El presidente Javier Milei arranca hoy en Quito una primera escala de la nueva gira internacional en apoyo a la derecha de América latina. Acorde a lo informado, tiene previsto reunirse con el presidente local, Daniel Noboa, y asistir mañana a la asunción del mandatario electo de Colombia, Abelardo de la Espriella.
La gira se suma a la seguidilla de viajes con la que la Casa Rosada busca consolidar a la Argentina como referencia de la derecha latinoamericana, en medio de la creciente tensión con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
El viaje se produce justo después de que el gobierno de Brasil le comunicara a la cancillería argentina que el embajador Julio Glinternick Bitelli se retirará del país y que -según el Gobierno- le solicitaran su regreso al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi. De esta manera, el líder brasileño cortó las relaciones diplomáticas con la gestión de Milei en tanto continúen los insultos por parte del mandatario.
“La República Argentina toma nota de la decisión adoptada unilateralmente por el Gobierno de la República Federativa del Brasil, y lamenta su decisión de continuar aislándose del resto de la región por cuestiones puramente ideológicas”, difundió la cartera de Pablo Quirno tras conocerse la noticia, en un reconocimiento de haber fallado en el intento de minimizar el impacto institucional de los cruces.
En conferencia de prensa, el canciller sumó: “Para pelearse hacen falta dos, no cuenten con Argentina para eso”, y sostuvo que las relaciones entre los Estados “deben responder a los intereses permanentes de sus pueblos y no quedar supeditadas a las necesidades políticas y/o personales de los gobernantes de turno”.
El itinerario del Presidente comenzó anoche a las 20 horas, cuando Milei partió rumbo a la capital ecuatoriana. El embarque se da luego de haberse recorrido varios canales durante el fin de semana para brindar entrevistas, en las que dejó definiciones electorales clave en relación a su próximo compañero de fórmula y envió las reformas económicas que priorizará en este segundo semestre previo a la campaña.
Durante la jornada del jueves 6 de agosto, el Presidente participará de la ofrenda floral en la Plaza Independencia a las 15 (hora argentina), para después mantener una bilateral con Daniel Noboa. Del encuentro también participará la secretaria general, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno. Será el primer reencuentro de ambos mandatarios desde la visita oficial de Noboa a la Casa Rosada, en agosto de 2025.
La agenda bilateral incluye la firma de acuerdos pendientes y avances en cooperación en seguridad, comercio, minería, energías renovables y biotecnología, según pudo saber El Cronista. Luego, habrá un encuentro del Presidente con representantes de las cámaras automotrices argentinas.
En tanto, el canciller también participará de la apertura del Foro Económico en el Hotel Swissotel a las 19, justo antes de que la comitiva parta rumbo al aeropuerto alrededor de las 21 (hora argentina).
La agenda coincide con el momento en que el Senado vaya a intentar ir a sesión por quinta vez para aprobar el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, en una nueva coincidencia de debates importantes en el Congreso mientras Milei viaja. Si bien el oficialismo decidió apartar el polémico capítulo de Ley de Tierras que tanto rechazo generó, que Milei no esté presente en el país será clave para evitar que un número justo tienda en contra.
Si el proyecto terminara ante un escenario de empate, la vicepresidente Victoria Villarruel no podrá votar porque tendrá que asumir frente al Ejecutivo. Ella fue una de las que presionó públicamente en contra del apartado de Tierras, y había anunciado su rechazo a la iniciativa: “Quieren vender el país. Como se nota que la integridad territorial no les importa nada”, sostuvo.
En su reemplazo, la sesión del jueves si tiene quórum será presidida por el senador de La Libertad Avanza Bartolomé Abdala, por lo que ante un virtual empate el oficialismo podría respirar. De todos modos, ahora desde el bloque violeta están confiados que la bomba fue desactivada.
Concluida la etapa en Ecuador, la comitiva presidencial se trasladará a Cali, Colombia. Allí, Milei primero mantendrá una bilateral con el ministro de relaciones exteriores del Estado de Israel, Gideon Saár, con Karina Milei y Quirno. Luego, mantendrá una bilateral con el presidente electo, Abelardo de la Espriella, antes de la ceremonia de asunción alrededor a las 12 (hora argentina).
El acto realizará en el estadio Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, en el departamento del Valle del Cauca. La elección de esa sede rompe con la tradición institucional colombiana de investir al presidente en Bogotá y responde a una decisión del propio De la Espriella, con el objetivo de mostrar cercanía con una región golpeada por el conflicto armado y el narcotráfico.
De la Espriella se impuso en el balotaje frente al candidato respaldado por el presidente Gustavo Petro, Iván Cepeda. Tras el triunfo, Milei celebró el resultado en redes sociales: “El león y el tigre rugen en Latinoamérica”. Será el primer encuentro presencial entre ambos mandatarios.
El viaje llega una semana después de que Milei viajara a San Pablo para respaldar la candidatura de Flavio Bolsonaro, con una ofensiva verbal contra Lula da Silva que derivó en un cruce diplomático.
Quirno le había bajado el tono del conflicto con Brasil: “No hay posibilidad alguna de que de nuestro lado la relación se rompa”, dijo en entrevistas. Fuentes de la Cancillería le habían atribuido las versiones de ruptura a la politización interna de la oposición y remarcaron que Brasil sigue siendo el principal socio comercial del país.
“En estos últimos años, se produjeron numerosos episodios de expresiones y respaldos políticos cruzados entre dirigentes de ambos países. En todos esos casos, sin excepción, la Argentina eligió no convertirlos en un incidente diplomático. Nunca respondimos a una diferencia política con una medida institucional. Ese criterio es el que la Argentina sostiene hoy”, defendió el Gobierno ante la avanzada de Lula.
Quirno también remarcó, en la conferencia de esta mañana, que Lula visitó a Cristina Kirchner y que el gobierno argentino “su gobierno ha proferido insultos también a nuestro presidente que no han sido contestados”.
El trasfondo de la gira es el plan de la Casa Rosada para convertir a Milei en líder de la derecha regional, con la organización de la llamada “Cumbre Azul”, una reunión de mandatarios afines que el Gobierno busca concretar en la Argentina antes de que termine el año.
Entre los líderes cuya participación se da por descontada figuran José Antonio Kast, de Chile; Santiago Peña, de Paraguay; Keiko Fujimori, de Perú; el propio De la Espriella; José Raúl Mulino, de Panamá; Nasry Asfura, de Honduras; Rodrigo Paz Pereira, de Bolivia; Daniel Noboa, de Ecuador; Nayib Bukele, de El Salvador, y Luis Abinader, de República Dominicana.
Tal como adelantó El Cronista, la agenda internacional del Presidente no se agota en esta gira: en septiembre u octubre negocia una visita a Estados Unidos para participar del foro del Mes de la Herencia Hispana en Washington, mientras Quirno confirmó que también avanza una visita oficial a China junto a la secretaria general, Karina Milei, y el ministro de Economía, Luis Caputo.