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El conflicto entre Reino Unido y Argentina por las Islas Malvinas sumó un nuevo capítulo este miércoles, luego de que el Gobierno británico advirtiera que será “implacable” a la hora de defender la soberanía sobre el archipiélago.
Así lo señaló el primer ministro Andy Burnham ante la Cámara de los Comunes, en su primera alusión a la cuestión tras las recientes sanciones anunciadas por Javier Milei a las petroleras con actividades en las islas.
En una sesión de preguntas parlamentarias, y en respuesta a la líder conservadora Kemi Badenoch, Burnham fue contundente sobre la disputa por el territorio: “Siempre respetaremos los derechos de los habitantes de las Malvinas que decidieron ser británicos”.
Se refirió así al último referéndum realizado en 2013 en el archipiélago del Atlántico Sur, bajo ocupación británica desde 1833, que concluyó que el 99% de los participantes eligieron permanecer bajo soberanía del Reino Unido. “Esto nunca cambiará con este Gobierno, y vamos a ser implacables a la hora de defenderlo”, concluyó Burnham.
El primer ministro no hizo alusión directa a Milei ni a las medidas que anunció en cadena nacional el pasado jueves, a diferencia de Badenoch, que había afirmado previamente: “No es ningún misterio que Argentina está ahora amenazando a las Malvinas (...) y tenemos que mostrar que la soberanía de este territorio británico no es negociable”.
Por su parte, ayer una alta funcionaria británica también se expresó ante el parlamento sobre la cuestión, en un tono donde buscó bajar la tensión. Fue la secretaria de Estado para el Desarrollo Internacional, Kirsty McNeill, quien dijo: “El Reino Unido quiere continuar manteniendo una relación moderna y constructiva con Argentina con respecto a un rango de intereses compartidos”.
“Sin embargo, no hay duda sobre nuestro compromiso con los habitantes de las islas Malvinas, sus derechos democráticos y la soberanía del Reino Unido sobre las islas”, precisó.
Sanciones para petroleras y la creación de una base naval: las medidas de Milei sobre Malvinas
El presidente Javier Milei dispuso en cadena nacional un paquete de medidas centradas en reforzar el reclamo por la soberanía nacional sobre las Islas Malvinas.
El anuncio central fue la firma de un decreto reglamentario dirigido a frenar el avance del proyecto Sea Lion, que “avanza hacia la explotación de petróleo en las Islas Malvinas sin autorización de la República Argentina”. El Ejecutivo enmarcó la decisión como una respuesta a lo que calificó de “un peligro concreto y urgente” para la soberanía nacional.
En ese sentido, adelantó que firmará un decreto para mejorar los controles administrativos vigentes sobre la explotación de hidrocarburos en la Plataforma Continental. La normativa instruirá a los organismos del Estado que detecten incumplimientos a informarlos a la Cancillería para que impulse sanciones.
En paralelo, el mandatario anticipó el envío de un proyecto para modificar la Ley N° 26.659, la norma vigente para sancionar a empresas vinculadas a exploraciones no autorizadas en Malvinas. La reforma buscará “endurecer sus sanciones y ampliar su alcance”, extendiendo responsabilidades penales y administrativas a las compañías que presten servicios a quienes realizan esas explotaciones hidrocarburíferas.
El anuncio de mayor alcance institucional fue el Proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que crea un Consejo de Seguridad Nacional encargado de diseñar una política de seguridad “de forma transversal” entre distintas áreas del Estado.
La iniciativa también prevé un régimen de protección de infraestructuras críticas y un marco específico de protección aeroespacial y marítima, pensado para reforzar la defensa del territorio ante “posibles ataques de todo tipo”.
En el plano militar, el Gobierno confirmó una ampliación de recursos para el Ministerio de Defensa destinada a avanzar en la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego, junto con un refuerzo de las capacidades de telecomunicaciones.
De forma optimista, Milei destacó que percibe un cambio positivo en la postura de otros países sobre el conflicto. “En el mundo corren vientos de cambio favorables a nuestro reclamo”, señaló, después de que el presidente estadounidense Donald Trump se mostrara dispuesto a “revisar” la tradicional postura de su país de neutralidad en ese conflicto.