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Este martes a las 17.30 el exministro del Interior Diego Santilli juró como nuevo jefe de Gabinete de Javier Milei en el Salón Blanco de la Casa Rosada, en un acto de amplia convocatoria que reunió a gobernadores, integrantes del Gabinete, dirigentes de partidos aliados y la inusual participación estelar de quien lo precedió en el cargo, Manuel Adorni.

La ceremonia marca el inicio formal de una nueva etapa de reorganización política dentro del Gobierno, que busca dejar el caso Adorni atrás. Entre los presentes confirmados figuraron un buen número de gobernadores, además de funcionarios nacionales y referentes del oficialismo y aliados.

Una de las presencias que destacó, sin dudas, fue la del propio Adorni, de pie junto al “Colo” y los granaderos, en un hecho inédito. El funcionario renunciante se fundió en un abrazo con Milei y su sucesor, con quien antes de la jura tenía programada una bilateral para ordenar la transición. El abrazo, incitado por el propio Presidente, fue algo que trataron de omitir los presentes en las declaraciones posteriores.

“Ni lo vi”, le restó importancia la mujer de Santilli, Analía Maiorana, al ser consultada por ese abrazo, ante la prensa acreditada de Casa Rosada.

El abrazo entre Javier Milei, Diego Santilli y Manuel Adorni | FOTO: Daniela Romero - El Cronista

¿Cómo va opacar la jura de Santilli un funcionario saliente? Manuel ha hecho un trabajo fenomenal, es una persona muy apreciada por el Gabinete, pero renunció. Nos pasamos meses haciendo apoyo explícito”, defendió el canciller Pablo Quirno en diálogo con los periodistas.

La jura de Santilli, no obstante, no dejó de convertirse en una despedida de Adorni, quien se encargó de saludar -notoriamente conmocionado- a cada ministro, legisladores y presencias del oficialismo. El saludo que esquivó fue el de Patricia Bullrich, quien sí se saludó con Karina Milei.

La palabra de Santilli

Respecto a cómo salir adelante del caso Adorni, Santilli se limitó a destacar que el exministro “va a ir a defender a la Justicia sin fueros ni privilegios”, y evitó opinar sobre el impacto político de la investigación judicial: “No tengo que juzgar la situación, tengo que asumir un rol que me dio el Presidente”, sostuvo ante El Cronista.

En cambio, el flamante jefe de Gabinete se centró en destacar la presencia de los gobernadores. En total, fueron 13 los que asistieron a la ceremonia de jura. Todos ellos saludaron, además de al Presidente y a los ministros, a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, de pie, y al asesor Santiago Caputo, quien se asomó para darles la mano desde las sombras en una esquina del salón.

Es una linda y buena señal, hay que trabajar”, dijo Santilli, quien mantuvo un breve encuentro con los mandatarios que asistieron a Balcarce 50 en la previa de la jura. “Se viene una etapa de seguir avanzando con las reformas con el Presidente y los gobernadores, hay que entender que cada provincia tiene su realidad pero con mucho respeto”.

La mayoría quiso estar y me llamó para venir, no porque yo los haya invitado. Para mí es un símbolo de que podemos trabajar juntos para sacar el país adelante”, sumó Santilli en diálogo con la prensa acreditada.

Entre los comprometidos se encontraron el catamarqueño Raúl Jalil, el chaqueño Leandro Zdero, el correntino Juan Pablo Valdés, el jujeño Carlos Sadir, el mendocino Alfredo Cornejo, el neuquino Rolando Figueroa, el rionegrino Alberto Weretilneck y el sanjuanino Marcelo Orrego.

También figuraron en la lista de invitados el santacruceño Claudio Vidal, el tucumano Osvaldo Jaldo, el entrerriano Rogelio Frigerio, el cordobés Martín Llaryora y el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri, cuya invitación corrió anoche pasadas las 21, según pudo recabar El Cronista. El único ausente fue el salteño Gustavo Sáenz, por cuestiones de agenda.

Como ya es de costumbre en el Gobierno, no fueron invitados los mandatarios opositores como el riojano Ricardo Quintela o el bonaerense Axel Kicillof.

Otro tema que no escapó la conversación fue el vínculo con el PRO, el cual sufrió de vaivenes constantes por la distancia entre Milei y Mauricio Macri, y los entrecruces por la moción de censura en el Congreso. “Es increíble que todas las preguntas son sobre Macri, catorce veces me preguntan de Macri”, reprochó el nuevo ministro coordinador ante la prensa.

“Te lo voy a responder: venimos trabajando en el Congreso con el PRO, con la UCR y con un montón de espacios que acompañaron y vamos a seguir trabajando de la misma manera”.

Por caso, entre los distintos colores políticos que emergieron en el Salón Blanco también asomaron referentes amarillos. “Nuestro ministro”, ya lo llamaban desde el PRO cuando estaba en Interior. Uno de los colaboradores más cercanos de Santilli que asistió a la ceremonia fue el diputado Cristian Ritondo, quien ya había asistido a presenciar la primera jura del funcionario.

Estoy muy contento, va a ser muy bien Diego el trabajo. la experiencia de gestión que tiene va a quedar demostrada hoy”, celebró el diputado ante El Cronista. “Más allá de algunas cosas, sin dudas Mauricio Macri ha sido desde el primer día un expresidente que acompañó a otros Presidente de otro partido político con todo”, destacó.

Ritondo se animó a ir más allá con su proyección para el 2027 y aseguró que va a haber una alianza en la Provincia de Buenos Aires entre el PRO y La Libertad Avanza “Tiene un desafío ahora Diego, pero él es mi candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires. Tiene que ser una alianza no solo del PRO y de LLA sino de todos los sectores que quieren terminar con el populismo en la provincia de Buenos Aires”, determinó.

Santilli, al ser consultado sobre ese tema, no se animó a proyectar: “Hoy estoy ante un desafío enorme, distinto, que nunca soñé. Falta un montón”.

Rediseño de organigrama

La asunción de Santilli se produce en simultáneo con un proceso de rediseño del organigrama de la Jefatura de Gabinete, que incluye la redefinición de áreas sensibles y la redistribución de funciones entre vicejefaturas.

Hasta el cierre de esta nota, hubo cambios que impuso Santilli para consolidar terreno dentro de su propia cartera, en contra de la puja territorial de la secretaria general, Karina Milei.

Pese a que la hermana del Presidente fue la que trajo a Santilli a las filas del Poder Ejecutivo, la disputa se da por la coordinación política y legislativa que, hasta ahora, estuvo en manos del secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.

Desde la Casa Rosada aseguran que ese rol lo mantendrá, ahora empoderado como vicejefe de Gabinete. “El Congreso sigue siendo suyo”, definieron desde el Gobierno.

“Su terminal es directa con Karina y está por pedido de Karina ahí. Forjó una excelente relación y sumó mucho los éxitos logrados en el Congreso”, valoraron desde las altas esferas del Gobierno en diálogo con El Cronista.

En paralelo, Santilli busca empoderar a Gustavo Coria, un hombre de su confianza que se desempeña como secretario del Interior, para que toma las riendas de la negociación.

Cómo queda Coria vinculado a la reorganización administrativa dentro del nuevo esquema de Interior fusionado con Jefatura fue uno de los últimos temas más calientes y en el Gobierno confirmaron que Santilli consiguió que se quede finalmente como un segundo vicejefe de Gabinete “de Interior”, siguiendo el mismo esquema de Guillermo Francos y Lisandro Catalán.

Más allá del cargo, lo clave será cómo se distribuyan los roles, ya que la disputa era por quién termina concentrando las negociaciones en el Congreso.

El próximo desafío

El primer gran test político de Santilli llegará el miércoles, cuando el presidente Javier Milei encabece una reunión con legisladores de La Libertad Avanza y miembros de la mesa política. El encuentro fue convocado por Karina Milei y contará con la participación de Santilli, Lule Menem, Martín Menem, Patricia Bullrich y el propio Devitt, además de los diputados y senadores. La instancia por ahora excluye la presencia del asesor Santiago Caputo, en un nuevo indicio del reordenamiento interno del esquema de toma de decisiones.

Tras la jura, Santilli deberá encarar un frente contundente: la reforma política. Este mismo martes fuentes oficiales confirmaron a El Cronista que la idea es acelerar esa negociación. “Ahora se va a trabajar más rápido”, aseguraron desde la Casa Rosada. Uno de los objetivos que se plantearon fue tener una “media sanción” antes del Mundial, incluso mientras se encontraban sumergidos por el escándalo de Adorni.

Las reuniones que mantuvo Santilli durante los últimos meses con los gobernadores, por caso, siempre giraron en torno a la reforma política, según los comunicados oficiales que deslizaban desde la cartera de Interior. Si bien la búsqueda va hacia una reforma consensuada con los aliados -la alternativa más fuerte es concluir en que haya PAS voluntarias con pre-inscripción-, desde el oficialismo no bajan los brazos en conseguir al menos una suspensión de las PASO.