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Muchas encuestadoras ya trabajan para pensando en posibles escenarios de cada a las elecciones presidenciales de 2027, buscando algún indicio del humor social respecto de los principales actores de la política nacional.

Y en ese tren, un nuevo estudio midió la imagen de todos los dirigentes del país, incluido el presidente Javier Milei, y el resultado fue una caída generalizada de los niveles de adhesión para todos.

El relevamiento, que fue realizado en conjunto por AtlasIntel y Bloomberg entre el 20 y el 24 de marzo de 2026, preguntó a 5037 personas y volvió a evidenciar un dato que el oficialismo vienen siguiendo de cerca desde finales de 2025.

En el tercer mes del año, tanto la ponderación de Milei como de su gestión volvieron a caer. Según la encuestadora, que fue la única que anticipó el triunfo del libertario en 2023, el Presidente obtuvo una imagen positiva de 37% contra una negativa de 62%.

Al mismo tiempo, el reporte muestra que el 61,6% desaprobó su gestión y un 36,4% la aprobó, 5 puntos menos que en febrero y el nivel más bajo desde que llegó a la Rosada.

Milei en Hungría, durante su intervención en la CPAC

Caída generalizada: solo un dirigente subió su imagen

Además de Milei, el relevamiento Latam Pulse midió a los principales líderes políticos en Argentina.

En el caso del mandatario, su imagen positiva cayó de 41% a 37%, mientras que la negativa subió de 57% a 62%. Desde su asunción se había mantenido siempre a la cabeza del ranking, esta vez bajó al tercer lugar.

Axel Kicillof, encabeza el ranking con el 38% de imagen positiva, aunque no escapa a la tendencia general: su imagen negativa llega al 54%, dejándolo con un saldo de -16 puntos

El gobernador bonaerense comparte guarismo con la hoy senadora Patricia Bullrich. Tiene, no obstante, una leve ventaja: su imagen negativa es del 54% contra el 60% de la exministra de Seguridad.

Kicillof representa, en todo caso, la referencia opositora con mayor tracción entre el electorado que rechaza al oficialismo, aunque sin lograr capitalizar ese descontento en una imagen genuinamente robusta.

En el caso de Bullrich, mantiene un piso de adhesión entre votantes de centroderecha y sectores que valoran su perfil de gestión en seguridad, pero no logra expandirse más allá de ese nicho. La serie temporal muestra que su imagen positiva nunca superó el 50% durante todo el período medido y que su negativa viene en ascenso desde mediados de 2025.

En un panorama de baja generalizada, la vicepresidenta Victoria Villarruel emerge como la única dirigente relevante cuya imagen mostró una mejora relativa en el período reciente, aunque sus números absolutos continúan siendo negativos: 20% positiva frente a 65% negativa, con un saldo de -45 puntos.

Su perfil de mayor autonomía respecto al círculo más cercano del Presidente parece haberle redituado algo de diferenciación, aunque el camino para construir una imagen neta favorable sigue siendo muy largo.

Los números del resto de los líderes medidos son aún más duros. Cristina Kirchner registra 34% positiva y 60% negativa (-26 puntos), Martín Menem llega solo al 31% positivo con 63% negativo (-32 puntos) y Santiago Caputo, asesor presidencial, tiene 25% positivo y 66% negativo (-41 puntos).

Más atrás, Mauricio Macri se ubica en 24% positivo y 67% negativo (-43 puntos), Sergio Massa registra 22% positivo y 67% negativo (-45 puntos) y Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, tiene apenas 19% de imagen positiva con un demoledor 70% negativo, el peor saldo de la tabla (-51 puntos).

Cuáles son los principales problemas, según la última encuesta

El informe también identifica cuáles son los principales problemas que los argentinos consideran más urgentes para el país. La corrupción encabeza la lista con el 43,3% de las menciones, seguida muy de cerca por el desempleo con el 42,2%. En tercer lugar aparece los altos precios y la inflación con el 35,3%, un indicador que, si bien bajó sustancialmente respecto a los picos de 2024 y comienzos de 2025, sigue pesando fuerte en el cotidiano de los hogares.

Preocupa también el debilitamiento de la democracia y las instituciones, mencionado por el 31,4% de los encuestados, lo que sugiere que el malestar político no es solo económico sino que toca las bases del sistema republicano. La situación económica en general aparece en quinto lugar con el 29,6%, y la impunidad y el sistema judicial con el 28,8%. Más atrás figuran la educación (17,6%), la inseguridad (16,1%), los impuestos altos y la falta de facilidades para hacer negocios (14,3%), el narcotráfico (8,3%) y las obras públicas (5,8%).

La evolución temporal de estos indicadores muestra que la corrupción se consolidó como preocupación central durante los últimos meses, desplazando a la inflación del primer puesto que había ocupado durante gran parte de 2024 y 2025.