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En el contexto de lo que define políticamente como “estabilidad mediocre”, el director de Poliarquía, Alejandro Catterberg, trazó el mapa preelectoral que empezará a dirimirse en los próximos meses, de cara a los comicios presidenciales 2027.

Según el consultor, aunque el Gobierno nacional aún conserva niveles de aprobación superiores al 40%, el camino hacia las próximas presidenciales dependerá de la capacidad de articular alianzas y del éxito del programa económico.

Para Catterberg, durante una entrevista en LN+, existen cinco nombres clave que definirán el tablero electoral: Axel Kicillof, Cristina Kirchner, Mauricio Macri, Patricia Bullrich y Karina Milei.

El peronismo y el dilema de la unidad

En la vereda de la oposición, el analista señaló que el futuro del espacio peronista-kirchnerista está atado a la relación entre sus dos máximas figuras. “De Axel Kicillof y Cristina Kirchner depende el nivel de fragmentación de la oferta”, explicó.

Catterberg advirtió que una ruptura en este sector facilitaría el camino oficialista: “Si no hay acuerdo ahí y hay ruptura, ahí ya tenés un gran paso que se le despeja a este gobierno: que es un peronismo fragmentado, dividido”. En ese escenario, proyecta una dispersión de votos entre una candidatura de Kicillof, una del kirchnerismo duro y, eventualmente, una tercera opción de sectores como Provincias Unidas.

El espacio “pro-mercado” y el rol de Karina Milei

Del otro lado del espectro político, la dinámica entre La Libertad Avanza y el PRO será determinante. El director de Poliarquía ubicó a Mauricio Macri y Patricia Bullrich como los nombres que definirán el nivel de fragmentación del espacio que denomina “pro-mercado o pro-reformas”.

Sobre el expresidente, el analista indicó que su postulación responde a una necesidad estratégica: “Necesita crear las condiciones para tener un ‘leverage’ (palanca), una fortaleza en una negociación con el Gobierno”. Sin embargo, aclaró que para que ese poder de negociación sea efectivo, “esa candidatura debe ser creíble”.

La quinta figura clave (la “tapada”) en este armado es Karina Milei, a quien Catterberg atribuye una responsabilidad central. “Es la que va a definir el nivel de fragmentación del espacio pro-mercado porque ahí está la posibilidad de acordar con gobernadores y de sostener una coalición electoral que le dio 54% de los votos, pero de los cuales libertarios hubo 30%”, detalló.

La economía como juez: “¿Estabilidad mediocre” o reelección?

Más allá de los nombres, Catterberg enfatizó que el resultado de 2027 estará condicionado por las variables macroeconómicas. El analista planteó dos escenarios posibles:

  1. El escenario de éxito total: “Si por algún motivo la economía el año que viene crece al 7 u 8% y la inflación empieza con un 0, no hay discusión. Te lo firmo: va a reelegir este gobierno“.
  2. El escenario actual: “Lo que tenemos en la Argentina es una estabilidad mediocre. Argentina no está creciendo al 6, 7 u 8 puntos, está creciendo al 3 o al 4... y la inflación se quedó ahí, no va a bajar al 0%“.

Bajo esta “estabilidad mediocre”, la política recupera su peso: “Con aciertos políticos, el Gobierno estará en una situación muy competitiva; con desaciertos, se le puede complicar”, sentenció.

Finalmente, Catterberg advirtió sobre la vulnerabilidad del relato oficialista de “lucha contra la casta”, señalando que escándalos recientes (el del jefe de Gabinete, Manuel Adorni) afectan la credibilidad ante el electorado: “No hay nada más casta que subirse a un avión privado e irse a Punta del Este”. El desafío para el Ejecutivo, concluyó, será evitar los “errores propios” que debilitan su aprobación mes a mes.