Las especulaciones alrededor de los principales espacios políticos y sus posibilidades para las presidenciales del año que viene crecen llegado fin de año. En este contexto, el último Monitor de Opinión Pública de la consultora Zentrix, ofrece una radiografía de cómo llegan Javier Milei y Axel Kicillof a la antesala de 2027.
El relevamiento, realizado entre el 19 y el 30 de octubre en todo el país, dejó varios puntos relevantes para tener en cuenta, como el de los “votos asegurados” que tendrían ambos. En este sentido, sorprende que el gobernador bonaerense le saca ventaja al Presidente: el 28,7% de los consultados dijo que “seguro” lo votaría, frente al 24,3% que respondió lo mismo sobre Milei.
Quién tiene el piso más alto y quién el techo más bajo
Los dos son, según el informe, los dirigentes con el voto propio más consolidado de la medición. Milei tiene el segundo piso más alto, detrás de Kicillof, pero su techo es el cuarto de los cinco medidos: si a quienes lo votarían seguro se suma el 10,6% que “podría votarlo”, llega al 34,9%. En el caso de Kicillof, ese 17,7% adicional lleva su potencial al 46,4%.
El rechazo también los separa. El 59,2% de los encuestados dijo que jamás votaría a Milei, contra el 51,4% que lo dijo de Kicillof. En tanto, el margen disponible para crecer es acotado en ambos casos, pero mucho más en el del Presidente: sumando voto seguro y rechazo duro, el 83,5% del electorado ya tiene una posición tomada sobre Milei, el nivel más alto junto con el de Kicillof (80,1%).
En lo que respecta a la imagen, el gobernador también está por delante: 39,4% positiva y 54,1% negativa, contra 35,9% y 58% del Presidente. La aprobación de la gestión de Milei, en tanto, llegó al 36,2%, su tercera suba consecutiva, aunque la desaprobación sigue en 55,5%.
El dato que puede ser clave: los ingresos
Más allá de los nombres propios, el informe incluye un dato que reordena el humor social: la preocupación por la economía. La incertidumbre económica encabeza la lista, con 48,2%, y los ingresos y el salario aparecen inmediatamente después, con 46,2%. Más abajo figuran el desempleo (44,6%), la corrupción (42,9%) y las tarifas de los servicios públicos (28,8%). La inflación, en cambio, fue mencionada por el 16,7%.
El bloque de empleo va en la misma dirección. Cuando se les preguntó qué es lo que más valoran de un trabajo, el 43,8% eligió la estabilidad laboral y el 42,3% el salario estable, por encima del crecimiento profesional (25,7%). Además, el 67,2% preferiría un empleo en relación de dependencia y en blanco, frente al 26,9% que optaría por el monotributo.
Sin embargo, cabe aclarar que el informe no cruza la preocupación por los ingresos con la intención de voto, por lo que no permite medir cuánto pesará en las urnas. Pero la foto de las prioridades de la población muestra que el bolsillo domina la agenda en la que ambos dirigentes deberán disputar votos.
Cómo es el votante de cada uno
El perfil de quienes apoyan a Milei y a Kicillof es casi un espejo, según los números de la encuesta.
En el caso de Kicillof, el apoyo se concentra en los sectores de menores ingresos. Entre la clase baja, el 43,1% lo votaría seguro, contra el 14,3% en la clase media y el 17,1% en la alta. La imagen positiva del gobernador llega al 52,1% en la clase baja, mientras que en las clases media y alta ronda el 27%-30%. También hay una diferencia por sexo: el 38,1% de las mujeres lo votaría seguro, frente al 19,9% de los varones.
El votante de Milei, en cambio, es más joven, de mayores ingresos y varón. Entre los menores de 40 años, su imagen positiva alcanza el 46,6%, y cae al 27,5% entre los mayores de 60. Por clase, llega al 46,7% en la media y al 37% en la alta, pero baja al 25,9% en la baja. Entre los varones, la imagen positiva es del 41,2%, contra el 30,2% entre las mujeres. En el voto seguro, el 28,1% de los jóvenes de 18 a 39 años lo elegiría, frente al 18,5% de los mayores de 60.