Más de 30 empresarios tuvieron ayer un largo almuerzo para charlar con Patricia Bullrich. Entre ellos, había algunos que la Senadora considera amigos (como el tributarista César Litvin) y otros de financieras, fondos de inversión, multinacionales, energéticas y consumo masivo.
Tras la ensalada de entrada y el pescado blanco de plato principal, la senadora no mostró mayores diferencias con el Poder Ejecutivo, pero si reafirmó los matices con las que también se diferencia en público.
“La pincharon bastante para que hable de sus diferencias con Milei, pero no se corrió del libreto que ya había mostrado en público, sobre impuestos, competitividad, aspectos donde tiene el mismo discurso del presidente”, caracterizó un financiero que estuvo en esa mesa del hotel Costa Galana.
El almuerzo se desarrolló tras la participación de Bullrich en IDEA, donde apuntó al flanco de los resultados de las política económica del Gobierno y, ante los números de caída de la actividad en julio difundidos la semana pasada, dijo que “debe acelerarse, las reformas tienen que llegar a los consumidores y a las empresas”.
Bullrich sostuvo que el desafío ya no pasa solamente por consolidar el equilibrio macroeconómico, sino por avanzar sobre las condiciones que determinan el costo de producir en la Argentina. Mencionó la presión tributaria, las tasas municipales, la infraestructura y las diferencias regulatorias con los países vecinos como parte de una agenda pendiente para mejorar la competitividad.
“Hay una visión distinta con la que parte del sector privado se identifica más, por el lado de la visión industrial y que no todos los sectores que están mal son prebendarios, sino que necesitan alguna soga para la transición. Valoran que Bullrich escuche. El sector de consumo está golpeado: aun así, hay acuerdo de que es el camino”, detalló otro asistente.
“Mostró alineamiento con el grueso de la política económica y agregó temas que se habían tratado en los paneles, como competitividad e impuestos”, reconstruyó otro asistente, conforme porque vio en la dirigente “voluntad de corregir lo mejorable y mantener lo bueno”.
Antes de llegar a Mar del Plata, el equipo de Bullrich estuvo trabajando su discurso público y privado. El avión de la senadora se fue antes de terminar la tarde
La ministra “compitió” con otro exministro del gobierno de Mauricio Macri: Hernán Lacunza. El extitular de Economía también tuvo su almuerzo con dirigentes de empresas.