El presidente Javier Milei celebró este jueves el dato de inflación de abril, que el INDEC fijó en 2,6%, pero fue categórico respecto del horizonte que se fija su administración: “El único dato que nos va a dejar cómodos es que sea 0%. Hasta que eso no pase, la lucha contra la inflación no está terminada”, aseguró durante una entrevista en el streaming Neura.

Consultado sobre si es realista alcanzar ese objetivo en su primera gestión, Milei reconoció que los antecedentes internacionales no son tan alentadores.

“Cuando uno mira otras experiencias, lograrlo demoró entre 7 y 12 años”, admitió. Sin embargo, defendió el ritmo de desinflación logrado hasta mediados de 2025: “En mayo ya habíamos llegado al 1% y todo pintaba que se pudiera quebrar ese piso en el corto plazo”. Lo que vino después, según el mandatario, fue una tormenta de factores simultáneos que frenó ese proceso.

Milei enumeró lo que, a su juicio, descarriló la trayectoria: “Después de la victoria de Manuel Adorni en CABA comenzó un ataque especulativo sobre la moneda, el Congreso sancionó más de 40 leyes buscando romper el equilibrio fiscal, los medios jugaron en contra y cargaron la calle con malas intenciones. Hubo un intento de golpe de Estado”.

En ese contexto, el Gobierno detectó una caída abrupta en la demanda de dinero que derivó en un salto de precios: “La corrida fue equivalente al 50% del M2. Nunca en la historia argentina ocurrió algo de semejante magnitud”.

El Presidente reconoció el impacto social del episodio. “Los salarios en términos reales empezaron a caer y la sensación de frustración estaba”, dijo, y añadió que a ese cuadro se sumaron la estacionalidad del primer trimestre de 2026 y la incertidumbre generada por el conflicto bélico internacional.

Aun así, Milei consideró que los indicadores actuales muestran una reversión de ese deterioro: “Pasamos de tasas del 200% a unas de entre 20% y 22%. Al mismo tiempo cayó el tipo de cambio, compramos 8.000 millones de dólares y el tipo de cambio debería estar en $1.100”.

Para el mandatario, la combinación de menor tipo de cambio y tasas más bajas es la señal que confirma que la demanda de dinero se está recomponiendo.

Pese a este amesetamiento cercano al 2% del índice de precios, el Presidente destacó un dato que muestra que el país “está funcionando como otros” del primer mundo.

“Hay un tema muy interesante en el último índice: el del cambio en el precio del petróleo que nos pegó fuerte. A nosotros nos impactó un 0,8% o 0,9%. Nuestra tasa de inflación se comportó como una de un país civilizado. En otro momento hubiéramos volado por los aires", subrayó.

En esa línea, resaltó los logros macro conseguidos que permitieron resistir a “dos shocks que en otros momentos de la historia nos hubieran llevado puestos”.

“Y hoy Argentina es ejemplo del mundo porque es el único país del G20 es el único que tiene superávit fiscal”, apuntó.

En otro tramo de la entrevista, Milei se refirió a lo que sucede con la actividad económica y afirmó que hay datos que “muestran que está mejorando”.

“La actividad está mejorando, está ingresando plata por las colocaciones de deuda de las empresas, por los proyectos del RIGI, y todo ese dinero se inyecta en la economía. Además se empieza a recomponer el crédito y la actividad empieza a subir. Ya se ve en la recaudación", detalló.

Y pronosticó para el final de su mandato: “Si todo sigue así, voy a terminar mi primer gestión con un 20% de crecimiento de la economía”.

Por último, al hablar del futuro, tras asegurar que el Gobierno tiene asegurado el dinero para afrontar los vencimientos de 2027 y que no le preocupa el alto nivel de la mora (“son datos del sector privado”), Milei reiteró que tras su paso por la presidencia se alejará de la política.

“Estaré hasta el 2027 o hasta el 2031, los argentinos elegirán, pero después no me ven más, ni siquiera le puedo decir algo a otro presidente argentino. Yo gobierno por el bronce", finalizó.