pero sí sigue siendo de súper primera línea y recursos humanos y talento humano que nos pone en una posición muy especial y muy única para aprovechar eso”, consideró.
“La sola presencia de recursos naturales podría no ser tal vez por sí sola, suficiente. Pero creo que Argentina tiene las condiciones para poder aprovechar eso y dar un salto de desarrollo”, sostuvo. “Está frente a una oportunidad increíble, un desarrollo mucho más potenciado, más federal. En ese sentido, se abre frente a nosotros un camino virtuoso”, dijo.
Al ser consultado por las dinámicas geopolíticas y un mundo que atraviesa diversas transformaciones en la producción, la tecnología y las demandas del mercado, fue contundente. “La demanda de energía está para quedarse; la demanda de minerales está para quedarse, y la de capital humano también. Eso Argentina lo tiene y creo que ahí sale beneficiado”, remarcó.