Durante más de una década, Vaca Muerta transformó el mapa energético argentino. El desarrollo del shale en Neuquén permitió revertir el déficit comercial energético, multiplicar las exportaciones de hidrocarburos y atraer inversiones de miles de millones de dólares. Ahora, mientras las petroleras todavía tienen mucho terreno por desarrollar en esa formación, otra zona del país empieza a concentrar expectativas: Palermo Aike, en la provincia de Santa Cruz.
Palermo Aike es considerada la segunda formación no convencional más relevante de la Argentina. Su desarrollo podría abrir una nueva frontera productiva en la Cuenca Austral y ampliar la capacidad del país para generar divisas a partir de sus recursos energéticos.
Sin embargo, todavía hay una distancia importante entre ese potencial geológico y la posibilidad de convertirlo en una actividad comercial de gran escala.
“Palermo Aike es, por lejos, la formación mejor posicionada después de Vaca Muerta, aunque todavía lejos de ser un polo consolidado”, explica Fernando Bazán, líder de proyectos de la consultora ABECEB, a El Cronista. El especialista considera que es la formación con mayores posibilidades de convertirse en un segundo polo productivo no convencional, aunque advierte que se trata de un proceso de mediano a largo plazo.
Palermo Aike: cuánto petróleo y gas puede producir
La formación se encuentra principalmente en Santa Cruz, dentro de la Cuenca Austral. Sus más de 12.000 kilómetros cuadrados representan una superficie considerable, aunque menor a los, aproximadamente, 30.000 kilómetros cuadrados de Vaca Muerta.
Las estimaciones preliminares difundidas por YPF le atribuyen recursos potenciales cercanos a los 10.000 millones de barriles equivalentes de petróleo, alrededor de un tercio del potencial de Vaca Muerta estimado por el Instituto Argentino del Petróleo y Gas.
Su atractivo no se limita a la magnitud de los recursos. Palermo Aike comparte características geológicas con la formación neuquina y cuenta con una ventaja logística frente a otras fronteras no convencionales: parte de la infraestructura convencional de la Cuenca Austral ya está instalada.
Esto no significa que pueda aprovechar directamente toda la experiencia industrial de Neuquén. La explotación no convencional requiere perforaciones, fractura hidráulica y una red de servicios y transporte que todavía debe desarrollarse para acompañar una eventual expansión productiva.
“El freno principal para los nuevos desarrollos de hidrocarburos no es geológico sino económico y de infraestructura: pozos más caros que en Vaca Muerta, sin midstream dedicado, y con un régimen de incentivos (RIGI) pensado para una escala de inversión que otras cuencas todavía no alcanzan”, señala Bazán.
YPF prepara tres pozos horizontales por u$s 120 millones
La exploración de Palermo Aike tendrá nuevos avances en los próximos meses. Durante la Argentina Oil & Gas (AOG) Patagonia 2026, realizada en Neuquén entre el 19 y el 22 de octubre, el Gobierno de Santa Cruz informó que YPF proyecta perforar tres pozos horizontales en la formación, con una inversión estimada en u$s 120 millones.
Según precisó el Ministerio de Energía y Minería provincial, se espera que una perforación horizontal comience entre fines de diciembre de 2026 y principios de enero de 2027.
El objetivo será profundizar el conocimiento sobre las características de la roca y evaluar sus posibilidades productivas. La campaña forma parte de una etapa exploratoria que todavía busca reducir la incertidumbre geológica y determinar si Palermo Aike puede alcanzar una escala comercial.
La actividad exploratoria en la zona se mantiene desde 2023, con YPF y Compañía General de Combustibles (CGC) como protagonistas. La secuencia de perforaciones busca obtener información sobre el comportamiento de la formación, evaluar su productividad y determinar si existen condiciones para avanzar hacia un desarrollo comercial.
Los primeros resultados aportaron algunas señales alentadoras. Uno de los ensayos confirmó la presencia de gas natural y condensado en una ventana de madurez adecuada. Sin embargo, la productividad todavía no permite asegurar que la formación pueda alcanzar los niveles necesarios para justificar una explotación masiva.
La continuidad de las perforaciones será determinante para construir una curva de productividad, reducir la incertidumbre geológica y empezar a determinar cuánto cuesta extraer los hidrocarburos.
En ese sentido, Bazán introduce una advertencia sobre el compromiso de las principales operadoras. “YPF declara y reafirma que su estrategia es ’100% Vaca Muerta’ y se desprende de sus activos convencionales, por lo que su inversión sostenida en Palermo Aike resulta de cumplimiento de acuerdos previos y no una prioridad estratégica de corto plazo”, explica.
La observación muestra uno de los desafíos que enfrenta Santa Cruz: conseguir que el interés exploratorio se transforme en una apuesta empresarial sostenida, en un contexto en el que las grandes petroleras concentran sus recursos financieros y operativos en Neuquén.
Santa Cruz busca inversores para desarrollar Palermo Aike
Además de acompañar la exploración, el Gobierno provincial intenta posicionar la formación ante compañías y fondos internacionales. Durante octubre, Santa Cruz presentó sus oportunidades hidrocarburíferas en la AOG Patagonia 2026 y también llevó el potencial de Palermo Aike a una agenda de promoción en París.
La provincia busca atraer nuevos participantes que permitan ampliar el conocimiento de los recursos y acompañar las inversiones necesarias para su desarrollo. Entre las medidas adoptadas para mejorar las condiciones de negocio figura una reducción de regalías para la actividad no convencional y un esquema de regalías de entre el 5% y el 10% durante diez años para operadoras provinciales, según detalla Bazán.
Sin embargo, la llegada de nuevos capitales dependerá de que la formación demuestre resultados concretos. Ya no se trata tanto de encontrar hidrocarburos, sino de comprobar que se pueden extraer de manera repetible y a costos competitivos.
Cuánto cuesta desarrollar Palermo Aike
Uno de los principales obstáculos para acelerar el proyecto es el costo de perforación. Según las estimaciones de Bazán, un pozo en Palermo Aike puede demandar alrededor de u$s 80 millones, frente a los u$s 12 millones a u$s 16 millones que cuesta un pozo horizontal en Vaca Muerta.
La diferencia responde, según el analista, en buena medida, a la falta de una curva de aprendizaje consolidada y de una cadena de proveedores especializada en la explotación no convencional de Santa Cruz.
“En el caso de Palermo Aike, sería necesario ampliar la red de la Cuenca Austral y eventualmente construir un ducto dedicado”, detalla el especialista, quien advierte que la infraestructura de recolección y transporte será indispensable para que los hidrocarburos puedan llegar a los mercados de consumo o a las instalaciones de exportación.
La brecha también se observa al comparar las obras que acompañan a Vaca Muerta. Mientras Neuquén cuenta con una red de proveedores, servicios y transporte en expansión, Palermo Aike todavía necesita construir buena parte de ese ecosistema.
A esto se suma la dificultad para acceder al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El esquema contempla un piso de inversión de u$s 600 millones para determinados desarrollos nuevos onshore y proyectos vinculados al gas de exportación.
Cuándo puede convertirse en una nueva Vaca Muerta
El camino para que Palermo Aike se transforme en un nuevo polo energético argentino tiene varias etapas.
“La secuencia realista sería: primero, confirmar comercialidad con más pozos de evaluación (2026-2028 en Palermo Aike); segundo, construir midstream básico dimensionado a esa producción; y recién en una tercera etapa, con desarrollo en escala comercial demostrada, acceder a instrumentos como el RIGI para financiar la infraestructura de exportación mayor, replicando con años de rezago el modelo de Vaca Muerta”, plantea Bazán.
El especialista indica que la competencia por las inversiones también juega en contra de las nuevas fronteras. Vaca Muerta concentra actualmente la infraestructura, los proveedores y la atención estratégica de las operadoras. Y todavía tiene alrededor del 90% de su superficie sin desarrollar.
Por eso, el potencial de Palermo Aike no debe confundirse con una oportunidad de producción inmediata. Su importancia está en la posibilidad de sumar, a mediano y largo plazo, una segunda plataforma de hidrocarburos no convencionales que amplíe la capacidad exportadora argentina.