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El "Piquetazo" nacional motorizado por unas 50 agrupaciones sociales en 20 provincias llevó la protesta social este miércoles en el microcentro porteño a los niveles de la prepandemia. Miles se movilizaron desde Avellaneda hasta el Obelisco y reclamaron a las puertas del ministerio de Desarrollo Social una mayor descarga de recursos sobre los sectores más golpeados por la crisis económica.
Marchando "contra el hambre y la pobreza", y rechazando un condicionamiento de la política vernácula por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), el movimiento piquetero reclamó un giro de 180 grados sobre la política social que ahora está a cargo del flamante ministro Juan Zabaleta, al que le objetan dar continuidad a una política "precarizadora".
El pliego de reclamos exhibido a lo largo de la 9 de Julio incluye la creación de trabajo genuino por medio de la obra pública, un plan de viviendas para los trabajadores sin techo, y un aumento inmediato del salario mínimo para que cubra la canasta básica; mayor asistencia a los comedores populares, y el fin de la "represión y persecución a los que luchan".
Pese a tomar nota, el Gobierno restó importancia a los movilizados, sosteniendo que la marcha obedecía a motivaciones políticas en la antesala electoral, a tan solo 25 días de acudir a las urnas. Más aún, un equipo de Asistencia Crítica, que suele receptar los reclamos, esperó a los manifestantes, que siguieron de largo y no pidieron una mesa de negociación.
Los dirigentes piqueteros negaron la motivación política y pusieron el acento en la creciente emergencia social. El dirigente del Polo Obrero, Eduardo Belliboni, confirmó a El Cronista que la semana próxima serán recibidos en el ministerio emplazado en Lima y avenida Belgrano.
Reacción oficial
El ministro Juan Zabaleta, en tanto, hizo saber que no recibiría a los movilizados tras haber abierto instancias informales para disuadir la convocatoria. Acusaron a las agrupaciones, mayoritariamente de Izquierda, de no tener interés en trazar un cronograma de trabajo.
El exintendente de Hurlingham, llegado al ministerio hace apenas 9 días, viajará este jueves a Chaco para mantener una reunión con sus homólogos de diez provincias del Norte Grande, mientras avanza la renovación de piezas en la cartera social.
Con Zabaleta a cargo, el ministro saliente Daniel Arroyo partió y tras de sí lo hicieron el secretario de Gestión Administrativa -y encargado de la caja- Gustavo Radic, y la secretaria de Articulación de Política Social y virtual viceministra, Erika Roffler.
El puesto de la viceministra lo ocupará Gustavo Aguilera, un militante del PJ de San Fernando que es leal a Zabaleta y se desempeñaba ya dentro del ministerio como subsecretario de Atención Crítica.












