En esta noticia

La actividad industrial volvió a mostrar signos de debilidad durante el quinto mes del año. Según informó esta tarde el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) registró en mayo de 2026 una caída del 5,7% respecto al mismo mes del año anterior.

Con este resultado, el sector fabril acumula en los primeros cinco meses de 2026 una disminución del 3,1% en comparación con el mismo período de 2025, consolidando una tendencia contractiva que preocupa al sector privado y al Gobierno.

Sin embargo, el dato “atenuante” de la jornada fue la medición desestacionalizada. Según el informe, la industria mostró una mejora marginal del 0,4% respecto de abril, lo que podría interpretarse como un incipiente freno a la caída vertical, aunque la serie de tendencia-ciclo todavía registra una variación negativa del 0,1%.

Sectores en rojo: Maquinaria y Automotriz lideran la baja

El desplome de mayo fue casi generalizado: 14 de las 16 divisiones de la industria presentaron caídas interanuales. El sector de “Maquinaria y equipo” fue el que más incidió negativamente, con un derrumbe del 23,4%. Dentro de este rubro, la fabricación de maquinaria agropecuaria sufrió una baja del 29,6%, afectada por menores niveles de ventas de tractores y cosechadoras.

Otro golpe fuerte vino del lado del consumo duradero: la producción de aparatos de uso doméstico (electrodomésticos) cayó un 34,1%. Según el análisis sectorial, las empresas reportaron una menor demanda interna y una creciente competencia de productos importados.

Por su parte, el complejo de “Vehículos automotores, carrocerías y autopartes” mostró una contracción del 15,9%. Los datos de ADEFA citados por el organismo oficial son contundentes: las ventas a concesionarios de vehículos nacionales cayeron un 41,9% en mayo, mientras que las exportaciones (principalmente a Brasil) retrocedieron un 15,3%.

El rubro textil y calzado, bajo presión

La industria de la moda y los insumos textiles no quedó exenta de la crisis. El rubro de “Productos textiles” cayó un 26,2%, mientras que “Prendas de vestir, cuero y calzado” lo hizo en un 14,7%. En ambos casos, el informe señala que la industria nacional enfrenta un escenario de doble pinza: caída del poder adquisitivo doméstico y mayor flujo de importaciones.

Los pocos “brotes verdes”

En medio del panorama negativo, solo dos sectores lograron mostrar cifras positivas de relevancia:

  1. Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear: trepó un 19,4% interanual, impulsado por el procesamiento de naftas y gasoil.
  2. Productos de tabaco: registró un alza del 14,6%, explicada principalmente por la preparación de hojas de tabaco.

El consumo de carne, en dos velocidades

Un dato curioso que aporta el informe es el comportamiento del sector cárnico dentro de Alimentos y Bebidas (que cayó 3% a nivel general). La producción de carne vacuna bajó un 7,7% interanual debido a una fuerte caída del 13,5% en el consumo interno. No obstante, las exportaciones de carne volaron un 10,6%, con China consolidado como el principal destino de los despachos argentinos.

Con una capacidad instalada que sigue lejos de sus niveles óptimos y una demanda interna que no termina de reaccionar, la industria espera que los números de junio —que suelen tener un componente estacional fuerte— logren confirmar si el leve avance mensual del 0,4% es el inicio de una recuperación o simplemente un bache en la caída.

Celebra el Gobierno: la construcción saltó 6,3% en mayo y frena la inercia negativa

Mientras que otros sectores de la economía todavía muestran signos de fragilidad, la construcción parece haber encontrado un piso y comienza a reaccionar. Según informó hoy el INDEC, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registró en mayo de 2026 una suba del 4,1% respecto a igual mes del año pasado.

Sin embargo, el dato más alentador para las empresas del sector es el desempeño de corto plazo: la medición desestacionalizada arrojó un incremento del 6,3% respecto de abril, rompiendo con la tendencia de estancamiento de los meses previos. Con estos números, el acumulado de los primeros cinco meses del año ya muestra un crecimiento del 2,5%.

Insumos: el consumo de materiales muestra dos realidades

El informe revela una disparidad marcada en el consumo de insumos, lo que refleja un cambio en el tipo de obras que están traccionando el mercado.

Entre los rubros que mostraron un fuerte dinamismo interanual se destacan:

  • Pinturas para la construcción: +23,6%
  • Hormigón elaborado: +10,1% (asociado a grandes estructuras y obra pública/privada de escala).
  • Hierro redondo y aceros: +9,6%

En la vereda opuesta, los materiales vinculados a la terminación de viviendas o refacciones menores sufrieron bajas considerables, destacándose el desplome del 19,6% en pisos y revestimientos cerámicos, seguido por el asfalto (-8,2%) y los ladrillos huecos (-8,0%).