Este viernes a través del Boletín Oficial se determinó el aumento de sueldos que le otorgó el presidente Javier Milei a los ministros, secretarios, subsecretarios y funcionarios de alto rango en lo que representa el primer descongelamiento desde que comenzó la gestión libertaria. Con él, los ingresos del Gabinete superan lo que percibe el propio jefe de Estado.
El decreto 931/26, firmado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli, compensa el porcentaje acumulado de incremento que se habían otorgado a través del Convenio Colectivo para la Administración Pública Nacional durante todo 2024 y hasta julio de 2025. Tanto Milei como la vicepresidente, Victoria Villarruel, quedaron excluidos de su alcance.
Dichas paritarias se negociaron a través del Sistema Nacional de Empleo Público con la Unión del Personal Civil de la Nación. La última acta data del 23 de julio del 2025 y contempla también aumentos para agosto (1,3%), septiembre (1,2%), octubre (1,1%) y noviembre (1,1%).
A su vez, otro detalle no menor es que el decreto aclara que a partir de enero del 2026 los incrementos que se homologuen en el futuro también serán aplicables, aunque no así para el primer mandatario y su vice. Es decir, el aumento no es por única vez y los funcionarios seguirán cobrando más que el Presidente de la Nación, cuyo ingreso permanecerá en $4 millones indefinidamente.

Además, se faculta al Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que dirige Federico Sturzenegger a coordinar un nuevo sistema de empleo público que contemple mecanismos de ingreso por mérito, evaluación periódica del desempeño y esquemas remuneración vinculados a la responsabilidad y profesionalización.
Los ministros, secretarios y subsecretarios hasta entonces permanecían con un salario de $3,7, $3,2 y $2,9 millones. Según el cálculo de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), el aumento acumulado es de 89,8%. “Para los funcionarios las paritarias no tienen techo. Estamos frente a un salariazo de la patronal en el sector público”, criticó el secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar.
“Es inaceptable que tengan la impunidad de aumentarse los sueldos millonarios cuando los trabajadores no llegan a fin de mes y todos los jubilados están pasando hambre”, agregó Aguiar.

No obstante, el gráfico que divulgaron los gremios omite los aumentos dispuestos en esa acta de julio que contempla hasta noviembre, por lo que el incremento alcanza al 94,5%, lo cual de todos modos sigue estando, tanto para los estatales como para los funcionarios, por debajo de la inflación acumulada, que fue de 140,8% desde enero del 2024 hasta noviembre del 2025.
En la Casa Rosada habían alegado que el congelamiento salarial se había vuelto insostenible ya que los equipos técnicos habían comenzado a dejar la administración nacional para ir al sector privado.
“La República Argentina enfrenta el desafío de construir un sistema de empleo público basado en la transparencia, meritocracia y desempeño con el objetivo de tener un cuerpo de empleados públicos profesionales y calificados”, argumenta el propio decreto.

En esta línea, justifica que “resulta necesario asegurar que las funciones de conducción superior del Estado Nacional cuenten con un esquema de remuneraciones adecuado, competitivo y coherente con las responsabilidades asumidas”.
“Teniendo en consideración el superávit fiscal alcanzado y el orden macroeconómico que ha logrado esta Administración, corresponde implementar un ordenamiento equitativo en la estructura salarial de las Autoridades Superiores, sin comprometer la sostenibilidad fiscal“, agrega la normativa.
De esta manera, los ministros pasarán a cobrar (en bruto) de $3.584.006 a $6.970,891,67; los secretarios -incluida Karina Milei- pasarán de $3.282.709 a $6.384.869,01; mientras que un subsecretario que cobraba $2.981.510 ahora pasará a $5.799.036,95.
Con todo, aún el Poder Ejecutivo no logra alcanzar lo que se autopercibieron los senadores y diputados nacionales, que al día de la fecha cobran alrededor de $10 millones y $7 millones en bruto, respectivamente.

















