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La discusión sobre la próxima reforma tributaria argentina ya tiene, al menos, dos diagnósticos muy distintos. Por un lado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó ampliar la base imponible de algunos tributos nacionales para sostener la recaudación y mejorar la eficiencia del sistema; por otro lado, las principales cámaras empresarias sostienen que el problema tributario argentino está en otro lugar.
Entre las propuestas del Fondo aparecen una reducción del piso del Impuesto a las Ganancias para trabajadores, una ampliación de la base del IVA y modificaciones sobre el régimen del Monotributo.
Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el principal obstáculo para invertir, producir y generar empleo no son los impuestos nacionales que observa el FMI, sino la carga tributaria provincial y municipal.
La diferencia no es menor. Mientras el organismo internacional pone el foco sobre trabajadores, consumidores y pequeños contribuyentes, los empresarios reclaman una reforma orientada a Ingresos Brutos, tasas municipales y regímenes de retención y percepción que, aseguran, generan costos financieros crecientes y pérdida de competitividad.
Qué propone el FMI
Las recomendaciones conocidas tras la segunda revisión del programa apuntan a ampliar la recaudación mediante una expansión de la base tributaria.
Según el análisis del Centro de Estudios Tributarios de la Universidad Austral, el organismo propone reducir algunas exenciones y excepciones, ampliar el universo alcanzado por Ganancias, revisar el esquema del Monotributo y fortalecer determinados impuestos específicos.
La lógica detrás de estas medidas es aumentar la capacidad recaudatoria del sistema tributario sin crear nuevos impuestos.
El primer foco aparece en Ganancias. El organismo considera que la recaudación argentina por Ganancias de personas humanas es baja en comparación internacional y propone ampliar el universo alcanzado.
El objetivo sería que al menos el 20% de los trabajadores formales vuelva a pagar el impuesto, un nivel similar al observado en 2019.
Los datos comparativos son sensibles: hoy tributa cerca del 14% de los asalariados formales, alrededor de un millón de trabajadores.
Un segundo foco es el Monotributo. El FMI reconoce que el régimen simplificado facilita el cumplimiento y promueve cierta formalización, pero considera que tiene una carga efectiva muy inferior a la del régimen general. Por eso propone “alinear tasas efectivas y contribuciones sociales con el régimen general”.
La recaudación actual del Monotributo equivale a 0,14% del PBI, mientras que el potencial estimado por el FMI sería de 1% del PBI. El informe advierte que ese monto equivale a casi siete veces la recaudación anual actual del régimen.
El FMI también propone reducir exenciones y ampliar bases imponibles del IVA, con compensaciones focalizadas para hogares vulnerables.
El impuesto que más preocupa a las empresas
Tanto CAME como la CAC coinciden en que el principal problema tributario argentino no se encuentra en Ganancias ni en el IVA.
La preocupación está concentrada en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos (IIBB), las tasas municipales y los mecanismos de retención y percepción aplicados por las provincias.
“La institución está convencida de que una reforma tributaria exitosa debe incluir como sujetos activos a las jurisdicciones locales (provincias y municipios) que deberán reformar sus estructuras fiscales, reduciendo el gasto y simultáneamente los tributos como los Impuestos sobre los Ingresos Brutos, de Sellos y Tasas Municipales de Inspección de Seguridad e Higiene”, sostuvo la CAC en un documento difundido esta semana.
El planteo también aparece en distintos informes académicos y empresariales. El Observatorio de Excelencia Operacional de la Universidad Austral advirtió que “las empresas continúan enfrentando un sistema impositivo complejo que dificulta competir en igualdad de condiciones con otros países de la región y del mundo”.
Quién pagaría más y quién menos
La diferencia entre ambas propuestas también se refleja en quién soportaría el costo de una eventual reforma. Según CAME, las medidas sugeridas por el FMI tendrían impacto principalmente sobre:
- trabajadores alcanzados por Ganancias;
- consumidores, mediante una ampliación de la base del IVA;
- pequeños contribuyentes del Monotributo.
En cambio, la reforma impulsada por las cámaras empresarias apunta a aliviar la carga sobre las empresas.
La entidad pyme sostiene que el sistema tributario subnacional representa entre el 2% y el 6% de las ventas brutas de muchas compañías, independientemente de su nivel de rentabilidad.
Dentro de ese esquema aparecen los regímenes de retención y percepción, que generan saldos a favor acumulados y obligan a muchas empresas a financiar involuntariamente a los fiscos provinciales.
El problema de los saldos a favor
Uno de los puntos más cuestionados por el sector privado es el mecanismo de adelantos tributarios.
Las provincias aplican retenciones y percepciones sobre operaciones corrientes que muchas veces terminan siendo superiores al impuesto efectivamente determinado por el contribuyente.
El resultado es la acumulación de saldos a favor cuya devolución puede demorar entre uno y tres años, según denuncian las entidades empresarias.
Para CAME, esto genera un problema adicional: la pérdida de valor del capital de trabajo por efecto de la inflación y la inmovilización de recursos que podrían destinarse a inversión o producción.
Por esa razón la entidad propone un nuevo consenso fiscal que incluya límites a las alícuotas de retención, mecanismos automáticos de actualización de saldos, plazos máximos de devolución y una armonización nacional de criterios tributarios.
Qué hizo Milei con los impuestos hasta ahora
Desde que asumió, Javier Milei avanzó en una estrategia de reducción gradual de la carga tributaria, con especial foco en los derechos de exportación y otros tributos considerados distorsivos por el sector privado.
Un informe del Centro de Estudios Tributarios de la Universidad Austral señala que durante 2025 se registraron 55 modificaciones tributarias y que el 91% de ellas estuvo orientado a reducir la carga fiscal.
Según el estudio, los cambios se concentraron principalmente en los derechos de exportación, donde se implementaron reducciones y eliminaciones para distintos sectores productivos, además de modificaciones vinculadas con planes de pago y alivios tributarios específicos.
La Universidad Austral también destaca que, en la primera mitad de su mandato, Milei registra un promedio anual de normativa tributaria inferior al de las administraciones de Alberto Fernández y Mauricio Macri.
Un debate que recién empieza
La discusión aparece en un momento particular.
Según el Centro de Estudios Tributarios de la Universidad Austral, el 91% de las modificaciones tributarias implementadas durante 2025 estuvieron orientadas a reducir la carga fiscal.
Además, los derechos de exportación explicaron buena parte de esa reducción.
Mientras el FMI propone ampliar la recaudación sobre algunos impuestos nacionales, las empresas reclaman una reforma diferente, centrada en los tributos provinciales y municipales que consideran más distorsivos. La pregunta ahora es cuál será el próximo paso.