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A un año del fallecimiento del papa Francisco, Javier Milei recordó a través de sus redes sociales al pontífice argentino que dirigió a la Iglesia Católica por 12 años.
En una publicación en la red social X, el Presidente compartió cuatro fotos de un abrazo con Jorge Bergoglio en su visita al Vaticano, y escribió: “Aquí con el argentino más importante de toda la historia... Abrazo a la distancia Santo Padre”.
Además, en el marco de un nuevo viaje oficial a Israel, el mandatario rezó en recuerdo del papa Francisco al visitar la iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén.
Milei encendió una vela “en memoria de quien fuera el primer papa argentino”, mantuvo un minuto de silencio y dejó un mensaje de respeto al difunto pontífice en el libro de visitas de la basílica.
Junto al presidente de Argentina acudieron a la iglesia el canciller, Pablo Quirno; el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; y el embajador del país en Israel, Axel Wahnish.
Les recibió en el Santo Sepulcro el fraile argentino Marcelo Cicchinelli, Guardián Superior del Convento de Santa Catalina, en la Basílica de la Natividad de Belén.
Del amor al odio: la relación de Milei con el papa Francisco
Milei visitó al Sumo Pontífice por única vez en febrero de 2024, a pocos meses de su asunción. Allí, se reunieron durante más de una hora y el mandatario le comentó su plan para la economía argentina, que por entonces venía de datos récord de inflación.
Tras su muerte, Milei viajó junto a una amplia comitiva a Roma para participar del funeral del papa Francisco junto a buena parte de los líderes globales.
Pese a esto, antes de llegar al poder el mandatario había criticado al referente católico, a quien llegó a tildar de “nefasto” y lo acusó de “apoyar dictaduras sangrientas”.
Sin embargo, al asumir Milei moderó su discurso y se fue acercando al papa con mensajes de respeto en línea con su saludo de este martes.
Ahora, el mensaje de Milei en recuerdo de Francisco llega desde Israel, donde el Presidente se encuentra cerrando una nueva gira por la nación asiática.
Se trata de un nuevo respaldo incondicional del mandatario a Jerusalén, pese a la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán, condenada por buena parte de los países.