La inteligencia artificial ya entró en el trabajo cotidiano de los profesionales argentinos. El 88% del talento encuestado afirma que usa IA en su trabajo, pero la incorporación de estas herramientas avanza más rápido que la definición de reglas dentro de las empresas.
El dato surge de un estudio realizado por Seeds, compañía especializada en conectar empresas con talento externo, e IDEA, organización empresaria que reúne a más de 600 compañías, que consultó a 1.907 profesionales y 111 organizaciones con operación en Argentina.
El desfasaje se ve en varios puntos del estudio. Casi la mitad de los profesionales se está formando en IA por iniciativa propia, mientras que apenas el 16% señala que su empresa lidera activamente esa formación.
Al mismo tiempo, el 49% de las empresas ya prepara a sus equipos para construir sus propios asistentes de IA, pero solo el 34% tiene una política formal de uso comunicada a todos.
El resultado muestra una transformación que avanza desde dos lugares al mismo tiempo: los trabajadores incorporan la IA a sus tareas y las empresas empiezan a desarrollar capacidades internas, mientras la definición de reglas todavía queda por detrás.
Los trabajadores ya incorporaron la IA
El nivel de uso que registra el estudio muestra que la discusión sobre la incorporación de estas herramientas ya está instalada dentro del trabajo cotidiano. Entre los profesionales encuestados, 46% utiliza IA de manera habitual y como parte central de su trabajo, mientras que otro 42% la usa de forma ocasional. Un 6% conoce herramientas de IA pero todavía no las utiliza y otro 6% no las usa.
La formación sigue un camino parecido. El 46% del talento se está formando en IA por iniciativa propia, frente a un 16% que señala que su empresa lidera activamente ese proceso. El estudio muestra así que buena parte del aprendizaje está quedando en manos de los propios trabajadores.
La IA también empieza a pesar en la manera en que los profesionales evalúan su propio perfil. El manejo de IA ocupa el cuarto lugar entre los factores que el talento considera diferenciales en el mercado laboral, con 30%.
Por delante quedan la experiencia y trayectoria, con 67%; las habilidades blandas y el liderazgo, con 57%; y la flexibilidad y adaptabilidad, con 39%. La formación académica alcanza el 28%.
Las empresas también están capacitando
La otra mitad de la historia está dentro de las compañías. El estudio muestra que la IA y las herramientas digitales son la principal prioridad de desarrollo tanto para las empresas como para el talento.
Para 2026, el 71% de las empresas señala a la IA y las herramientas digitales como el principal foco de sus iniciativas de desarrollo. Entre los profesionales, el 67% ubica esas mismas habilidades en primer lugar entre sus inversiones de formación.
La capacitación empresarial también avanzó hacia usos más sofisticados. El 63% de las empresas impulsa sensibilización o formación general en IA y el 49% ya prepara a sus equipos para construir sus propios asistentes de IA.
Por eso, el informe no habla de empresas que estén al margen de la tecnología sino de que ya están destinando recursos a desarrollar capacidades vinculadas con la IA. El punto de tensión está en otro lugar.
La adopción de la IA avanzó más rápido que las reglas para usarla
Cuando el estudio aborda los lineamientos internos, la distancia entre uso y regulación queda más expuesta. Entre los profesionales, 48% afirma que su empresa no tiene lineamientos formales para el uso de IA. Otro 32% señala que existen algunos lineamientos, aunque no están claros, mientras que 20% dice contar con reglas claras.
La mirada de las empresas muestra un escenario todavía en construcción. 34% tiene una política formal de uso de IA comunicada a todos sus equipos. Otro 13% trabaja con lineamientos informales; 21% está desarrollando una política; 18% la tiene en evaluación y 14% todavía no cuenta con una política ni la está desarrollando.
El contraste es significativo: mientras los trabajadores ya incorporaron la IA a sus tareas, una parte importante de las organizaciones todavía está definiendo qué usos están permitidos, qué criterios deben seguir los empleados y qué marco interno acompañará esa incorporación.
El informe resume esa situación con una idea concreta: el uso de IA se instaló primero y la claridad sobre cómo debería utilizarse todavía está llegando.
Qué tareas ceden los colaboradores a la IA
El estudio también permite ver qué tipo de tareas los profesionales esperan que cambien con mayor intensidad. Para el 79%, las tareas operativas y repetitivas serán las más transformadas por la IA durante los próximos dos años, mientras que 77% señala el análisis de datos y reportes. La redacción y generación de contenidos alcanza el 55%.
En los extremos inferiores aparecen el diseño y la creatividad, con 19%, y la toma de decisiones estratégicas, con apenas 8%.
La percepción del talento, entonces, marca una diferencia entre automatizar o asistir tareas concretas y reemplazar el criterio con el que se toman decisiones. En el estudio, las tareas más operativas concentran las mayores expectativas de transformación.
El nuevo desafío: ordenar una transformación que ya empezó
El informe muestra un punto de coincidencia poco habitual entre empresas y trabajadores: ambos ubican a la IA como la principal prioridad de desarrollo, pero la diferencia está en el ritmo y en la forma en que esa transformación se está llevando adelante.
Los profesionales ya incorporaron herramientas de IA a sus tareas y muchos avanzan en su capacitación por cuenta propia. Las empresas, por su parte, desarrollan programas de formación, enseñan a construir asistentes y anticipan una mayor demanda de perfiles vinculados con IA, pero el punto pendiente está en acompañar ese avance con reglas claras.
Una parte importante de los trabajadores entrevistados todavía no sabe con precisión qué lineamientos tiene su empresa, mientras que muchas organizaciones aún están definiendo o evaluando sus políticas.
Cómo se hizo el estudio
El informe “Descifrando el Mapa Laboral Argentino 2026” fue elaborado a partir de dos encuestas online semiestructuradas: una a 1.907 profesionales y otra a 111 organizaciones con operación en Argentina.
El trabajo de campo para la encuesta de talento se realizó entre el 28 de abril y el 28 de junio, y para la encuesta a empresas, entre el 29 de abril y el 14 de julio. Las muestras fueron no probabilísticas.
El propio informe advierte además que el 67% de la muestra de talento está compuesto por mujeres, un sesgo que debe tenerse en cuenta al interpretar los resultados sin generalizarlos a todo el mercado laboral argentino.